20 Años de Buffy Cazavampiros: ¿Qué tal ha aguantado el paso del tiempo?

20 aniversario de Buffy Cazavampiros

Decir que Buffy Cazavampiros es tu serie de acción real favorita requiere bastante valor. Más que valor, requiere tener una serie de argumentos muy sólidos para rebatir a los fans de The Wire, Breaking Bad, Los soprano, Mad Men, y el resto de series que siguieron a la creación de Joss Whedon.

Por Andrés R. Paredes.

Decir que Buffy cazavampiros es la mejor serie que se ha hecho jamás en Televisión es directamente suicida. ¿Quién puede con las miradas de condescendencia y desprecio cuando afirmas que las aventuras de una postadolescente cazadora de vampiros te gusta más que la oscura caída en picado de un profesor de química que se convierte en narcotraficante? ¿Cómo conseguir superar la (estúpida, estúpida) discusión de que los efectos especiales de la serie se han quedado obsoletos?¿Cómo luchas contra el hype de Juego de Tronos, Walking Dead, o Sherlock con una serie que comenzó hace 20 años?

Porque (siento ser portador de malas noticias) en marzo de 2017 Buffy cumplió 20 años. Eso la convierte en uno de esos casos de producto audiovisual ligado directamente a la nostalgia de los que rondan la treintena. No voy a utilizar la odiosa palabra que empieza por M (y que rima con centennial, guiño guiño, codazo codazo) pero aquí nos vendría como anillo al dedo. Yo mismo nací en 1989, y formo parte de esa generación. Y como tengo cierto espíritu de autocrítica (traducido por una baja autoestima aplastante) a lo largo de todo enero he estado repasando mentalmente si Buffy era realmente tan buena. Tan sólo la vi dos veces, cuando la pasaban por Canal+ (’member canal+? ’member? I ‘member Canal+!!) a lo largo de 1998 en adelante y una segunda vez cuando la repasé por completo hará cosa de 4 años. Desde entonces, de vez en cuando, cayó alguno de mis capítulos favoritos: Seeing Red, Fool for love, o la semana pasada mismo, Earshot.

Buffy cazavampiros creada por Joss Whedon, 20 aniversario.

Es posible que sea víctima de la idealización de algo que vi en mi preadolescencia y que me niego a pensar que es malo porque… bueno, porque pertenece a mi preadolescencia, y desde luego que moló más que la de todos los nacidos en el 2000. Así que he decidido hacer una prueba: ver un capítulo al azar de Buffy, analizarlo de la forma más fría que pueda, destacar sus defectos y sus virtudes. Por supuesto, un sólo capítulo no es suficiente para tomar el pulso a una serie de 144 episodios, pero creo que en este caso está justificado, ya que se trata casi siempre de tramas autoconclusivas con poca continuidad, desarrollos lentos hacia el clímax de final de temporada, y a lo largo de los veintidós capítulos de cada una se explora no sólo la psicología de los protagonistas, también del mundo en el que viven, los antagonistas, etcétera. Así que he hice un montón de papelitos con los números de las temporadas (7) y otro montoncito de papelitos con los capítulos (22), y una mano inocente decidió que el capítulo que debía ver era el cuarto de la primera temporada: Teacher’s Pet.

Cada capítulo de la primera temporada abría con una breve introducción a la leyenda sobre la que se sustenta la serie: Cada generación nace una cazadora que se enfrentará a los demonios y los vampiros. Tras entrar en harina rápidamente, se nos introduce en una fantasía de Xander en la que salva a Buffy de un vampiro y toca la guitarra heroicamente. El joven despierta de su ensoñación en clase de biología, que imparte un profesor que ofrece ayuda y apoyo a Buffy. Ésta es en un principio reticente, llegando a utilizar la expresión “desastre con patas, esa soy yo”. Sin embargo, cede a las buenas maneras del profesor. Obviamente, como todos aquellos que tratan de ayudar a la cazadora y que no forman parte de su grupo de amigos, el profesor muere en su segunda escena asesinado por un monstruo anónimo. Así, en los menos de cinco minutos previos a la entradilla de la serie (que por cierto, sigue siendo una de las más rockeras que se han hecho) se plantea un mensaje sobre la masculinidad (en muchas ocasiones tóxica) de Xander, se analiza con rapidez el estado mental de Buffy y se plantea una trama sobrenatural. Todo funciona de acuerdo al patrón de cualquier serie de corte fantástico.

Buffy cazavampiros creada por Joss Whedon, 20 aniversario.

Teacher’s Pet figura en IMDB como uno de los peores 10 capítulos de la serie. Está en el noveno puesto, con un 6’9 de media de puntuación. Y es bastante comprensible. Es un capítulo de relleno (en una temporada de sólo 12 capítulos) en el que una malvada profesora sustituta es realmente una mantis religiosa gigante que se alimenta de los cerebros de sus estudiantes. No sólo eso: tanto el capítulo como la temporada entera (no he podido evitarlo, he tenido que echar un vistazo por encima a otros episodios) respira 1990. El bar Bronze, que suele regentar el grupo de amigos, tiene velas y ninguna ventana, además de conciertos en directo de bandas depresivas con camisetas gigantescas. Tanto el pelo como la ropa de los protagonistas está ligeramente desactualizado, y Willow es una hacker que utiliza el ordenador de la biblioteca. Pero quizá lo que más destaca del capítulo es Angel. David Boreanaz (que acabó teniendo su propio spin-off) lleva una cazadora de cuero con una camiseta de sisas blanca debajo, el pelo de punta y la voz grave. Es Edward Cullen en una vida pasada. Y la relación Buffy/Angel (que hizo las delicias de todos en la época) es al mismo tiempo una revisión clásica del enamoramiento del monstruo y la base para muchas relaciones entre personajes principales de series que llegaron después (Alias, Chuck, Fringe…)

¿Es un capítulo malo? Si. y no. Vista en perspectiva, al menos la primera temporada de la serie ha envejecido mal en cuanto a estética, ritmo y personalidad. Lo único que diferencia a Buffy de otras series de adolescentes (Felicity, Dawson crece, Las gemelas de Sweet Valley) en el apartado técnico es la inclusión de los efectos especiales (marionetas, trajes, VFX) para los monstruos que en muchas ocasiones no mueven la trama, tan sólo son el McGuffin de la misma. Estos efectos especiales han quedado bastante obsoletos, y obligan al espectador a ver la serie con mentalidad de 1997. Esto no es fácil. Además de eso, los dramas (Xander es virgen y está enamorado de su mejor amiga, Buffy es una inadaptada, y por si fuera poco, el instituto apesta) han sido tratados mil veces antes.

Buffy cazavampiros creada por Joss Whedon, 20 aniversario.

¿Qué es lo que me hace defender Buffy por encima del resto de series a capa y espada (dejando a un lado la nostalgia)? Precisamente cómo resuelve su propia historia. Para cuando Xander se encuentra en la mazmorra de la mantis (lo sé, lo sé, no me abandonéis ahora, creo que podemos llegar a un punto interesante) es rescatado por Buffy y sus colegas, en una especie de revisión de la chica en apuros. No sólo eso, la Cazadora utiliza en primer lugar sprays mata bichos, después una grabación de ultrasonidos para destrozar el sistema nervioso de la mantis (lo cual sale un poco mal) y finalmente la descuartiza. Buffy demuestra incluso en uno de sus capítulos más flojos que es inteligente, persistente y que incluso tiene cierto estilo macarra. Esto me es suficiente para defender este capítulo, pero hay una cosa más: en forma de epílogo, Buffy vuelve a clase de biología, y repasa los objetos personales de una de las pocas personas que confiaron en ella (el profesor de biología que moría al principio). Quitemos durante un segundo que en el último plano del capítulo se ven huevos de Mantis escondidos en el armario del profesor, y fijémonos en lo realmente importante de esta escena: Alguien ha muerto. Lo que es peor: Buffy no ha podido salvarle. Y eso le duele realmente. Esto es una idea que se desarrollará por completo en la sexta temporada, pero cuyas semillas ya empezamos a contemplar en la primera: Buffy es una persona fuerte y dura, pero que acabará desarrollando una depresión profunda. Y a diferencia de lo que estamos acostumbrados por las series actuales (las mencionadas al principio del capítulo, The Wire, Los soprano, Mad Men) puede con ella. No la define. Buffy es una tía dura no sólo porque sea fuerte, sino porque se levanta una y otra vez. Porque resucita dos veces de entre los muertos. Porque no se define por sus problemas, sino por su capacidad de superarlos.

Buffy cazavampiros creada por Joss Whedon, 20 aniversario.

Quizá esté pasándome al defender la serie entera a partir de un único capítulo (de una única escena, de hecho). Quizá no sea capaz de apartar mi nostalgia de la realidad. Quizá, Buffy no sea la mejor serie jamás creada. Pero sí que es mi favorita. Quizá por eso, no soy la mejor persona para defenderla.

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