5 cómics para asumir que se muere el Sol y ya llega el fresquito.

A pesar de ser un aguerrido chicarrón del norte, se acerca la hora de las pantuflas, de los pijamas de felpa de doble capa y de llorar junto al radiador mientras hiela en la frías calles de tu ciudad. Y de leer. Por supuesto. Aprovecha ahora y pide unos mitones para poder pasar la páginas cuando llegue el crudo invierno.

Por Javier Marquina.

He descubierto que, por fortuna, me sigue encantando leer. Hubo un tiempo en que dudé de mí mismo, quizá por cierta sobredosis de títulos ponzoñosos que no me contaban nada,  y me pareció que estaba perdiendo esos momentos de magia que me hacían sentir tan bien. Esos instantes de calidad sentado en mi sofá, con mi café, mi música y los medicamentos opiáceos que controlan mis trastornos bipolares, mi esquizofrenia paranoide narcisista y mi colon irritable. Dios bendiga las drogas legales.

Vamos con las 5 recomendaciones de octubre, plagadas de cómics y sagas ya clásicos que me tienen el corazón robado.

Gyo nº1. ECC Ediciones.

Qué chungos son los japoneses cuando se ponen chungos. Y qué mal rollo dan, los jodidos. Puestos a crear perversiones retorcidas, infames y enfermizas, sobre todo con connotaciones sexuales, ellos son los mejores. Los campeones del mundo. Y dentro de la esfera del los malrollistas que dan canguelo, creo que Junji Ito se lleva la palma en mi palmarés (redundantemente). Cada vez que leo uno de sus manga, siento esa desazón que te dice que algo malo va a pasar. Algo muy malo.  Jodidamente malo. Y desagradable. Y asqueroso. Pero a la vez cercano, posible y real. Aunque, evidentemente, al final es algo totalmente lejano, imposible e irreal. Ya con Uzumaki logró transmitirme esa sensación difícilmente descriptible de horror, incomodidad y asco. Lo logró también con Black Paradox, cuya reseña podéis leer en esta misma web, y lo ha vuelto a conseguir con el primer tomo de su nueva serie editada en España. Gyo. Porque Gyo es un cómic que huele mal. Y lo aprecias. Lo sientes. Y alguien que consigue eso dibujando, pues a mí ya me tiene entregado y besándole los pies. Peces podridos; maquinas que funcionan con los gases de los cuerpos tumefactos; relaciones enfermizas; y pedos. Porque Gyo, al final, va de pedos. Y alguien que consigue transmitir el terror con algo tan hilarante y mundano, con algo tan terrenal y poco aterrador, para mí es un puto genio.

 Multiple-Warheads_Alphabet-to-Infinity_1-420x645Multiple Warheads. Aleta Ediciones.

Si Junji Ito me afloja la tripas, Brandon Graham me la tuerce. Me las confunde. Me las flipa. Y eso que, aviso, Multiple Warheads es un cómic que no va a ninguna parte. Y, sin embargo, Multiple Warheads es un cómic que va a cualquier sitio. No sé que tiene este tío, pero a mí me tiene atrapado. Subyugado. Me encanta su imaginación desbordante, a menudo incomprensible. Me encanta su trazo, su dibujo redondo, su nivel de detalle a veces enfermizo, su diseño de página, su manera de configurar la historia, de aprovechar las estructuras, de crear un mundo en cada hoja. Y eso que Multiple Warheads ni siquiera tiene la decencia de explicar nada. O de acabar. O de contarnos muchas de las cosas chulas que nos insinúa. Quizá por eso me gusta tanto. Porque Multiple Warheads es un cómic libre que te deja con sensación de libertad. De poder seguir. De continuar y, lo que es más importante, de imaginar tu propio final. El mes pasado fue el tercer tomo de Prophet. Este mes esta pequeña joya encantadora. Brandon Graham es el hombre a seguir en el cómic americano, creedme.

(Como curiosidad en el tomo se incluyen unas pocas páginas que muestran el talento para la pornografía del autor canadiense, más como anécdota que como elemento con el que rellenar un calcetín.)

POWERS: Dioses. Panini Cómics

Bendis. Sí. Lo sé. Bendis. Me cago en su vida. Uno de los señores que ha conseguido que deje de leer mutantes, Vengadores y todas las series troncales y confusas de la Marvel. Bendis. Un señor al que amé. Al que luego odié. Y luego odié mucho más. Y luego odié tanto que creí que lo estaba volviendo a amar. Bendis. Un señor que nunca me aburrió, pero que me agota de una manera que no puedo entender, como una amante que se vuelve a encontrar contigo tras meses de separación y te somete a un decatlón sexual que acaba por crear esa sensación bipolar de dolor y placer. Bendis, qué cabrón. Yo que quería abandonarte, dejarte atrás, decirte adiós para no volver nunca… y me lo vuelves a hacer. Me sonríes. Me dices dos cosas bonitas, pones en mis manos un tomo de una de esas colecciones tuyas a las que tanto aprecio tengo y me tienes, una vez más, comiendo de tu mano. Porque Powers, querido Bendis, es de lo mejor que has hecho y que harás. Porque en Powers, querido Bendis, sacas esa parte brillante que hace que tu calva refulja y nos das dosis pequeñas y sin condensar, estiradas hasta la náusea, de todo aquello por lo que hoy eres quien eres. Porque Powers, mi odiado Bendis, hace que me reconcilie contigo, con el cómic y con esa manera tuya de narrar, ésa que ya no hay dios que aguante cada vez que te pones el polo de Marvel.

The Black Beetle: Sin salida. Planeta DeAgostini Cómics.

Esto hoy de amores, de olores y, ahora, con The Black Beetle, de sabores. Porque The Black Beetle sabe a esos cómics añejos, a los pulp que crearon una moda radiofónica, a esas novelas baratas y habitualmente muy cutres de donde, de vez en cuando, salían auténticos genios. The Black Beetle es La Sombra. Y El Hombre Enmascarado. Y  un poco de aquel primer Batman más cercano a un cruce entre serie negra y Halloween que a los superhéroes. Es años 40 y 50, y esa magia algo infantil que hace que brote tu sonrisa, aunque cada página esté llena de plomo, fuego, nazis de la Orden Negra y cadáveres de delincuentes con nombre de mafioso. Francesco Francavilla es un italiano que sabe a Lester Dent y a Sax Rohmer. A papel amarillento, del que manejas con reverencia. A historias sencillas ilustradas con esa falsa simpleza que sólo los buenos consiguen. Un cómic nuevo y añejo. Clásico y moderno. Antiguo y atemporal. Una aventura como las de antes, con un héroe como los de antes: misterioso, invencible y letal. Una maravillosa vuelta a los orígenes tamizada por un autor de futuro.

AIDP. Integral. Volumen 3. Norma Editorial.

Supongo que, si AIDP la dibujara Mike Mignola, sería la mejor serie de cómic jamás creada por el hombre. Algo me dice que el bueno de Mike decidió seguir en Hellboy y bajarlo al Infierno porque era consciente de la responsabilidad casi insoportable que acarrea crear el cómic definitivo. El cómic que hace innnecesario a todos los demás cómics. El cómic que, cual Necronomicón de papel satinado, reconfigura la realidad y deja como única obra viable esta serie alucinante, indescriptible, apabullante, majestuosa, sorprendente, brillante, hilarante, mágica y genial. Cada uno de los tomos de AIDP son una obra de arte, un mágnifico ejemplo de trabajo, de imaginación, de creatividad y de planificación minuciosa. Y no me entendáis mal; Guy Davis es el dibujante ideal para esta colección y es difícil imaginar a otro artista narrando la aventuras de estos investigadores de los desconocido. Es sólo que, a veces, en las pesadillas creadas por esos monstruos ancestrales que acechan el no-espacio ávidos de reconquistar nuestra realidad, el maestro Mignola aparece ante mi mente atormentada, blandiendo páginas secretas y nunca creadas de este AIDP, llenas de esa textura de sombras densas y vivas que sólo él sabe crear, y caigo en un tobogán de desesperación que me lleva directo a los sollozos que duermen entre la belleza infinita, allá lejos, en las montañas de la locura.

 Estos son 5 de los muchos que espero visitar este mes. Volveremos el que viene, ébola mediante. Poco más tengo que añadir. Leed. Donde sea. Como sea. Cuando sea. Lo que sea. Pero leed. No abandonéis unos de los placeres mas exquisitos que el hombre, ese ser a menudo mezquino y miserable, ha sido capaz de forjar con la parte buena de su alma y el fuego de Prometeo. Qué sería de los váteres del mundo sin la lectura…

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Acerca de Javier Marquina 218 Articles

Nací, crecí, vomité ácido blanco y lechoso sobre un donut y me lo comí.

2 comentarios en 5 cómics para asumir que se muere el Sol y ya llega el fresquito.

  1. Para mi AIDP y quizá Black Beetle, que este mes también toca Hulka (me disteis ganas el otro día) y New X-Factor, la cual ya han cancelado. Con lo que duraron las aventuras de Madrox…

  2. Yo he tenido el placer de leer Multiple Warheads y Black Beetle y las suscribo. Si metes ya el tomito de Hulka, te queda una lista de lecturas bien maja.

    Y lo de New X-Factor, en fin, leí los primeros números y no me gustó tanto como el resto de la etapa de Peter David. Cosas que tiene el cómic.

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