Almost Human: El futuro no está tan lejos

Polis, androides, crímenes y futuro en la nueva serie protagonizada por Karl Urban
Por Chema Mansilla

Almost Human puede ser mi nueva serie favorita. Soy un groupie de la ciencia ficción. Y cuando en una serie de TV me mezclas tres referencias como Robocop, Ghost in the Shell y Blade Runner, lo normal es que te salga un bodrio terrible. Y tengo que reconocer que Almost Human tenía toda la pinta de convertirse en uno de esos productos.

A pesar de mis reticencias iniciales me dejé seducir por Karl Urban, un actor que parece condenado a quedarse siempre en la segunda fila, a pesar de que me hace mucha gracia su reinterpretación de McCoy en los Star Trek de Abrams (productor ejecutivo de esta serie) y de que su Juez Dredd es magistral. Siendo un producto de ciencia ficción pensado para las masas me imaginé que simplemente sería una serie de colegas policiales con robots. Y es verdad que es eso, pero con mucho más.
En un un futuro no muy distante, las diferencias entre ricos y pobres se han hecho todavía más extremas. La criminalidad aumenta. Con el avance de la tecnología los crímenes son cada vez más sofisticados, pero no por ello menos cruentos. El escenario con el que arranca Almost Human es similar al del Detroit de Robocop. En este caso la policía no se ve desbordada y a las puertas de la privatización, si no que ha recibido el refuerzo de unidades robóticas de lo más eficaces y repelentes. Cada agente es acompañado por una de estas unidades en su lucha contra el crimen. El Detective John Kennex, regresa al servicio tras una larga convalecencia tras sufrir su equipo una emboscada al tratar de desarticular una banda criminal. Sus malas pulgas y las pocas ganas de formar equipo con los agentes sintéticos hace que el cuerpo le asigne un compañero cibernético muy especial: una unidad desechada de un antiguo modelo retirado del servicio por ser extremadamente inestable, a consecuencia de su capacidad para autogenerar emociones y sentimientos.

Así arranca esta serie, con un poli a lo McClane y un androide “more human than human”. Su relación se basa en el “condenados a entenderse”, y sobre ella girará la serie. Aquí es donde los guionistas demuestran un buen oficio creando dos protagonistas con los que el espectador simpatiza desde el primer instante, y cuyo enfrentamiento dialéctico sirve de motor constante para cada episodio. En algunos momentos no podía evitar acordarme de algunos de los mejores momentos de Alien Nation (que recordarán los más veteranos del lugar).
Nada nuevo, evidentemente, pero todo muy bien puesto. Y es que, sin inventar nada, Almost Human triunfa especialmente en los “lugares comunes”. ¿Hay una situación de rehenes? Bien, esto es el futuro, así que podemos hacer un “Jungla de Cristal” con androides. ¡Y funciona! El resultado es un episodio interesante y divertido. ¿Qué tipo de problemas podemos tener en el futuro? Armamento de alta tecnología, humanos hackeados, tráfico de androides…

El referente directo de esta serie es constantemente la serie de animación de Ghost in the Shell: Stand Along Complex. Pero ahí donde en la serie nipota todo son ceño fruncidos y frases tajantes, aquí son peleas entre amigos e ingeniosos diálogos en el interior de un coche patrulla. Donde en la serie de animación se empiezan a preguntar sobre las profundidades del alma desde altas azoteas y bajo la lluvia nocturna, en Almost Human tenemos persecuciones y el hecho de “este androide tiene sentimientos, asúmelo. Punto”. Y donde se podía esperar una dulcificación de conceptos y un pulido de las aristas más técnicas y filosóficas de los conceptos de la serie, en esta nueva producción televisiva simplemente se pone en marcha aquello de “el movimiento se demuestra andando”. Aquí no te van a explicar las cosas, te las van a enseñar (qué bien lo hizo Ridely Scott en Blade Runner).

Estoy sorprendido por la calidad de esta serie. A nivel técnico. A nivel de interpretación y de guión. Y especialmente, en su planteamiento. Porque si en los 80 podíamos ver pelis de ciencia ficción sin que nos explotara la cabeza tratando de entender esos elevados conceptos, ahora también podemos hacerlo. Y además, divertirnos. Porque ver una serie de polis en la que explotan cosas es divertido. Pero todavía lo es más si el policía en un androide.

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¡Oh, mírame, estoy haciendo feliz a mucha gente! ¡Qué bien! ¡Soy un hombre mágico! ¡Del pais feliz! ¡De la casa de gominolas de la calle de la piruleta!

3 comentarios en Almost Human: El futuro no está tan lejos

  1. Venga, me has animado a verla!
    PD: Yo y las series…., y los cómics, los libros, los videojuegos…si me paro a pensar (cosa que no quiero porque me entristece) me doy cuenta de que solo colecciono y no consumo. Una pena de vida, y digo yo de Daniel & Max Payne…

  2. Totalmente de acuerdo aunque las copias que no referencias a Blade Runner del piloto me sacaron totalmente, no entiendo porque copiaron el puesto de noodles, neones, naves voladoras, hasta el plano en que el pellejudo para la lado del coche del prota…obviamente vas a salir perdiendo en la comparación y la serie mola lo suficiente como para ahorrarse esos detalles.
    Estuve a punto de pasar de ella solo por ese principio.

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