American Vandal: Más que una parodia de un true crime.

Cuando los coches del parking de profesores del instituto aparecen cubiertos de penes todos los dedos señalan a Dylan Maxwell, el gamberro oficial del instituto. Algo no termina de encajar, American Vandal está aquí para contarnos la verdad.

Por Javi Jiménez.

27 penes pintados en sendos coches de los profesores de un instituto americano. No hace falta contratar los servicios de Sherlock Holmes. Está claro que no puede haber sido otro que el gamberro Dylan Maxwell (Jimmy Tatro)  archiconocido en el instituto por su afición a dibujar falos y gastar bromas pesadas. Dylan no destaca por su inteligencia, odia el colegio y es de los que piensa que las gamberradas aunque puedan salir muy caras ( esta está valorada en 100 000$ en daños) valen siempre la pena si se echa unas risas. Nadie daría un duro por él por injusto que parezca. Nadie, excepto Peter Maldonado (Tyler Alvarez) quién no se traga la historia oficial por ello comienza a grabar American Vandal, un documental casero que pretende sacar a la luz toda la verdad y así exonerar al pobre Dylan.

Este documental se parece sospechosamente al formato que utilizan otras series y películas de crímenes reales como Crímenes Imperfectos o la serie de Netflix Making a Murder. Solo que con más penes. Muchos más penes. Solamente viendo el primer capítulo te quedas con el tono de parodia (recordemos, el asunto va de genitales masculinos dibujados), cada uno de los recursos que toma prestados de los crímenes reales va cargado de sarcasmo: las repeticiones de los testimonios clave, la voz en off, el tipo de edición con planos estáticos de fotos de la escena del crimen e incluso las entrevistas cámara al hombro… Todo nos sabe al género que los americanos llaman true crime.

American Vandal- Netflix- Penes
Dylan tien antecedentes.

Es fácil desecharla simplemente por ser eso, una parodia. De hecho yo mismo  vi el primer capítulo y no me llamó demasiado la atención. Sí, no parecía mala a simple vista pero tampoco nada del otro jueves. Sin embargo todo el mundo está hablando bien de ella y en el momento de escribir esto American Vandal tiene un 96% en Rotten Tomatoes y un 8,3 en IMBD. Sin ponernos a valorar la fidelidad de este tipo de páginas al menos parece que a alguien le ha gustado. No nos extraña en absoluto porque American Vandal según avanza va adquiriendo matices, cómo si vino en barrica se tratara. Poco a poco profundiza en la parodia empujándola hacia la absurdidad pero sin entregarse a ella. También aprovecha muy bien el ambiente de instituto para sacar subtramas de parejas adolescentes y fiestas universitarias e incluso utilizar las grabaciones subidas a las redes sociales para obtener parte del metraje del documental, utilizando muy bien estos recursos por supuesto bien engranados dentro de la historia y vitales para que la verdad sea descubierta.

American Vandal - Netflix - Penes
El crimen en cuestión.

Cuando empiezas a divertirte acierta en no conformarse con ser solo una comedia de manera que comienza a potenciar el interés que sientes por la historia. De repente estás ansioso por saber quién es el culpable. Los capítulos empiezan a acabar con un cliffhanger tan grande que no puedes resistirte a ver un capítulo más. Las cosas se empiezan a complicar para el equipo del documental y tienes un pequeño comentario de la libertad de prensa, la censura y el sistema judicial reproducido a la escala de un instituto. Hasta que al final casi sin darte cuenta has pasado de estar viendo la serie en la tele a verla en el móvil mientras haces tus tareas porque simplemente no puedes dejar de verla hasta que al final se destape todo el embrollo.

Una vez más Netflix vuelve a acertar sin esperarlo con American Vandal un producto fresco, desenfadado y original que pasa desapercibido las primeras semanas y que de repente acumula el boca oreja y un mes después de estrenarse  acaba convirtiéndose en un fenómeno. Con una productora tan generalista como es Netflix no podemos esperar que todas las series que hace (en las que busca más la variedad que la calidad) sean obras maestras, pero es bastante encomiable que arriesgue incluso con series “menores” con argumentos poco habituales y que den tan buenos resultados. Netflix quiere que te quedes por sus producciones propias y lo están consiguiendo… Justo cuando comienza a subir los precios. Bien jugado Netflix, bien jugado.

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Consumidor experto, reseñador amateur. Me gusta la música fuerte, la ciencia ficción, las series animadas y así os lo hago saber.

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