Anatomía de las confirmaciones festivaleras

¿Tú festival favorito no ha confirmado a Nirvana? ¿Hay demasiado pocos cabezas de cartel? ¿Tu Line-up formado por Daft Punk, Foo Fighters, The Killers y Arctic Monkeys parece que no va a salir? ¿Ya has amenazado al festival varias veces con no ir si no confirma a alguno de los anteriores?

Por Javi Jiménez

Si has respondido que sí a alguna de las anteriores preguntas, lamento tener que clasificarte dentro de ese grupo  de fans que pueblan cada twit,  publicación en Facebook y otros lares que anuncian una banda confirmada para uno de nuestros queridos festivales de verano; colmándolos de comentarios que dejan  a Joffrey como a un monaguillo en comparación.

Un momento de alegría, ilusión, emoción y otras cosas bonitas que se ve chafada por la bilis, la ira y en algunos casos la ignorancia de muchos de los aficionados a la música y asistentes potenciales a dichos eventos.

En primer lugar, quiero dejar algo claro en ningún caso voy a defender a la organización de ningún festival porque  como sabemos, ya tienen lo suyo: precios abusivos, mala organización, carteles gestados por los mismísimos altos mandos del Monte del Destino… Sí, hay que quejarse, no lo dudo,  pero con un mínimo de criterio.

Lo que se ve por redes sociales varias es un auténtico despiporre.  Uno ha decidido calzarse su atuendo de explorador y lanzarse a clasificar a todos esos especímenes, que aunque nos resulten la mar de graciosos acaban instantáneamente con el buen rollísmo de una tanda de confirmaciones:

El veterano indignado

Es especialista en recordar carteles de festivales de hace diez años y menospreciar  cualquier incorporación al cartel. Si no tocó en el FIB del  año X es una mierda. Se le identifica por expresiones tales como : ” el cartel del 2006 es el mejor que ha habido y habrá jamás” y “todavía conservo la pulsera y no me he lavado la mano desde entonces para conservarla”.

Cartel FIB 2006

El perdido

No sabe a qué festival va. A veces ni siquiera sabe donde está posteando. Es el típico que pide grupos de death metal en un festival reggae. Tiene un punto adorable cuando te imaginas su cara cuando se vea en medio del festival y descubra donde se ha metido.

El reventa

Este pasa de todo. Le da igual que Daft Punk anuncie su única fecha en el BBK, lo que quiere es venderte su “entrada” que compró con único propósito especulativo. Muchas veces contándote con todo lujo de detalles por qué no puede asistir. Ojo, que algunos no son de fiar.

El indeciso

Su comentario favorito es “si confirmáis a X ya si que seguro que voy”. No se conoce de alguno que haya cumplido su promesa. Mayormente porque aderezan sus condiciones con proposiciones imposibles de cumplir. O progresivamente van añadiéndoles dificultad.

 El desconocedor

No conoce el grupo que acaban de confirmar, por lo tanto para él el festival es una mierda. Sin más. Le da igual que el grupo sea muy conocido por el resto de individuos ajenos a su persona o que acabe siendo el cabeza absoluto del cartel. Él no lo conoce y eso es lo que importa. No hará ningún tipo de esfuerzo por escuchar alguna canción del grupo en concreto, pero podrá debatir durante horas sobre porque no debería ir ese y si otro de sus preferidos.

 El pesao

No confundir con el resto. La mayoría son cansinos pero tienen mesura, este espécimen solo se puede describir como un pesao, sin d. Dicho despectivamente y arrojando saliva con cada sílaba. Comentarán en todas y cada una de las publicaciones expresando su rechazo total a los músicos que ocuparan  el cartel. Raramente se le ha visto comentar algo positivo, pero siempre dejando caer su descontento con el resto del cartel.

Hipsters everywhere
Hipsters everywhere
 El nacional vs el internacional

Polos opuestos, pero igual de irritantes. Para ellos nunca hay suficientes grupos nacionales o internacionales. Les da igual el número real de grupos nacionales o internacionales, ellos necesitan MÁS. Suelen pulular por las redes del FIB, festival hace tiempo vendido a los ingleses (aunque con las últimas confirmaciones podemos ver algo de cambio) suele acoger a un gran número de estos individuos.

El cazador de cabezas de cartel

Para este espécimen cualquier confirmación que no merezca unas letras mayúsculas en el cartel  son pura mierda. Para él no existen conceptos como el límite del presupuesto, o referencias como años anteriores u otros carteles. Si el festival anuncia 12 confirmaciones, todas ellas deberán de forma imperativa ser cabezas de cartel. Si no, la organización estará haciendo un trabajo lamentable y no se merece contar con su distinguida presencia.

El historiador gafapasta

Ya ha visto en directo a todos los grupos anunciados, es más , los conocía antes de que se hicieran populares. Tiene el primer cassette pirata donde se grabaron en su primer ensayo. Y por supuesto tiene a bien contárselo indiscriminadamente al resto.  Le suele gustar indicar que si los hubieran traído hace 3 años le hubierna interesado remotamente.

 

Con esto no quisiera que nadie se sintiera ofendido, ni que dejara de comentar en las confirmaciones, dar su opinión y quejarse todo lo que quiera. Solamente que pongamos un poco de criterio en cada opinión, para que todos vivamos en un lugar mucho más feliz. Pensad en los pobres artistas que ven como su confirmación para el festival pasa entre silbidos e insultos, muchas veces inmerecidos.  Los festivales deberían ser un sitio de buen rollo, donde la gente va a divertirse y en redes sociales, también. Aunque nos peguemos nuestras buenas risas.

Sigue a Javi Jiménez en Twitter en: @Teren25

Acerca de Javier Jimenez 195 Articles

Consumidor experto, reseñador amateur. Me gusta la música fuerte, la ciencia ficción, las series animadas y así os lo hago saber.

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