B. THE BEGINNING. Cría cuervos y te sacarán el ojo.

Esa maravillosa sensación que te inunda cuando das con un anime está bien construido, argumental y técnicamente hablando, y la alegría que te invade cuando no tienes que esperar una semana a que estrenen el siguiente capítulo. ¿Cómo no vamos a querer a Netflix en la Isla?

Por Teresa Domingo.

 

Hasta hace nada los aficionados al anime nos entreteníamos en esperar la llegada de las distintas temporadas, nos dejábamos los ojos entre las interminables listas de estrenos y nos divertíamos comentando y especulando, de una semana a otra, sobre lo que había pasado y lo que estaría por pasar en los veintisiete animes y medio que teníamos al retortero… Pero eso era antes. Netflix, en su imparable ascenso a los cielos de la industria audiovisual, una vez conquistado el terreno de las series y metiéndose de lleno en el pantano cinematográfico, da un paso más allá y se alía con grandes estudios para producir anime de calidad.

La serie de animación que lo ha partido este mes en nuestra plataforma de confianza ha sido B. The Beginning, una obra de misterio sobrenatural perpetrada por nuestra ya mencionada plataforma amiga y los legendarios estudios Production I.G, responsables de años de felicidad animada y grandes títulos que abarcan desde clásicos como Ghost in the Shell o The end of Evangelion a bombazos más recientes como Attack on Titans. Y la verdad es que no podían haberle puesto un título más acertado porque, visto lo visto, esto es sólo el comienzo de una avalancha de anime made in Netflix.

Todo ocurre en el archipiélago de Cremona, un reino de con ambientación y referencias culturales europeas (muy relevantes el relato de Moby Dick y el mito de Ícaro), donde los avances tecnológicos contrastan con lo obsoleto de los vehículos y otros objetos cotidianos. Parte de la trama gira en torno a la investigación por parte del R.I.S (Royal Investigation Service) de la serie de asesinatos cometidos por el Asesino B, un asesino de asesinos, que aparentemente juega con ellos dejando su marca en cada escenario.

Pero este thriller psicológico con aires de novela negra se torna en una historia de misterio sobrenatural, en la que una organización secreta, llamada Market Maker, donde sus miembros, que además de superpoderes y otras habilidades, se maquillan a lo David Bowie, creen haber encontrado a Lohengrin, el Rey de las Alas Negras, en esas marcas.

Estos dos hilos aparentemente inconexos están unidos por Koku, el a priori inofensivo vecino de Lily, la novata del RIS y compañera de Keith Flick, experto investigador que se acaba de reincorporar tras la muerte de su hermana, a la que supuestamente asesinó B. Pero todo esto es una excusa para enredarnos en tramas conspiranoicas, con espionaje y asesinato interno incluido, traiciones gubernamentales y experimentos para crear seres superpoderosos que mantengan la paz en el mundo que, evidentemente, no salen bien.

Y cuando crees que estás empezando a entender algo de la relación que tienen unos y otros con estos experimentos y ves algo de luz tras el entramado conspiranoico, la historia da un nuevo giro en el que la venganza, el odio y la locura son el motor que lo mueve todo.

Una pasada de guión, obra de Katsuya Ishida (Hajime no Ippo), que te obliga a estar atento a cada detalle, a cada conversación, porque todo está perfectamente planeado y muy bien construido desde el principio. Ishida te va llevando por donde quiere, dosificando la información y haciendo las revelaciones justas (muy justas, insisto en que hay que estar atentos) en los momentos precisos. A veces la información reveladora es tan escasa que los acontecimientos te vienen grandes, incluso te llegas a sentir un poco tonto porque no te enteras de nada, pero luego todo va encajando y el resultado final es más que satisfactorio.

Gran parte de esa satisfacción viene dada por el punto fuerte de la serie: la animación. Y es que el equipo técnico que se ha reunido para obrar esta pequeña joya no son ningunos novatos. La dirección corre a cargo de Yoshiki Kamanawa (Hell) y Kazuto Nakazawa, el genio responsable de la animación de Kid´s Story y Detective’s Story de Animatrix o la secuencia de animada de Kill Bill que narra la muerte del padre de O’Ren Ishii, así como del diseño de un montón de personajes de obras tan reconocidas como Samurai Champloo, videojuegos, videoclips…

Para B. The Begenning, además de la idea original, también nos ofrece un nivel de diseño de personajes y escenarios sobresaliente, con gran nivel de detalle en los fondos de interiores y exteriores que otorgan un enorme realismo a la escenografía. Para los asiduos al anime será imposible no encontrar la influencia de Nakazawa en cada salpicadura de sangre en la cara, en la expresividad de los ojos que vibran con las emociones o en la violencia explícita de las katanas cercenando miembros. Una gozada, vaya.

Y si a la calidad del dibujo le añades un alto nivel de animación, tanto en los objetos y personajes como en los movimientos de cámara, obtienes como resultado un logrado producto de acción de escenas fluidas que no pierden calidad de movimiento. Una obra de arte y un trabajo de chinos.

Sin olvidar que nada de esto sería posible sin Eiji Arai, el director de fotografía. Para él he reservado un párrafo aparte porque lo que logra en cuanto a luces y sombras en cada escena es digno de mención: los detalles de las persianas, los reflejos, el sol clareándose y ofreciendo sombra a través de las hojas de los árboles o entrando por las ventanas, el uso de paletas de colores diferentes para cada momento del día o simular la luz que emanan los móviles y pc´s reflejada en los rostros de los protas, son detalles de realismo extremo que encontraríamos en un anime de Makoto Shinkai y no en uno de acción.

Como todas las cosas chulas de ayer y hoy, tiene una pega. En este caso es una muy pequeña, pero la tiene, y es que, a pesar de dejar prácticamente todos los hilos argumentales cerrados y que el final queda bien resuelto de manera convincente. Resulta un poco pretencioso querer abarcar tanto (contiene grandes trazas de metáfora) en 12 episodios y se quema las alas, como Ícaro, al querer volar tan alto.

Pero no os quedéis con esta nimiedad. B. The Begenning es un gran producto audiovisual, de enorme calidad técnica y que hace uso consciente y coherente de la cábala y la numerología para construir su guión. No tengo nada más que alegar, señoría.

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Acerca de Teresa Domingo 165 Articles
Si es creepy, es para mí.

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