Berlin Calling: Tits, Techno and Trumpets

La música electrónica lleva arrastrando el peso muerto de la droga durante mucho tiempo. En la capital europea del techno, DJ Ickarus está terminando su nuevo álbum mientras pincha en sus bolos. Su compañía preferida: Un buen montón de drogas.

Por Javi Jiménez

La creación artística y la influencia de las drogas es un tema  que ocuparía una cantidad considerable de espacio. Una historia trufada de grandes nombres hasta las cejas de ácido que constituyen buena parte de la cultura popular.

Una parcela que ha sido profundamente estigmatizada por las sustancias estupefacientes ha sido la música y de entre todas ellas la que más daño ha recibido es la escena electrónica. El mundo de la noche y unos beats lisérgicos han sido un caldo de cultivo para todo tipo de sustancias mágicas. Su consumo ha tenido (y lo siguen haciendo) trágicas consecuencias, tanto para los consumidores como los productores de música electrónica. Ahí está el reciente caso de DJ Rashad muerto por sobredósis el pasado abril o los muertos en los grandes festivales en USA este verano. Una realidad social que ha pasado al cine en múltiples ocasiones. Berlin Calling viene a escribir un capítulo más.

Hannes Stöhr dirige este filme de 2008 protagonizado por el también en la vida real productor de techno Paul Kalkbrenner que además de su cara pone música a la película. Él encarna al DJ Ickarus, un nombre completamente acertado para un productor que está alcanzando el cielo de los artistazos, pinchando por todas partes y con un nuevo gran álbum que lo va a petar de camino,  una novia guapa, que se preocupa por él y que le acompaña a todas partes… Sin embargo volar demasiado cerca del sol acarrea sus riesgos, el abuso de  drogas complicará por completo su vida.

Una pastilla corrupta con una sustancia tóxica acabará por llevarle a un centro de desintoxicación y crearle psicosis de manera permanente. Mientras, el resto de su vida se irá desmoronando poco a poco.

Una de tantas películas sobre la lucha personal por salir de las drogas, casi un subgénero cinematográfico en sí mismo. Sin embargo, si tuviera que destacar algo para alzarla sobre las demás Berlin Calling destaca por el enfoque musical, por cómo se ve al artista y lo que es más importante, a la persona que hay detrás. Una perspectiva directa, sin filtro que nos muestra los altos y los bajos de Martin Karow aka DJ Ickarus, con sus momentos cómicos y sus trágicos.

Pedazo de intro tiene la película

Paul Kalkbrenner a pesar de no ser actor profesional está muy bien en su papel, se nota que se siente identificado con el personaje ya que como el mismo comentaba, para él Dj Ickarus es todo lo que no quería acabar siendo. Un egocéntrico al que se le ha subido el éxito a la cabeza y comienza  comportarse de forma irresponsable y dejándose llevar por un camino del que es difícil salir.

Además la banda sonora que nos propone es genial, tanto para las múltiples escenas de club que aparecen, que dicho sea de paso, son una gozada;  cómo por otras en las que la droga juega un papel importante o esos maravillosos planos sobre Berlín. Lanzada como álbum a parte, me parece que me va a acompañar a muchos sitios.

Al final me he hecho completamente fan de DJ Ickarus y su fondo de armario consistente únicamente por camisetas de equipos de fútbol, de manga corta para más inri cómo si Berlín fuese Miami.A pesar de todo, llegas a simpatizar con él, aunque él mismo provoque sus momentos más bajos pero ¿quién no se equivoca alguna vez por propia voluntad?

La película además viene con moraleja, que no moralina. Mucho se ha hablado de la influencia de las drogas en las creaciones artísticas,  pero no hay que confundirlas como las ejecutoras. Martin Karow empieza haciendo un disco muy por debajo de su nivel y no es hasta que empieza a ver la luz al final del túnel que comienza a cambiar su música, la puerta a su alma, para llevarla a un nivel superior. ¿No nos han dicho que la inspiración es el 1% y el 99% restante el trabajo duro?

De una muy digna factura técnica, está especialmente recomendada a cualquier fan de la música electrónica que disfrutará la banda sonora inmensamente y que de premio no se volverá a casa sin un par de cosas en las que pensar.

Por cierto, si queréis saber el por qué del título del post, tendréis que verla ;)

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Acerca de Javier Jimenez 190 Articles
Consumidor experto, reseñador amateur. Me gusta la música fuerte, la ciencia ficción, las series animadas y así os lo hago saber.

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