Bojack Horseman: Yo era una estrella en los 90.

¿Por qué nos encantan los personajes perdedores? Yo creo que porque nos recuerdan que son humanos como nosotros, es más fácil sentirse identificado con defectos que con virtudes, ya que de estos todos estamos cubiertos. Nos encanta ver como alguien con más defectos que los nuestros trata de reunir el valor para plantarse y decir: todavía no es demasiado tarde para ser mejor persona. Esta es la historia de Bojack Horseman.

Por Javi Jiménez

Netflix en 2014 decidió adentrarse en el mundo de la animación para adultos con una serie de producción propia. Así apareció la historia de Bojack Horseman el protagonista en los noventa de la exitosa serie Horsing Around (como Kidding pero ya sabéis, con caballos porque Horseman es un caballo, pero un hombre a la vez ¿lo pillas?). Pero eso fue hace mucho, y ahora Bojack cuarentón y sin ningún tipo de metas en la vida va dando tumbos de un lado a otro  como la típica ex-estrella de Hollywood obsesionado con su pasado en el estrellato.

Bojack Horseman

Bojack Horseman y su vida no son un dechado de virtudes: Alcóholico, borde, impulsivo, en muchas ocasiones desalmado y cruel… Y eso solo para empezar. Sin embargo a todo el mundo nos encantan los héroes caídos en desgracia, sobre todo si podemos sacar nuestro dedo y señalar a la Muntz.  De esta manera en el regazo de Bojack se le lanza una proposición:  que escriba sus memorias. Lo que solamente es una excusa para sacar de la ruina a la editorial Penguin (quién demonios tiene libros ahora), se convierte en un viaje de Bojack el pasado en busca de conocerse a sí mismo, por qué ha llegado a ser cómo es y qué diablos tiene que hacer para poder ser feliz.

Puesto así, no parece que esto no sea lo que a mi  a primera vista me prometía esta serie:  una comedia para adultos de trazo grueso, como las ya requemadas Padre de Familia, Padre made in USA y un largo etcétera. Por eso en un principio la serie no me atraía nada y no fue hasta que este verano se acumularon las circunstancias idóneas para que comenzara a verla.
Leyendo el muy recomendable Newsletter semanal de Warren Ellis Orbital Operations me encontré con la recomendación y como no tenía nada mejor que hacer y Warren no suele decepcionar con sus recomendaciones, le di una oportunidad.

La mejor decisión del verano.

Bojack Horseman Vomita
No, en serio. La mejor decisión del verano. Bojack no te pongas así.

 

Bojack Horseman es una serie que engaña a primera vista con ese mundo ficticio lleno de animales antropomorfos tan característico. Podría haberse llenado de chistes malos, soeces y variopintas variantes del caca-culo-pedo-pis pero simplemente el equipo creativo ha decidido no hacerlo, y eso que hubiera sido terriblemente sencillo.
Hay más de un chiste de estas características, muchos gags que te llevan a la carcajada escatológica e incluso situaciones surrealistas que te atraparan y te harán revisar la fecha de caducidad de la leche que te acabas de tomar por si las moscas.Aunque la temática pueda ser la misma de siempre, el humor de la serie en muchas ocasiones muy inteligente, siempre metido entre de guión de mucha calidad. Y con eso solo hubiese bastado para recomendarte la serie. Nos hubiéramos echado unas risas y un par de semanas después hubiéramos pasado a otra cosa.

Sin embargo, ¿para qué quedarse solo ahí cuando puedes ir mucho más lejos? La gran virtud de Bojack Horseman es conseguir que estos personajes ridículos se conviertan en seres tridimensionales. Según avanza la serie entre risa y risa vamos adentrándonos en la trágica vida de Bojack conociéndole un poco más y viendo como este caballo acaba siendo un personaje complicado y profundo. Atormentado en muchas ocasiones aunque en otras sea capaz sacar lo mejor de sí mismo y  poner la voz de la razón en muchos aspectos.
Poco a poco un cachito del espectador se acaba quedando con Bojack y poco a poco las risas quedan en un segundo plano para dejar paso al drama de la vida humana (o antropoequina).
Que entre en terrenos dramáticos no significa que dejemos de reírnos, la serie No abandona el humor casi en ningún momento, gestionando bien el equilibrio entre ambos, aún así a partir de la mitad de la primera temporada y sobre todo en la segunda veremos que el equilibrio se tambalea hacia el drama y que ya no nos reímos de la misma forma ni de la mismas cosas.
Es en ese momento en el que la serie deja a un lado su aspecto procedimental para verdaderamente seguir un hilo argumental. Es ese el momento en el que de verdad se hace grande la serie en la que acabas tan comprometido que ya no buscas el humor sino un final feliz para el pobre y confundido Bojack.

Bojack Horseman
A mi no me pregunten, solo soy un caballo.

Por la combinación de todas ellas, las referencias a la cultura pop y el sentido de humor tan personal de esta serie y sobre todo por sus carismáticos personajes Bojack Horseman me ha atrapado como jamás me había atrapado una comedia de animación. No te lo pienses dos veces, esta serie te va a encantar y dentro de poco amarás a Bojack como yo le amo, a pesar de que no sea perfecto pero ¿quién lo es?

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Consumidor experto, reseñador amateur. Me gusta la música fuerte, la ciencia ficción, las series animadas y así os lo hago saber.

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