Clementine, de Cherie Priest (una buena excusa para hablar de steampunk)

La Factoría de las Ideas publica Clementine, la segunda novela de la saga “El siglo Mecánico”, uno de los mejores exponentes de literatura steampunk

Por Chema Mansilla

steampunkMe gusta el steampunk, el retrofuturismo y en general todo ese género ucrónico tan interesante, lleno de engranajes, máquinas de vapor y dirigibles. Si no sabes de qué te hablo cuando digo (escribo) steampunk, AQUÍ tienes la Wikipedia.

Desgraciadamente en España, como en otras tantas cosas, llevamos años de retraso respecto a lo que este género supone en cultura. Teniendo en cuenta que la falta de interés cultural es una de nuestras mayores aportaciones sociales al mundo, no sé si dentro de la “Marca España” o no, imaginad qué difícil lo tiene un género tan especial como éste para llegar a los lectores. Y no voy a decir que son los lectores quienes lo tienen difícil, porque el que quiere leer algo que le interesa, a día de hoy, puede conseguir leerlo con mayor o menor dificultad. Los lectores somos gente inquieta e intrépida, no nos achantamos por las dificultades y la cerrazón de un sistema editorial apolillado y trasnochado. Rancio. Pero sí voy a decir que ese pobre género, el steampunk, lo está teniendo difícil. Y mira que tiene seguidores en este país. Para empezar, es un género esencialmente literario. Eso ya te cierra muchas puertas en este país, donde todo aquello que huele a cultura ya hace torcer el morro a aquellos que, paradójicamente, hacen dinero con ello. Después, se trata de un genero reconocido, pero, ¡ay!, minoritario, la ciencia ficción. Leer ciencia ficción en este país supone pasar por el aro de una dictadura editorial muy poco flexible, que selecciona mucho (más para mal que para bien) sus lanzamientos. Para rematar, el steampunk es una variante dentro de la ciencia ficción. Difícil situación la del steampunk en este país de balón y pandereta.

Afortunadamente, la insistencia de ese aguerrido núcleo de lectores reclamando material de este género está haciendo que las editoriales se replanteen cosas. Muy lentamente, y reconozcámoslo, movidos por la posibilidad de hacer caja. Aunque sólo sea por la remota posibilidad de que esta tendencia se ponga de moda y en algún momento eclosione y de dinero. El caso es que poco a poco las editoriales añaden a sus novedades algún título de estas características. Nos guste o no, tanta jovencita adicta al cosplay y a la estética steampunk (lectora o no) está haciendo un favor al género.

Es verdad, de nuevo, que principalmente son editoriales pequeñas, cuyos editores son esos mismos fans y lectores, y que con su esfuerzo sacan a la calle los mismos libros que a ellos les gustaría leer, las que están apostando por el steampunk. De vez en cuando, en el catálogo de alguna editorial  grande se cuela algún título, como “La Máquina Diferencial”, en su momento. Pero son ediciones como las de “Los Relojes de Alestes”, “Cuando se Abrió en Abismo”, “Steampunk: Antología Retrofuturista” e incluso “El Protectorado de la Sombrilla” las que están cubriendo la falta de literatura de este género en España. Parte del mérito lo tienen también, las series de anime, las recientes películas de Sherlock Holmes y un resurgir de la estética victoriana que no termina de cuajar.

boneshaker+cherie+priestEn cualquier caso, y mientras los lectores y amantes del steampunk vemos hacia dónde sopla el viento editorial español, nos alegramos cuando una editorial como La Factoría de Ideas apuesta por uno de los mejores exponentes del género: La Saga del Siglo Mecánico, de Cherie Priest.
El año pasado publicó “Boneshaker”, la primera novela de esta saga. Y ahora publica “Clementine”, la segunda. Las dos son novelas independientes, pero que se desarrollan en el mismo universo, y que puntualmente parecen tocarse aquí y allá en algún acontecimiento puntual, pero que perfectamente pueden disfrutarse por separado.
“Boneshaker” narra la historia de Ezekiel, un joven atrapado en la ciudad amurallada de Seattle, rodeado de mutantes, delincuentes y un nocivo gas que inunda la ciudad. También es la historia de su madre, que arriesga su vida en la búsqueda de su hijo, y en la búsqueda de redención. Decir que es un libro estupendo es decir poco.
Pero es que “Clementine” es incluso mejor. Tenemos a un grupo de contrabandistas aéreos a los que les han robado su nave, a una espía de los Estados Confederados de América venida a menos y que ahora vende sus talentos en una agencia privada de detectives, y tenemos un cargamento misterioso cruzando todo el país.

clementine+cherie+priestCherie Priest no sólo tiene una gran habilidad para crear situaciones interesantes, si no que también es capaz de desarrollarlas con una envidiable naturalidad. Sus libros se devoran a penas de un tirón, y sus creaciones persisten en la imaginación del lector. Son tantas las posibilidades creadas que la invitación a fantasear se hace obligatoria. Puede que parezca pronto, pero “Clementine” seguramente sea uno de los diez mejores libros de género que vas a leer este año. Y si no vas a leer un mínimo de diez libros este año, seguramente seas de los que te da igual qué leer (o leer en absoluto). Si te gusta explorar ideas interesantes, desarrollos trepidantes, aventuras de sabor clásico y un universo carismático, seguramente te gusten los libros de Cherie Priest. No dudes en darle una oportunidad a “Clementine” (y a “Boneshaker”).

Sigue a Chema Mansilla en Twitter: @ChemaMansilla

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¡Oh, mírame, estoy haciendo feliz a mucha gente! ¡Qué bien! ¡Soy un hombre mágico! ¡Del pais feliz! ¡De la casa de gominolas de la calle de la piruleta!

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