Colony: con ellos o contra ellos

Alienígenas conquistadores, movimientos de resistencia humana y, tal vez, una o dos ideas originales
Por Chema Mansilla

Aquí tenemos una nueva serie de ciencia-ficción con algún que otro nombre de cierto relumbrón detrás. Un nuevo añadido al actualmente saturado panorama de este género en formato televisivo, que apenas ha empezado a disfrutar de una nueva Edad de Oro, ya empieza a dar algún que otro síntoma de agotamiento, como bien saben lo seguidores de Defiance, Falling Skies y Almost Human. ¿Tendrá de Colony mejor suerte?

Colony ha picado mi curiosidad. No me ha entusiasmado, pero sí que sus dos primeros episodios me han dejado con ganas de ver un tercero. No es poco tras alguno de los estrenos televisivos más recientes… El caso es que la premisa de Colony no es ningún alarde de imaginación desbordante. Llegan los aliens y someten la Tierra. Y claro, al  consecuente estado policial colaboracionista responde un motivado movimiento subversivo de resistencia. El caso es que mientras Mike Donovan (como otros) decide a jugar a las guerrillas contra el invasor del espacio exterior, aquí Josh Holloway (rebotado de otra serie recientemente cancelada sobre agentes del gobierno con súperchips en el cerebro con tufillo Hombre el Millón de Dólares pero con un presupuesto para guiones mucho más ajustado) decide convertirse en colaboracionista y ayudar con su pelazo y actitudes detectivescas al régimen policial.

Claro, la motivación del protagonista para ayudar al opresor sideral y su injusto régimen político es noble: tratar de recuperar a su hijo desaparecido. El mozuelo queda separado de su familia durante las primeras horas de la llegada del invasor en circunstancias todavía poco claras y que sospecho que serán punto de enganche para el desarrollo de la trama.
Pero como a estos norteamericanos, que todavía andan celebrando lo del té de Boston como si hubiera sido ayer, les encanta eso de llamar a la resistencia civil (siempre que no sea contra ellos, claro) también tenemos a un miembro de la familia metida a insurgente con el corazón partido, ya que además de amante compañera y sufrida madre, la esposa de nuestro protagonista es miembro (en secreto, shsss…) de la Resistencia. Así que ahí tenemos el nudo gordo argumental de esta serie, un abnegado protagonista obligado a trabajar en contra de sus principios para acabar con la Resistencia y recuperar a su hijo, y su esposa que antepone su sentido moral y el bien mayor a los intereses más inmediatos de su familia. Si alguien en algún momento de la serie piensa que tal vez estemos ante alguna machista analogía en la que los guionistas quieren hacernos reflexionar sobre qué pasa con la sociedad cuando las mujeres deciden tomar las riendas de su propia vida y ser dueñas de sus decisiones convirtiéndose en traidoras de la unidad familiar  poniendo en peligro incluso la vida de sus hijos, en lugar de someterse a su marido, seguro que se equivoca. Y digo seguro porque aunque esa idea peregrina podría cruzar la mente de alguno, no creo que esta serie aspire a tanto como hacer reflexionar a nadie sobre nada. Pero como la gente que lee los artículos de esta web y los consumidores de ciencia-ficción en general son muy dado a reflexionar, pensar y buscar dobles sentidos, pues lo menciono.

En cualquier caso y como decía antes, tengo ganas de seguir viendo esta serie, incluso aceptando su papel como mero entretenimiento con sueños de grandeza. Porque uno de los grandes lastres de la serie es que se nota que se esfuerza mucho por sacar brillo al tono de ciencia-ficción y una subyacente crítica social, cuando en realidad es una serie de detectives con alienígenes en la que (de momento) no sale ni un sólo alienígena. ¿Será suficiente la mirada intensa y los dientes constantemente apretados de Josh Holloway (y su pelazo) para salvar la serie de la quema a la hora de renovar para una segunda temporada? Pues yo creo que no, pero con esto de las series nunca se sabe, porque todavía lloro por algún título cancelado que me entusiasmaba mientras series que considero deleznables subproductos renuevan año tras año. Sólo espero que las ideas interesantes que plantea la serie sean exploradas con cierta dignidad, y que una vez establecidas unas bases argumentales en los primeros episodios la serie se libre de topicazos y lugares comunes, que los tiene. Por soñar…

Si eres un fan nostálgico de V y Falling Skies ha dejado un hueco en tu corazón tal vez quieras probar y ver por dónde tira este nuevo invento…

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¡Oh, mírame, estoy haciendo feliz a mucha gente! ¡Qué bien! ¡Soy un hombre mágico! ¡Del pais feliz! ¡De la casa de gominolas de la calle de la piruleta!

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