Cómo gastarse 107,85€ en febrero dejándose miles de cosas en el tintero.

Volvemos con esta sección mensual y que espero que se convierta en clásica, no por su calidad, sino por su pesadez. Ataco de nuevo con cómics que creo que hay que tener en el estante, seas hetero, homo, hobo, klingon o pastorcilla.

Por Javier Marquina.

Desde que tengo memoria me ha acosado la sensación incómoda de que siempre me estoy perdiendo algo. Es esa sensación la que me impulso durante muchos años a salir un fin de semana tras otro y beberme hasta el agua de la cisterna del baño, jugar con sustancias rascadas de una pared y echar la caña sin éxito alguno a todo ser humano que pareciera femenino a unos 15 kilómetros de distancia.

Fue también este abismo existencial el que me obligó a comprar todas las colecciones de mutantes que salieron durante los años 90, dejándome secuelas indelebles que posteriormente se agravaron hasta casi el estado vegetativo con los números del nunca suficientemente odiado Chuck Austen. Aunque ls nuevas tecnologías y las bondades del IPad han conseguido que mi fiebre consumista se vea atenuada, sigo teniendo la incómoda sensación mes a mes que me estoy perdiendo cosas, que de toda la miriada de títulos que se editan en nuestro país, siempre hay algo que merece la pena y que no me estoy comprando. Si bien esta es una verdad indiscutible, la pila de lectura pendiente que se acumula en mi cuarto comienza a ser insuperable y problemática. Es por esto que no recomiendo todo lo que podría recomendar y me dejo en el tintero cosas muy jugosas como el primer número de Golden Age of DC Comics de Paul Levitz, que ha editado Taschen a finales de este mes de enero y viene a cubrir el lugar que la mastodóntica e inmanejable 75 Years of DC Comics ha dejado, deja y dejará en nuestras colecciones. Tampoco cito el tercer tomo de Wonder Woman escrito por Brian Azzarello, aunque para mí es la mejor colección que tiene DC ahora mismo. Desventajas de nos disponer de 52 horas al día ni de un Euromillón que las financie.

Pero vamos al lío. Estas son las cosas que considero imprescindibles para este mes, pero como siempre digo, es una opinión personal y particular, sólo un consejo. Si vosotros, lectores, creéis o tenéis alguna sugerencia extra para este mes, estaré mas que encantado de escucharla en la sección de comentarios. Los tesoros escondidos nos esperan. Vamos a descubrir algunos.

En las Montañas de la Locura. Editorial Sins Entido. 20€

The Thing. John Carpenter. La historia que lo inspiró todo. Voy a decirlo de forma clara y sencilla. Si sólo os podéis comprar un cómic este mes, por favor que sea este. Adaptación modélica de uno de los mejores relatos de Lovecraft. Literatura y cómic hermanados en un excelente ejemplar, de esos que puedes recomendar sin vergüenza a los departamentos de literatura de cualquier instituto. Además, al leerlo podremos pensar en esa película que podría ser y no sé si será algún día y por ahora sólo está en la mente de Guillermo del Toro. Esa película que todos mataríamos por ver o que al menos debería suponer la muerte por ritual primegenio para todo aquel que entorpezca su producción.

Tekeli-Li. TEKELI-LI.

Los hongos de Yuggoth y otros cultivos. Editorial EDT. 17,95€

Más Lovecraft, pero esta vez en manos de Alan Moore.Varios dibujantes, varios relatos y siempre Alan Moore dando su visión de la cosmogonía del autor de Providence como ya hiciera en el anterior Neonomicón. Como fan de More y fan de Lovecraft, y a pesar de que muchos tachan a estos trabajos de “alimenticios”, va a la lista de la compra de cabeza. Como siempre digo, Moore haciendo cómics malos es mucho mejor que la mayoría en su mejor momento. Y esa ya es razón más que suficiente para comprar cualquiera de sus obras. Ale. ¡A comprar insensatos!

 The Long Tomorrow. Normal Editorial. 14€

A veces las noticas luctuosas te proporcionan grandes oportunidades. En este caso, Norma sigue conmemorando la muerte de Moebius para ir reeditando sus obras completas, y a pesar de que todos sentimos la marcha del estelar dibujante francés, no podemos sino alegrarnos de la reedición de todo su material. En este caso se trata del material editado en la mítica Metal Hurlant, que se irá recopilando a lo largo de varios tomos empezando con este. Material totalmente imprescindible y que debería estar en todos los hogares del mundo. Si no tenéis nada de Moebius, este es un buen momento para empezar vuestra colección.

Batman. El Caballero Oscuro: Scottish Connection. ECC Ediciones. 6,95€

Otra compra a ciegas, pero a buen precio y sin mucho temor a equivocarnos. Alan Grant es una de esos guionistas que pasó años al cargo de la colecciones del murciélago, y si bien nunca rompió moldes o escribió aventuras clásicas del estilo La Broma Asesina, jamás nos dio ningún disgusto. Y luego esta Frank Quitely. La razón principal por la que hay que comprar el cómic. Un dibujante que merece respeto adoración y una legión de vírgenes esperándole en el paraíso cuando muera. Aunque este sea uno de sus primeros trabajos es Quitely dibujando a Batman. Y en Escocia. Quizás estemos hablando de Bruce Wayne con ‘kilt’. Y por 6,95€. ¿Acaso eso no merece ya la pena?

All Star Superman. ECC Ediciones. 29€

Esta es una de esas recomendaciones accesorias. Intuyo que el 99% de la gente que me lee ya tiene este cómic en su estantería, en un altar, rodeado de velitas e incienso. Un altar donde se adora a los dioses del cómic y se da gracias todos los días por gente de talento como Morrison o Quitely. Gente con un estilo personal y genial, que de vez en cuando nos dan obras maestras de la talla de All Star Superman, esa historia definitiva de un personaje clásico que lo deja definido hasta el fin de los tiempos. La reedición de ECC es la ocasión perfecta de compra para todos aquellos que no tengan ya la que es, sin duda, la mejor historia de Superman nunca contada. Así. Sin más. Sin riesgo a equivocarme. Entrañable. Fantástica. Genial.

Marvel Deluxe. Invencible Iron Man:Las cinco pesadillas. Editorial Panini. 19,95€

Con el tiempo me he dado cuenta de que odio a Matt Fraction. Me parece un guionista mediocre con algún momento de lucidez, que es capaz de aprovechar los escasos destellos de inspiración que le asaltan para hacer creer a todos que está en la cima del mundo. Este es un buen ejemplo de las tretas que el señor Fraction usa para confundir a los lectores, enganchándoles a una serie con una historia trepidante y muy bien llevaba, para después, en las sucesivas sagas, ir descendiendo en una espiral de medianía que culmina en escenas como Tony Stark besándole los pies a Otto Octavius en una dantesca y absurda escena. Las cinco pesadillas es sin duda lo mejor que ha hecho Fraction para Iron Man, y merece la pena, pero también es necesario saber que no hay que ir mucho más allá y que si se va y se continúa con esta colección, el nivel no va a parar de descender hasta el final con un par de honrosas excepciones, nuevamente tretas del artero Fraction para mantenernos enganchados en su red de mediocridad. ¿Hay que comprar este tomo? Si no lo tienes ya, la respuesta es sí, sin lugar a dudas. Quizás porque el malo tiene la cara de Eduardo Noriega cual última película de Chuache. Pero después, cuando se llegue a los números lamentables, no aceptaré responsabilidades.

PD: Con respecto al tomo de Iron Man, nos informan desde la propia Panini que parece que va a retrasarse hasta mayo, así que cuando aparezca en el inicio del verano, dadlo ya por recomendado.

 

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Acerca de Javier Marquina 218 Articles

Nací, crecí, vomité ácido blanco y lechoso sobre un donut y me lo comí.

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