Crítica, La Llegada.

Elegante, inteligente, creíble y recomendada.
Por Chema Mansilla

Encuentros en la Tercera Fase, Contact, La Llegada. Mi santísima trinidad sobre el llamado “first contact”. Sí, hay otras pelis sobre el tema que están muy bien, como Encuentros en la Tercera Fase o Ultimátum a la Tierra (la original). Pero las tres primeras creo que se sitúan en un plano intelectual superior. Luego ya vendría 2001, pero es que 2001 ya no es cine, es un mensaje de una mente superior.

Bien, queda claro que me ha gustado La Llegada. Es una peli que se disfruta más cuanto menos sabes de ella, así que procuraré dar cuanta menos información de la trama pueda. La resumiré como una película inteligente. Tan inteligente que estoy convencido de que me ha dado un poco gato por liebre. Pero no hay problema. Sus bondades son tales que permito alguna “trampilla” argumental ya que es coherente con la historia y no es un pirueta con doble tirabuzón invertido como Interestellar. Esta película juega con la carta de la modestia, y le saca un rendimiento maravilloso. Con poco, cuenta mucho. Y eso vale para la parte técnica, con una fotografía y un montaje excelente; para el planteamiento inicial de la película, un sencillo “¿Cómo diríamos “hola” a una inteligencia alienígena?”; y con su reparto principal, moderado y creíble.

Denis Villeneuve es el director de esta película y un tipo al que no conocía de nada y al que tengo que seguir la pista muy de cerca porque creo que ha realizado un trabajo maravilloso. No sólo quiero ponerme al día con su filmografía, es que a este señor hay que conocerle bien antes de que llegue su película de Blade Runner. Armado con cuatro o cinco planos bien sostenidos y un montaje que sirve a la narración (y no a la acción, como pasa tanto últimamente), Villeneuve crea el escenario perfecto para una historia cercana, personal y sensible a pesar de ser uno de los (hipotéticos) mayores momentos de la historia de la humanidad. La sensación de realismo que consigue crear con el principio de la película, con la llegada de los alienígenas a la Tierra es magistral, y lo consigue con una señora viendo la tele durante tres días. Yo no podía dejar de pensar, pero imaginando que gritaba a los cuatro vientos, “¡será así, será así!”. Con ese arranque y la aparente sencilla premisa de ver cómo se comunica uno con una inteligencia tan alienígena que incluso su concepto de la matemática es distinto del nuestro, se monta una historia compleja que es una reflexión sobre la vida y el tiempo que nos es dado. Y es una reflexión compleja, aunque no deja de tener otras lecturas, más sencillas y algo más moralizantes sobre la comunicación y la comprensión mutua. Pero la historia pasa tan de puntillas, y tan elegantemente sobre ella, que mitiga el discurso moralizador.

Para conseguir ese estado de normalidad asombrosa (o asombrosa normalidad) ponen su trabajo ante la cámara unos comedidos Amy Adams, Jeremy Renner y Forest Whitaker. Amy Adams, claro, destaca especialmente. Porque donde otros hubieran colocado a una Bullock forzando las situaciones o a una Lawrence tratando de convencer y no de actuar, Adams es una señora de las que pueden ir contigo por la mañana en el metro, que lo único que hace aquí es su trabajo. Convincente y cercana a más no poder. Renner, especializado en esos papeles de dar réplica en contraplano y compartir pantalla está perfecto, con su carisma de ciudadano medio convincente. Whitaker hace lo mismo, en su papel de militar, seguramente una de las recreaciones en pantallas más reales de lo que puede ser un coronel del ejército norteamericano en una situación como la de la película. Basta decir que no tiene intención de bombardearlo todo ni pilota un caza para derribar ningún OVNI en un acto heroico con sacrificio final.

La película es una recomendación total y absoluta para los amantes de la ciencia ficción, y en general para todos aquellos que alguna vez se han preguntado cómo sería ese primer contacto con nuestros hermanos de las estrellas. Superado ese punto en el que asumimos que nos queda mucho para salir a explorar el cosmos y que hay que resignarse a que sean ellos quienes muestren algún tipo de interés en nuestra modesta presencia sideral, La Llegada hace preguntas y da respuestas que muy pocas veces se dan sobre ese tema en los medios “mainstream” como las película de Hollywood, pero que los lectores de las obras más sesudas de ficción sobre el tema ya tendrán más que trabajadas, aunque agradecerán verlas en pantalla.

Termino con dos recomendaciones, la primera, claro, es ir a ver la peli. La segunda; que si te gusta, no dejes de leer Embassytown, de China Miéville.  

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Acerca de Chema Mansilla 195 Articles
¡Oh, mírame, estoy haciendo feliz a mucha gente! ¡Qué bien! ¡Soy un hombre mágico! ¡Del pais feliz! ¡De la casa de gominolas de la calle de la piruleta!

1 comentario en Crítica, La Llegada.

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