Crónica de “La Vida es Dulce”, de Nacho Vegas, en el Teatro Lara de Madrid

La Vida es Dulce - Nacho Vegas

‘La Vida es Dulce’, película de Mike Leigh estrenada en 1990, da título irónico a un proyecto que se gesta en las manos de Nacho Vegas y se basa en la obra cinematográfica del propio señor Leigh. Agárrense, que vienen curvas, y de las que marean hasta vomitar (y no por mal).

Por Álex Sánchez.

La Vida es Dulce - Nacho Vegas

Que Vegas es un cantautor maldito, nadie lo niega. A pesar de que sus últimos trabajos aportan más luz que oscuridad, el peso de la agonía, la soledad, el tormento y la autodestrucción de sus primeras canciones sigue pesando hoy en día en toda su obra. Una muestra clara, clarísima, es que Vegas haya decidido hacer una gira musical basándose en un director de cine que se hizo conocido por su estilo a la hora de retratar al trabajador de clase media del Reino Unido de los 80-90, con todos sus problemas diarios y sus miserias, recalcando la infelicidad y la eterna sensación de sentirse solo y fuera de lugar, todo ello catapultado por una sociedad que no ayuda ni lo más mínimo. Sí, para cortarse las venas.

A pesar de esto, las entradas estaban más agotadas que unos caramelos en la puerta de un colegio, y eso que hubo dos fechas. Y es que, pese a quien pese, y para alegría de muchos, Nacho Vegas ya ha sido reconocido hoy en día como uno de los más grandes autores musicales de nuestro país, y sí, tiene tirón. Aprovecho este punto para agradecer a El Mundo de Tulsa que me regalasen una entrada (ojo, mediante concurso) que me permitiese asistir a un concierto al que, de otro modo, no habría podido asistir por mi habitual tendencia a dejar las cosas para el último momento.

La Vida es Dulce - Nacho Vegas

Sentados en el escenario ante pantallas de plasma para seguir el transcurso de las imágenes que los espectadores podíamos ver gracias a un proyector, Nacho Vegas y sus acompañantes comenzaron con un tema instrumental inédito. La música, acorde con los fragmentos de películas de Leigh, comenzaba a augurar lo que todos nos esperábamos: la alegría de vivir se la habían dejado en casa. Entre tema y tema, todos inéditos excepto ‘Secretos y Mentiras’ (incluido en aquel disco doble con Bunbury, ‘El Tiempo de las Cerezas’), ‘Ciudad Vampiro’ (que no está en ningún disco pero que ya venía interpretando en sus conciertos) y una versión de ‘Échame a Mí la Culpa’ (de Albert Hammond), se nos ofrecían pequeños fragmentos de diálogos y escenas de películas como ‘Secretos y Mentiras’, ‘Naked (Indefenso)’ o ‘Another Year’, entre otras, todas ellas pertenecientes a la obra cinematográfica del homenajeado.

Las películas, para los que ya las habían visto, sirvieron de medio para obtener una visión musical de uno de sus músicos preferidos. Es bastante curioso ver como un artista al que escuchas habitualmente pone su propia banda sonora a películas ajenas en función de los sentimientos o sensaciones que despiertan en su interior. Para los que no las vimos (reconozco que varias me sonaban pero no había visto ninguna), además de lo anterior, se abrió ante nosotros un mundo de curiosidad por descubrir una obra fílmica aparentemente destacable, aunque con miedo de saber que nos va a tocar la fibra sensible y va a hacer que nos planteemos preguntas existenciales.

La Vida es Dulce - Nacho Vegas

La música, como decía, fue acorde con las imágenes, y es que ese era el fin del espectáculo. Sin embargo, lo que allí escuchamos no fueron temas que pareciesen una banda sonora cualquiera, sino más bien temas inspirados en las películas que llevaban claramente el sello particular de Vegas. Por tanto, si te gusta lo que hace Nacho Vegas, era complicado no disfrutar de lo que estaba sonando allí.

Terminado el espectáculo en sí, y a modo de bis, los músicos salieron y volvieron a entrar, esta vez para tocar unos cuantos temas de la discografía de Nacho Vegas. Así que recuerde, sonaron ‘La Plaza de la Soledad’, ‘La Gran Broma Final’ y ‘Cosas Que No Hay Que Contar’, para terminar con el pseudo-himno ‘Cómo Hacer Crac’.

Una vez más, Nacho Vegas nos abre un poco de su intimidad para mostrarnos lo mucho que ha podido influir en su música un director de cine que retrata, principalmente, el lado oscuro de la vida. Lo cierto es que esto no debería sorprender a ningún conocedor de la discografía de Vegas, ya sea por su contenido o por la predisposición del artista a participar en proyectos centrados en música pero ligeramente alternativos, como la publicación de libros, poesía o recuperación de canciones populares (‘Lucas 15’). Si te gusta Nacho Vegas y, aunque no conozcas la filmografía de Mike Leigh, esta gira pasa por tu ciudad, no te la pierdas, merece la pena.

Sigue a Álex Sánchez en Twitter: @Zarten.

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