Crónica de Toundra en la Joy Eslava de Madrid

Se dice que cuando mejor te lo pasas es cuando no planeas las cosas. Yo llegué  a ver a Toundra sin entrada, esperando comprarla allí, y resulta que se habían agotado por completo. Cuando ya me iba con mi gozo en un pozo, una chica me ofreció una entrada que le sobraba, pudiendo así disfrutar de un valor añadido con el que no contaba, y vaya si mereció la pena.

Por Álex Sánchez.

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Llegar al día en el que tienes que dar un concierto en la capital amparado por una carrera notable, un último disco sorbresaliente y una gira que solo ha obtenido buenas críticas es un lujo, pero ojo, un lujo que no está al alcance de cualquiera y que hay que ganárselo con sudor y esfuerzo. Escuchando a Toundra en Spotify puede invadirte la sensación de lo mucho “que mola” este grupo, pero viéndolos en directo solo puedes decir que son más grandes que la madre que los parió.

Toundra llegaban a Madrid, más concretamente a la Joy Eslava, con muchas ganas. Se olía en el ambiente, se leía en sus redes sociales, se veía en sus caras… Pero más ganas tenían sus fans, que agotaron las entradas días antes del concierto y casi obligaron a un servidor a que se quedara en la calle (gracias, chica de la reventa). La sala estaba abarrotada, desde la pista de abajo hasta el anfiteatro más alto, y solo un ambiente así ya auguraba que lo que se iba a cocer no era moco de pavo.

Como aperitivo se presentaron unos teloneros cuyo nombre ni recuerdo ni entendí cuando lo dijeron, y que a mi personalmente ni fú ni fá por ahondar en un estilo punk rock que no me va. Casi al final salió Esteban (uno de los dos guitarristas de Toundra) a colaborar en una canción, y eso no hizo sino aumenar más las ganas de que se diera paso a lo que todos habíamos ido a ver allí.

Toundra

El concierto no defraudó. Sigo teniendo poblemas con la identificación de canciones (no es lo mío), pero en este caso resulta sencillo nombrarlas porque tocaron su último disco ‘III’ de forma íntegra, aderezado con bastantes canciones de sus trabajos anteriores. Lo que me resultó bastante extraño, para bien, es lo estupendamente que conecta con el público un grupo que hace tanto ruido, que es tan cañero y que desborda tanta energía a pesar de que algunos de sus miembros apenas se mueven sobre el escenario y, principalmente, a pesar del hecho de no tener cantante. Porque para los que no lo conozcáis, Toundra es un grupo instrumental, y no habríamos oído ni una sola voz en todo el concierto si no fuese por los coros de algunas canciones o el pequeño inciso para hacer una versión de los Ramones interpretada por el cantante del grupo telonero.

Ese público, dejando a un lado el hecho de haber acudido en masa, estuvo a la altura durante cada uno de los minutos que duró el concierto. La gente bailó, tarareó, aplaudió con entusiasmo y jaleó al sonar los primeros acordes de los temas más esperados. No faltaron múltiples gritos de “guapo” hacia Esteban, pero en realidad todos y cada uno de los integrantes se ganaron piropos para aburrir.

Como comentaba antes, Toundra venía con ganas de darlo todo, y otro ejemplo es el hecho de haber llevado secciones de viento, cuerda y coros para intentar conseguir en las canciones un sonido lo más cercano posible a lo que se puede encontrar en los discos. ¿Lo consiguieron? Sí, y con nota, porque el directo es el directo, y viéndose además con un público totalmente entregado, la simple potencia desatada por sus integrantes sobre las tablas sirvió para sumar unos cuantos puntos a la nota general del espectáculo. Aquí merece mención especial la interpretación de ‘Requiem’, un tema que anunciaban en sus redes sociales que sería la primera vez que interpretarían en directo, y para el que se rodearon de todas las secciones y los integrantes del grupo telonero. El resultado, gracias también a la iluminación que confirió una ambientación inigualable, fue algo para recordar por los siglos de los siglos musicales.

Para terminar, y como resumen, me quedo simplemente con la cara de Esteban mirando hacia los anfiteatros durante las canciones, provocando expresiones que cada cierto tiempo nos permitían leer de sus labios un “esto es la hostia”. Con esto, queda de manifiesto la satisfacción del grupo al tocar en un escenario y ambientación como la que hubo allí, y más aún cuando el público se mostró de forma permanentemente similar.

A continuación os dejo el setlist del concierto.

  1. “Ara Caeli”
  2. “Cielo Negro (Black Sky)”
  3. “Bajamar”
  4. “Marte (Mars)”
  5. “Lilim”
  6. “Requiem”
  7. “I Believe In Miracles” (versión de Los Ramones)
  8. “Medusa”
  9. “Magreb”
  10. “Zanzibar”
  11. “Espírita”
  12. “Bizancio/Byzantium”

Sigue a Álex Sánchez en Twitter: @Zarten.

3 comentarios en Crónica de Toundra en la Joy Eslava de Madrid

  1. Cualquiera que tenga un ordenador y el atrevimiento que da la ignorancia puede abrir un blog y soltar lo que le venga en gana, y la verdad es que la libertad en esto esta, pero dejas mucho que desear y pocas ganas de leer cuando te atreves a hacer una “crónica” de un concierto hablando con total desprecio y enorme ignorancia de los relojeros, te pueden gustar o no pero , lo puedes incluso mencionar, con un lenguaje pobre y poco educado pero “el no recuerdo ni su nombre y no me enteré” te deja, en eso , en un bloguero de esos incultos y sin un ápice de interés a parte de pajearse con sus propias opiniones para que lo lean sus colegas. lo de que son punk rock ya lo dice todo de ti. No hay mas que decir.

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