DA VINCI’S DEMONS: todos quieren ser Tony Stark

La nueva serie de la BBC desarrollada por David S. Goyer lo tiene todo: peinados Marco Aldany, chupas de cuero, desnudos gratuitos y una total falta de respeto.

Por Chema Mansilla

A Goyer hay que tenerle más miedo que a un mono borracho con un hacha: puede ser un espectáculo, pero seguramente acabará mal para alguien. Al bueno de Goyer le debemos momentos gloriosos como los Batman de Nolan, momentos interesantes como las pelis de Blade, productos reguleros como Jumper y atrocidades como el Nick Furia de David Hasselhoff. En esa última línea, es también el culpable de la nueva serie de la BBC, Da Vinci’s Demons.

Ahora escucha la historia de Leo, de cómo su movida cambió, sin comerlo ni beberlo y llega a ser el chuleta de una república llamada Florencia. La idea es sencilla: ¿qué es lo que más mola ahora? Tony Stark. Tony Stark es lo más. ¿Y qué hace Tony Stark? Fabrica cosas chulas. Así que tenemos a un tipo con cero carisma forzando la maquinaria para ser súper cool en una Florencia de croma y cartón piedra, cuyo mayor mérito de rigor histórico es parecerse al Assassin’s Creed, y que inventa cosas chulas y brillantes (porque brillan, principalmente). Así que mal empezamos. Y seguimos a peor: un reparto de secundarios anodino y aburrido y una trama que se mueve entre la estupidez y la ciencia-ficción pseudohistórica más capulla. Tienes a un joven Leonardo da Vinci, tienes una situación histórica llena de tensiones políticas, de maquinaciones y conspiraciones, el lado más oscurantista y secreto del vaticano, sociedades secretas, cultos ancestrales, conocimientos arcanos, asesinos… Vas a crear una serie de aventuras y fantasía para la BBC.. ¿Y cuál es el resultado? Una aburrida sucesión de escenas para el lucimiento de un personaje poco creíble que no engatusa a nadie. Una mala y forzada imitación del Tony Stark de Robert Downey Jr. que sólo abandona para imitar, y mal, a alguna de las últimas encarnaciones de Sherlock Holmes. ¿Cómo es posible hacerlo tan mal con tan buenos ingredientes? Tras ver el primer episodio, personalmente, prefiero enfrentarme al mono borracho con el hacha.

Seguramente también sea mejor cocinero.

Tras conocer a Leo, y tras intentar convencernos una y otra vez de lo genial y especial que es, de lo único que es su genio, los productores y guionistas le lanzan sin misericordia a una maniquea trama de intrigas políticas medievales de esas que a George R. R. Martin se le quedan en la barba tras escribir un libro de Canción de Hielo y Fuego, que luego se sacude con presteza al terminar y que acaban en la bolsa de la aspiradora. La cosa no puede tener menos chicha. El caso es que como la mezcla parece no ser suficiente, deciden añadir un nuevo elemento al asunto: steampunk. Realmente no es steampunk, como bien señalarán los puristas del género. Pero tiene engranajes, maquinaria y ucrociencia, así que lo llamaré steampunk para que todos nos entendamos, a pesar de que en todo el capítulo no aparece una sola máquina de vapor. El bueno de Leonardo (Leo para los amigos), no contento con fabricar máquinas voladoras, diseccionar cadáveres y tirarle los trastos a la amante del gran Medici, también fabrica, para total y completo lucimiento personal, un autómata de metal con forma de paloma que vuela por los cielos nocturnos y carnavalescos de Florencia. Y ese es sólo el principio de su «camapaña para promocionarse como fabricante de armas». Literalmente, como Tony Stark, pero todo mal. Remata la faena ligando con todas las buenas mozas de la ciudad-estado, haciéndole la cobra a su amanerado modelo de dibujo, saliendo de farra con su ayudante, su arquetípico mejor-amigo-bueno-para-todo-personaje-de-recurso-de-chiste-fácil-solucionador-de-problemas-narrativos y consumiendo sustancias alucinónegas para desacelerar su sobreproductiva mente.

También sale un personaje que es turco, pero en la BBC no han debido de ver un turco es su vida.

La guinda del pastel es que la ciudad de Florencia está protegida por la Guardia Civil. No os voy a contar ahora que el tricornio es un sobrero popularizado por el ejército francés durante el siglo XVII y que no pierde su «cuerno central» hasta el Siglo XIX, llegando al modelo que actualmente usa la Benemérita. Pero os diré que las fuerzas de la ley y el orden en la Florencia del siglo XV sí llevan tricornio y capote. Sólo les falta el bigote.

Ésta es una serie que no recomiendo ni a aquellos fans del género deseosos de consumir steampunk y ucronías a cualquier precio. Incluso consigue hacer que Los Tres Mosqueteros de Paul W.S. Anderson sea cojonuda en comparación. Al menos en esa peli salía Milla Jovovich.
En la BBC no lo han entendido: ni Tony Stark mola sólo porque tiene una actitud rebelde, ni Juego de Tronos triunfa porque salen tetas, ni las ucronías consisten en follarse los libros de historia.

No todo vale.

Sigue a Chema Mansilla en Twitter: @ChemaMansilla

Acerca de Chema Mansilla 195 Articles
¡Oh, mírame, estoy haciendo feliz a mucha gente! ¡Qué bien! ¡Soy un hombre mágico! ¡Del pais feliz! ¡De la casa de gominolas de la calle de la piruleta!

6 comentarios en DA VINCI’S DEMONS: todos quieren ser Tony Stark

    • Me han comentado que la serie mejora algo, “un poquito”, en los siguientes capítulos, pero… ¿De verdad quiero comprobarlo?, ¿merece la pena por “un poquito de mejora”?
      Yo a eso digo NO.

      ¡Gracias por la visita!

  1. Chema, me has hecho reír, muy buena. Mi único problema con tu review es que no sé quién es Tony Stark, pero qué más da.

    Te he encontrado mientras buscaba fotos del tricornio de la guardia civil para enseñarle a mi novio, que esta viendo ahora el segundo capítulo y, por lo poco que voy siguiendo, yo diría que la serie no mejora nada… :/

    Congratulations desde Londres!

  2. Buscando en guguel tricornio-florencia me aparece la tuya como primera entrada. ¡Que listos son estos! ¿quieres saber algo de Leo? Pues lee a Chema Mansilla.
    Ademas, para que todos nos entendamos, he aprendido un nuevo concepto: steampunk.
    Me alegra haber liquidado el primer episodio, que estuve a punto de no hacerlo, por ese final… Tocamela de nuevo leo.
    Lo mejor de Leonardo es tu crítica. Felicidades.

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*