Desafiando las normas culturales victorianas, New Woman y Femme Fatale.

Catherine Earnshaw, Jane Eyre y Tess of D’Ubervilles desfían a la mujer victoriana.

Por Cristina Cuesta.

 

La era victoriana fue un periodo de cambios extremos, caracterizados por las reformas industriales, las transformaciones culturales, los progresos científicos, la pobreza extrema y las guerras.

El periodo victoriano abarca desde 1837 a 1901, periodo en el que la reina Victoria reinó, aunque muchos historiadores creen que el acto de reforma en 1832 fue el origen del periodo victoriano.

La vida de la mujer en la época victoriana estaba fundamentalmente centrada en los asuntos familiares, la mujer era consideraba como un individuo cuyo lugar estaba en el hogar, la maternidad y el ambiente doméstico eran suficiente para ella.
Las mujeres eran consideradas templos de amor y pureza, por lo que no podían ser utilizadas para fines sexuales por los hombres. El único papel de la mujer en la época victoriana era casarse y estar atenta de los “quehaceres” hogareños. Las adolescentes eran preparadas cuidadosamente para el matrimonio, tenían que ser inocentes, doncellas, dóciles y obedientes; eran educadas en inglés, pintura, baile, canto, … principalmente en aquello que no las calificara como ignorantes y analfabetas, pero que principalmente les cualificara para buscar y complacer a sus futuros maridos; este modelo de mujer permanecía totalmente ausente de la esfera pública.
Las mujeres pertenecientes a las clases altas disfrutaban de una mayor libertad, pasaban la mayor parte de su tiempo acudiendo a fiestas y recepciones de amigos y conocidos; no tenían que ocuparse de una casa, por lo que disfrutaban de más tiempo libre, su único objetivo era encontrar marido y criar a sus hijos. En contraste a esto, las mujeres pertenecientes a una clase social más baja, trabajaban en fábricas, lavanderías, en el servicio doméstico de otras casas …Hacia final de siglo con la llegada de la Revolución Industrial comenzaron a trabajar como enfermeras y se internaron en el mundo de la medicina, el periodismo o en el mundo jurídico.
Tras esta introducción hacia la mujer y sus principales funciones en la época victoriana, es necesario hacer un estudio del personaje, para que el lector entienda lo que voy a exponer a continuación.
<<El estudio del personaje es un campo teórico controvertido dentro del análisis de la narración, y sin embargo es un concepto esencial para nosotros, ya que la representación de “la mujer” o “ las mujeres” victorianas se produce necesariamente a través de la mediación de los personajes femeninos. Cada uno de ellos representa tantas categorías como sea posible asignarles (institutrices, madres, solteras, casadas, etc.) y su interpretación global se construye a través de un amplio espectro de funciones, rasgos físicos y psicológicos, extracción sociocultural, acciones, modalidades y otras dimensiones de diferente carácter.>>

 

Los personajes que he elegido representan el concepto victoriano de feminidad y la ruptura con el concepto y definición establecida. Las mujeres necesitaban controlar su naturaleza aparte de una estabilidad económica y emocional por parte del varón a través del matrimonio. Estos personajes se ven contenidos, solitarios, reprimidos, frustrados, pero posteriormente encuentran en el hombre y en el matrimonio esa estabilidad que a su vez les hace renunciar a su ámbito de independencia. Analizando los personajes acorde a esta descripción, ninguno encaja con esta. Tess es una mujer que representa el misterio de la mujer y de la vida, una mujer de veinte años que vive en el campo con las limitaciones que supone, tiene unas aspiraciones a las que no puede acceder.

 

 Es un personaje fronterizo, prototipo de mujer funcional, podría ser una institutriz pero trabaja en el campo, al no tener éxito con Ángel ( su enamorado en Tess of D’ Ubervilles) busca un trabajo tras otro para sentirse realizada como un hombre, quizás intentar buscar esa estabilidad que Ángel no la puede dar. Y es que tras la violación de Tess, Ángel cambia su visión de ella. Como he comentado al principio, uno de los requisitos para que una mujer victoriana fuera considerada como una buena candidata para ser esposa es que fuera doncella, virtuosa, virgen. Una vez violan a Tess, Ángel cambia su visión de ella, ya que no es virgen y se cuestiona su corruptividad, Tess ya no es pura. Ángel puede perdonarla, pero aun así no se casa con ella debido a la visión victoriana de la época. Ángel ya no puede poseerla, ni dominarla, debido a la impuridad consentida de Tess. Se opone virtud y sabiduría con sangre y corpórea, es decir, la realidad del cuerpo y el ideal que es virtud. En contraste a esto, tenemos a Jane Eyre, personaje que si hubiera existido realmente en el periodo victoriano habría desafiado todas las normas culturales referentes a la mujer, creando el que quizás hubiera sido el principal referente feminista. Jane presenta un verdadero compromiso con la libertad, la independencia y la libertad de elección a parte de una total falta de voluntad para someterse al poder emocional de un hombre. Jane no salió a los patios y jardines de Thornfield con sus ideales feministas, pero expresó su punto de vista acerca de la igualdad de la mujer casi inconscientemente a través de sus palabras y actos. Sin embargo, Jane no permite que sus metas para sentirse completa y segura se basen únicamente en casarse. La traición de Rochester la arroja a las profundidades de la desesperación, pero tiene una especie de momento “epifánico” en el que se da cuenta de que puede ser feliz como una sencilla maestra de escuela.

 

La actitud de Jane hacia Rochester cuando este intenta conquistarla con vestidos costosos para su boda y joyas, reflejada en la frase << the more he bought me, the more my cheek burned with a sense of annoyance and degradation>>(236, “Jane Eyre”), define como ella no se auto-define dentro de esa concepción de matrimonio, seguridad y estabilidad. Otro momento en el que Jane demuestra esa ruptura con las convicciones victorianas, es en el que abandona al señor Rochester; con este acto, Jane desafía a la expectativa victoriana de someterse a la voluntad de un marido, en este caso en calidad de amante, y también demuestra como una mujer puede romper el poder emocional que un hombre influye sobre ella. Aunque es inevitable observar en la lectura como es difícil para ella abandonar una vida de seguridad negándose a que un hombre controle su corazón. Además, su negativa a convertirse en amante de Rochester demuestra que ha mantenido una dignidad, negándose a ceder a sus deseos físicos y emocionales, clasificados como incorrectos por la sociedad.
El personaje de Catherine Earnshaw en “Wuthering Heighs”, posee una naturaleza salvaje y apasionada. Catherine representa el espíritu dominante de las mujeres en la novela. Es un personaje dominado por la obsesión y su obsesión es Heathcliff; esto es lo que da de comer a su alma, controla su vida y le da un significado, propósito y sentido a su existencia. El amor que profesa a Heathcliff no es el amor romántico simple, ni se basa en la mera atracción física, es una identificación, una unión de almas. Ella afirma en la novela << Without Heathcliff […] the universe would turn to a mighty stranger >>. Catherine esta lejos de ser una dama de eminente virtud natural, es un personaje complejo que no se puede clasificar dentro de las categorías de bien y de mal. Aquí Catherine representa a un nuevo tipo de mujer victoriana. No sigue un orden moral, no está estereotipada, se divide entre sus dos amantes, y se esfuerza por tenerlos a los dos, no puede elegir a uno de ellos por lo que ambos co-existen en su vida <<Well, if I cannot keep Heathcliff for my friend–if Edgar will be mean and jealous, I’ll try to break their hearts by breaking my own. That will be a prompt way of finishing all, when I am pushed to extremity!>> ( 107, Wuthering Heighs). Esta cita demuestra una antítesis de la mujer victoriana convencional, Catherine es violenta, apasionada, sin miedo a expresas sus fuertes opiniones y violenta los límites de la ley, audacia y rebeldía. Emana el deseo oscuro como una característica de mujer fatal, además de que pretende violar el concepto de “buena” mujer victoriana.
<< Los modelos de comportamiento más frecuentes de mujeres victorianas son fácilmente reconocibles. La sociedad del momento se caracterizaba precisamente por clasificar a las mujeres dentro de unos paradigmas rígidos. Entre ellos los más frecuentes identificados están los patrones de : el ángel del hogar, la “fallen woman”, la mujer sola y la “ New Woman”. La existencia de unas definiciones preestablecidas para las mujeres y el hecho de que no haya clasificaciones similares para los hombres es evidencia de lo dogmática que era esta sociedad al considerar el papel de la mujer>>.
La naturaleza de la mujer victoriana les exigía, la condición de estar casadas y entregadas a la función de esposa y madre. Estos tres personajes femeninos no cumplen con la figura de mujer establecida por la época victoriana, pues mientras el destino de Tess es truncado por causas ajenas a su persona, Jane y Catherine son mujeres que se salen de este prototipo de mujer establecida. Estas dos últimas podrían caracterizarse como “New Woman”, por su deseo de trabajar y ser independientes y su rechazo a las funciones “naturales” de madre y esposa. Representan la promesa de renovación de las premisas tradicionales que se concretaría a finales del siglo en un movimiento feminista organizado que aspiraba a la obtención del sufragio como símbolo y realización de una mejor consideración social para las mujeres.
<< Las “femme fatales” han sido analizadas frecuentementes como significantes de la amenazada de la castración y, en la época victoriana, tenían el aspecto del monstruo lascivo de la “fallen woman”. La identificación de un personaje como “mujer fatal” proviene de una especial capacidad de seducción que les confiere un tipo de poder especial y dañino: destacará por su capacidad de dominio, de incitación al mal, y su frialdad, que no le impedirá, sin embargo, poseer una fuerte sexualidad, en muchas ocasiones lujuriosa y felina, es decir, animal. >>
Tess al igual que Catherine, también es considerada una mujer fatal. Es emblema de la naturaleza, peligrosa para el hombre, una vez que se la conoce, provoca misterio. Ángel la compara con la mismísima Eva. Se la puede considerar como la primera mujer fatal, una mujer que provoca un destino, el texto no solo da una imagen de realismo en torno a ella, sino también de naturalismo. Tess es vida y muerte, con un destino trágico pues ninguno de sus objetivos se cumple. Tiene una forma de entender la vida que no puede ser concebida en los libros, ella misma piensa que los libros no pueden explicar y entender el mundo tal y como lo ve ella, no le hace feliz, el conocimiento de la vida no lo va a obtener de una hoja escrita aunque a pesar de esto esté dispuesta a aprender. Es una mujer que representa el misterio de la mujer y de la vida, no se puede comprender porque no se puede poner por escrito en palabras. Además de esto, Tess representa un emblema para sí misma. Tess afirma que no puede aprender a través del discurso, está condenada a vivir en una sociedad que se basa en discursos y ella está tan solo en contacto con elementos a través de lo que se puede experimentar la vida.
Tanto en Tess como en Catherine hay una evolución del personaje. En Tess la evolución es forzada por Ángel, el cual quiere “educarla”, ser su pigmentación, es decir, quiere convertirla en lo que no es, quiere violar el curso de su naturaleza; Tess es capaz de matar a Alex y seguir a Ángel aunque eso suponga acabar con su fuerza natural, es decir, acabar con su contacto con la vida y la naturaleza. Tess es un personaje colosal que encuentra su final y destrucción en el conjunto social victoriano. En el caso de Catherine, evoluciona a una edad adulta para tener la capacidad de ser cruel y manipuladora, y aún así, ser perseguida y amada. <<Terror made me cruel; and finding it useless to attempt shaking the creature off, I pulled its wrist on to the broken pane, and rubbed it to and fro till the blood ran down and soaked the bedclothes…>> (22, Wuthering Heighs).
Catherine Earnshaw tiene la capacidad de tener conflictos internos, aumenta la complejidad psicológica de la heroína y amplía los límites dentro de los cuales la feminidad se puede mover.
Sin embargo, a pesar de enfrentar los conflictos internos, los conflictos surgen de la lucha de las heroínas contra el mundo externo. Esto, está en la educación de todas las damas de la sociedad, destinadas a reprimir los deseos de ser original. Cuando Catherine se ve obligada a aprender esta lección, provoca una fragmentación de su personalidad, una duplicación de su identidad que la lleva al fatalismo. Por las decisiones que Catherine toma a lo largo de la obra no puede ser recompensada por ser buena, sino que como una mujer fatal victoriana debe ser recompensada por su deshonestidad y manipulación, y por los beneficios económicos que obtiene de los hombres que ha ido destruyendo; todo esto la lleva al final trágico.
La re-invención victoriana de una “mujer fatal” es el resultado del crecimiento de la ansiedad en las mujeres pertenecientes a este periodo durante su conformación en contra de la dominación patriarcal sobre Inglaterra a lo largo del crecimiento del movimiento feminista. Por lo tanto, el daño del balance de poder entre los sexos, supuso una amenaza para la naturaleza fija y a la vez sumisa de la mujer en este periodo victoriano; de esta manera se sustituye la formulación espiritual de mujer fatal que se convierte en un prototipo de gran alcance para la nueva mujer del siglo XIX en Inglaterra.
En el caso de Jane Eyre, si las feministas cuestionan la norma, entonces Jane Eyre puede ser definida como feminista. Su desafío a la autoridad, o por lo menos, hacia aquellos que tratan de ejercer la autoridad sobre ella, es una prueba de esta afirmación. El hecho de que Jane se niega a dar parte de su naturaleza a la voluntad de cualquiera de los hombres que la pretenden en la obra, demuestra que ella no se considera a un nivel inferior de ellos, pero aun así se quiere mantener digna, independiente, libre de sus demandas y deseos. Además, Jane es capaz de formar y formular sus propias opiniones sobre la religión y las normas sociales. Sus relaciones con los otros personajes femeninos son los más fuertes indicios de la fuerza de Jane; donde se observa la insistencia y fortaleza en romper con las normas sociales de la época. Algunas mujeres inspiran a ese espíritu independiente que las caracteriza, mientras que otras contrastan fuertemente con esta actitud independiente de Jane Eyre. Aunque como he citado anteriormente, Jane no anuncia al mundo directamente que está tratando de iniciar cualquier tipo de movimiento feminista, sus acciones y decisiones, pueden establecer un modelo para cualquier mujer con visión de futuro en la segunda mitad del siglo XIX.
Finalmente me gustaría acabar con una cita referente al deseo sexual de las mujeres en la época victoriana. << El pensamiento convencional victoriano negaba la legitimidad del deseo femenino, e incluso su misma existencia, proclamando la “natura” predisposición de las mujeres al sacrificio y su incapacidad de obtener placer sexual. De esto se desprende que en una gran cantidad de contextos narrativos la mera expresión de las aspiraciones de los personajes femeninos no es comprendida, es silenciada, o ignorada, o directamente se interpreta como una desviación aberrante.>>
El hecho de que estos tres personajes se unan a la hora de diferenciarse del prototipo de mujeres victoriana es vital para el peligro que crean dentro de sus obras y dentro del periodo en el que las novelas fueran publicadas. Cada personaje desafía la concepción de mujer en una ideología social patriarcal victoriana.

 Sigue a Maldita Cristina en Twitter: @MalditaMalicia

3 comentarios en Desafiando las normas culturales victorianas, New Woman y Femme Fatale.

  1. Muy interesante, Miss. Es una visión de la historia de género bastante argumentada, aunque creo que peca de lo mismo que la historiografía “tradicional”, es decir, centrarse en un género, el de la mujer, y no muestra del todo el conjunto y ambiente. Las esferas femeninas y masculinas estaban separadas, pero a la hora de “recuperarlas”, creo que merece la pena interrelacionarlas más.
    Me ha gustado. Sigue así.
    S

    • Totalmente de acuerdo. Pero por desgracia estoy bastante más especializada en los personajes femeninos en lo que a literatura se refiere y el post básicamente es como estos tres personajes en concreto rompen con esas formas. Podría haber hablado de Mr.Rochester, Angel o Heathcliff pero no me habría centrado tanto en el tema del post. Sin embargo es una buena idea para futuros. ¡Muchas gracias!

  2. A parte del hecho que Jane Eyre no cumplió con el paradigma impuesto de depender de un hombre, ¿existen otros aspectos que demuestren que jane es una “rebelde” frente a la sociedad victoriana?

1 Trackbacks y Pingbacks

  1. Mujeres en la época victoriana – Me llamo Eliza Lynn Linton

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