Destiny (lo que mola, y lo que no)

Destiny ha penetrado en la atmósfera terrestre envuelto en llamas y hype. ¿Es el juego que esperábamos?
Por Patri Tezanos

Cuando se presentó Destiny, no me llamó en absoluto: me pareció otro Halo. Que sí, que los gráficos de nueva generación molan mucho, pero le faltaba algo, un punto de personalidad… Y eso que su aspecto de space-opera me hacía tilín. Pero no era suficiente. Soy una jugadora difícil de enganchar.

Pero al jugar a las Alpha y Beta del juego me convertí en una believer. Tan sólo con la edición de personajes ya estaba encantada. Reconozco que no es un editor tan completo como el de otros juegos, pero la verdad es que es que fue suficiente para meterme en el saco. Y si ya estaba en el saco, pues el arranque de la historia y las primeras partidas me hicieron sentirme cómoda dentro de él y no querer salir. ¡Un cosmódromo ruso abandonado! Hasta este punto, Destiny mola.

Mola su enfoque de ciencia-ficción, space-opera que dicen, con razas alienígenas y con tramas y subtramas. Y los gráficos… ¡Qué escenarios! Estaba encantada de explorar subterráneos y dedicarme a dar caza a grupos de alienígenas errantes. Cada vez que conseguí una modificación para mi equipo me quedé enamorada del aspecto de mi personaje. ¡Ese nuevo casco me queda de rechupete, y además, me da +17 de armadura!

Entre todos estos detalles y fuegos de artificio hay algo que para mí destaca entre el resto, y es algo imprescindible y que muchas veces parece descuidado incluso en títulos Trilple A: la jugabilidad. Si estamos hablando de un videojuego, su principal virtud debe ser la de entretener.

¿Cuántas veces nos hemos puesto delante de juegos que funcionan mal? Juegos que frustran y que son ingobernables. No es el caso de Destiny. Su jugabilidad fascina. Hay poco juegos en el mercado ahora mismo que funcionen tan bien, tan suaves, tan intuitivos. Es cierto que los comandos, a grandes rasgos, son los de cualquier shooter. Pero pocas veces la respuesta del juego es tan buena, fiel y suave. Jugar a Destiny es una delicia por el simple hecho de jugar. De propina, te llevan a la Luna, a ver la Tierra girando azul y poderosa sobre el cielo estrellado. Un momento que atesoraré en mi corazoncito de jugadora.

Pero como dice el título de este artículo, con Destiny no todo mola. Tal vez sean dos los aspectos que no me gustan, de manera personal. ¿Pero no son todas las opiniones subjetivas y personales? Lo único en el universo que es objetivo es la matemática. Y por lo que sabemos, a lo mejor tampoco.

Una vez que ya andas metida en harina, que ya has pacificado media Rusia, la Luna, Venus y que andas allá por Marte, una se pregunta… ¿Esto es todo? Sí, el juego es muy bonito, y hay muchos escenarios y misiones, pero al final todo es lo mismo, ¿no?. “Aquí mi fusil, aquí mi pistola”. Y venga, a pegar tiros. Es cierto que el jugador puede dedicarse a explorar pero, en ese sentido, y a pesar de lo grandes que son los distintos escenarios del juego, no tardas demasiado en darte de narices con una pared invisible o una puerta impenetrable.

Las comparaciones son odiosas, pero si nos ponemos de acuerdo, en este punto de la historia de las consolas y en este género en concreto, el título a batir es Skyrim, y Destiny no termina de imponerse. Sí, Skyrim no es un shooter, pero al final viene a ser un “kill-them-all” adornado con las mieles del entretenimiento y del guión. Podríamos, quizás, para acercarlos un poco más en características a costa de alejarlos técnicamente, comparar Destiny con Fallout, un shooter en toda regla. En Fallout, a pesar de la distancia técnica (y temporal) que los separa, uno podía hacer cosas. Podía explorar, combatir, dedicarse a realizar misiones secundarias, leer archivos (sí, hay gente que se la ha leído todos los ordenadores, angelitos ellos)… En Destiny puedes disparar. Y de manera gradual, subir niveles. Punto.

Y eso me lleva a otro aspecto que no mola.

Afortunadamente Destiny se puede jugar nada más meter el juego en la consola (siempre que se tenga internet en casa, claro). A alguno esto le puede parecer una perogrullada, pero tras Titanfall, eso de comprar un juego ya no te garantiza poder jugarlo. El caso es que si eres cliente de PlayStation Plus, y entiéndase por cliente como aquel que paga religiosamente el servicio, en Destiny podrás acceder a ciertas misiones, y a los modos multijugador competitivo y cooperativo. ¿Has tratado de subir de nivel tu personaje por tu cuenta, realizando sólo las misiones de la campaña? Llegar a nivel 20 es un ejercicio de paciencia que te tendrá horas delante de la pantalla matando una, y otra, y otra, y otra vez a los mismos enemigos (quizás de diferente color). Porque sobrevivir en marte siendo un nivel 15 es casi imposible.

Y las cosas buenas de verdad empiezan a suceder a partir del nivel 20. Así que ya estamos otra vez. No basta con comprar el juego. Una vez con Destiny en casa, hay jugadores de primera y de segunda. Y personalmente creo que eso no debería ser así. Creo que los extras que se paguen no deberían afectar a la experiencia de juego. El que quiera pagar porque su personaje lleve una camiseta de Spider-Man, pues me parece estupendo. Pero que el pagar o no pagar afecte directamente a tu progresión del juego es clasista y elitista. Sin pagar tardarás mucho (MUCHO) más en desarrollar a tu personaje, por lo que siempre habrá otros jugadores mejor equipados y preparados que tú. Y eso no mola nada.

Destiny es un juego que me gusta. Me gusta mucho. Pero he tomado la opción vital de no pagar por contenidos, DLCs y cosas que ya deberían estar en el disco del juego cuando lo compras. Así que habiendo conseguido un juego molón, Bungie y Activision empañan su lanzamiento con políticas un poco usureras, en las que si el jugador quiere exprimir al máximo el juego por el que ha pagado, debe dejarse exprimir la cartera (otra vez).

Sigue a Patri Tezanos en Twitter:  @PatriTezanos 

5 comentarios en Destiny (lo que mola, y lo que no)

  1. “Sin pagar tardarás mucho (MUCHO) más en desarrollar a tu personaje, por lo que siempre habrá otros jugadores mejor equipados y preparados que tú” Igual que en éste sandbox que vivimos. Colegios privados con clases de chino (mandarín) públicamente subvencionadas. Me gusta el valiente análisis gamer-social que haces.

  2. Hola Patri, tengo una duda al leer tu análisis: ¿dónde está la opción de pagar por mejor equipamiento? Yo juego y no la veo. Sin embargo, si entiendo tu frase como pagar el PSN o el Live Gold tienes toda la razón del mundo, ya que haciendo las misiones y las partidas que son solo online tienes más oportunidades de conseguir mejores armas y armaduras. (que ni así, te los dan de forma totalmente aleatoria). Evidentemente, eso no quita que un futuro saquen un DLC de pago con equipamiento de alto nivel…
    Por otro lado, ¿te ha molado Destiny y no te mola Halo? Todo es posible, pero te garantizo una cosa: Destiny es igual a Halo en un 95 % (si no un 99%) Así que ya le estás dando una oportunidad! (venga que hasta fin de mes te puedes descargar el Halo Reach en Xbox 360 totalmente gratis!!!. A bueno no, “gratis” no, has de pagar un mes de live, que son 5 euros, pero aun así vale mucho la pena) XD Un saludo :)

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