DEUS EX MACHINA: Destino, coincidencias y trampas

Atención atención, Cabezas: El siguiente artículo está lleno de Spoilers de series como The OA, Fargo y Dirk Gently, Utopía y los fatídicos eventos que tuvieron lugar una mañana de Agosto de 1588. Proceded bajo vuestra discreción.

Por Andrés R. Paredes

Agosto de 1588. Felipe sale a cubierta. Meses de preparación le han llevado a un día como hoy. La salitre en su piel, la comida que le destroza el estómago, los demás tripulantes y soldados, la camaradería, los meses de espera. Todo es un mero entrenamiento para lo que está por llegar. Invadir Reino Unido. Por el norte, además, que no se lo esperan. La jugada es genial. Tras parar a repostar en Calais y no pocos problemas todo está listo. El y sus compañeros. Para morir y matar a manos de Ingleses y bajo la orden del Duque de Medina. La tripulación está agitada, pero hay ganas de repartir estopa entre los infieles y demostrarles que la sangre católica Española es la mejor. Nada se puede poner en su contra. Ni Dios puede pararles.

Bueno, si que puede.

La armada invencible. Ese fracaso que se quedó en anécdota.

La armada invencible fracasó porque ocurrió una cosa que nadie se esperaba. Hizo mal tiempo. De todas las cosas que podían salir mal, de todas las estrategias que los ingleses podían haber llevado a cabo, de absolutamente cualquier movimiento en falso que podía haber tenido lugar, el suceso más estúpido fastidió los planes de los españoles para invadir Inglaterra. Y si bien esto se queda como una mera anécdota histórica, me sirve bastante bien para introducir la idea del Deus Ex Machina. Todos sabemos más o menos de qué se trata. El Deus Ex Machina es una herramienta casi tan antigua como la escritura o la narración cuyo nombre viene dado por los momentos en los que en el teatro clásico el héroe era salvado en el último minuto por un Dios que bajaba de los cielos salido de la más absoluta nada y convertía las flechas, o las espadas, o lo que sea que utilizasen en la antigüedad en flores, o mondadientes, o lo que mejor pegase en el momento. La tormenta que destrozó la Armada Invencible es un Deus Ex Machina para los Ingleses. Ahora, imaginemos el incidente de la armada invencible como una serie de televisión.

Si buscáis Random English Guy 14th Century en Google os sale esto

Tenemos a un protagonista que se entrena durante las primeras dos temporadas, al que conocemos, vemos crecer, evolucionar. En favor de la ficción diremos que es Inglés. Que tarde o temprano (digamos a finales de la primera temporada) se convierte en uno de los primeros espías ingleses. Waw. Un 007 del Siglo XVI. Interesante, ¿eh? Ahora imaginemos que este espía primordial ha viajado a España y se ha enterado de los planes de la armada Invencible. Esto es toda la segunda temporada. Un plan para invadir, de golpe y porrazo, una de las naciones más poderosas de la tierra. Pero el protagonista es encarcelado, y para cuando consigue escapar, ya es demasiado tarde. La Armada ha partido y él ha fallado a su país. Y cuando llega de vuelta a su amada Glasgow (por ejemplo), vaya por Dios. Mira tu por donde. La Armada invencible se ha evaporado como un mal olor gracias a una tormenta. Eso es un Deus Ex Machina como una catedral. Y no es algo poco habitual en las series actuales. Pensemos en dos de las series de mayor éxito del año pasado en Netflix: The OA y Dirk Gently.

The OA trata sobre una joven que desaparece y reaparece 20 años después, y que cuenta su vida y milagros a cinco jóvenes. Trata de otras muchas cosas, de la vida y la muerte, de qué nos espera en el más allá, de quiénes somos y lo que queremos de la vida. Pero el misterio principal de The OA es ¿Dice la verdad la protagonista? Para cuando llegamos al último capítulo y todo parece acabado, un personaje sale de la más absoluta nada y abre fuego en la cafetería en la que todos los personajes comen. Y es a través de este final (que en muchos sentidos es ambiguo) gracias al cual los protagonistas se convencen de que la joven decía la verdad. Gracias a un suceso completamente Random que les salva la vida. Por muy bien que estuviese planificado todo, el tiroteo en la última escena, en el borde absoluto de la serie es un Deus Ex Machina como una catedral. Y quizá The OA está por encima de ello, pero eso no quita que sea un error.

Os juro que la protagonista se pasa con esta cara un 90% de la serie

El otro gran ejemplo es el de Bart, de la serie Dirk Gently. Y de esta serie ya hablé en algún momento de una forma positiva en el pasado (y de hecho tiene algunos puntos bastante interesantes si sois de los que no creen en las coincidencias) pero el mayor pecado que comete es el de intentar colarnos un Deus Ex Machina como algo real en forma del personaje de Bart. Bart es una asesina de élite con una suerte extraordinaria. Es, básicamente imposible dañarla. Se apunta mil veces con una pistola a la cabeza, escapa de las situaciones más inverosímiles, sobrevive de una manera absurda y estúpida a tdos los problemas. Pero no cuenta nada en la historia. Bart tan sólo se cruza en el camino de Dirk en dos ocasiones, la primera a mitad de temporada, en un encuentro que no tiene absolutamente ninguna repercusión a lo largo de la serie y en el clímax de la serie, para aparecer de la nada y simplemente salvarle la vida a Dirk. Nada más. A pesar de salir a lo largo de toda la serie, Bart no es más que un aparato, una herramienta para que los personajes sobrevivan los personajes protagonistas.

El último que la llamó Bort… bueno. Ésa no es la sangre de Bart.

De la misma manera que lo es el personaje de Michael Dugdale en Utopia. Os acordáis de Utopía, ¿no? La serie de la BBC que trataba sobre… bueno, sobre muchas cosas. A lo largo de toda la primera temporada perseguíamos a un funcionario que había dejado preñada a una prostituta rusa. Una misteriosa organización le apretaba las tuercas para que trabajasen para él. Y cuando, hacia el final de la temporada se enfrentaba a los protagonistas (que huían de esa misteriosa organización… Bueno. Os podéis imaginar el resto. En Utopia el desarrollo de este personaje estaba un poco más justificado porque necesitamos comprender hasta donde llegan los lazos y los poderes de la organización, Pero aun así nos enfrentamos a un Deus Ex Machina como una catedral. Justificado, si. Pero un Deus Ex Machina.

Pobre Michael, y que prescindible eran tanto él como su trama

¿Son los Deus Ex Machina un error? En mi humilde opinión, si. Cuando en la segunda temporada de Fargo aparecen los Ovnis y alteran toda la narración en favor de uno u otro elemento de la historia sin absolutamente ninguna justificación No puedo evitar siquiera gritarle a la pantalla, pidiendo, por Dios, que eso no esté ocurriendo. Los Deus Ex Machina son la pereza de escritor de manual. Deberíamos odiarlos y tratar de descubrirlos. Porque cada día nos los ocultan mejor, pero siguen ahí, escondidos y agazapados, esperando a meternos la zancadilla.

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