DRAMA. ¡Al escenario!

Entre bambalinas todo es más sencillo. Creemos que nos hemos aprendido a la perfección nuestro papel pero, al subir los peldaños, vernos en el escenario y bajo un foco que atrae todas las miradas, el miedo escénico y las inseguridades hacen acto de presencia. Pese a que la vida se asemeja más a una tragicomedia, en ciertos momentos nos parece estar viviendo un auténtico drama. Y más cuando hablamos de amor y nos encontramos en plena adolescencia.

Por Cristina Hombrados.

 

Esta es Raina Telgemeier

A Raina Telgemeier la conocimos en nuestro país en 2016, cuando aquel Sonríe que figuraba en el catálogo de novedades de Maeva Young se materializó en las baldas de las librerías. Era un tebeo que llevaba desde 2010 cosechando éxitos en EEUU. Un año después, en 2017, llegó Hermanas. Y en este 2018 le ha tocado el turno a Drama. Un tebeo que pese a ser publicado en 2012, intercalado originariamente entre Sonríe y Hermanas, aquí nos ha llegado en tercer lugar, tras esos dos tebeos autobiográficos.

Con esas, sólo nos queda cruzar los dedos y esperar que al próximo año MaevaYoung nos traiga Ghosts, el último de sus trabajos como autora completa (si no contamos las adaptaciones al cómic de la saga literaria The Baby-sitters Club, de Ann M. Martin que la autora ha realizado) y que también viene con un Eisner bajo el brazo, como Sonríe y Hermanas en lo que viene siendo la tónica habitual en sus obras. Y, como debe ser, así lo luce en sus portadas.

La autora estadounidense ha demostrado sobradamente que se mueve como pez en el agua hablando de y sobre una época vital ciertamente peliaguda por la que todos pasamos: la preadolescencia y la adolescencia. Y la recrea como nadie, con toda su sencillez y complejidad, con todas sus luces y sus sombras, con toda su inocencia y sus desencantos. No deja de ser toda una responsabilidad ser todo un referente literario en la franja infantil y juvenil e intentar no defraudar las expectativas que tus lectores depositan en tus historias con cada nueva obra que publicas. Lectores, por cierto, que la aclaman y han hecho de sus tebeos un bestseller tras otro en Estados Unidos.

Así como en Sonríe y en Hermanas Raina Telgemaier imprimía un marcado acento autobiográfico (no en vano en Sonríe nos cuenta el “calvario” que le supuso tener que llevar braquets y en Hermanas la peculiar relación amor-odio con Amara, su hermana pequeña), en este Drama, una historia de amistad, amor y desamor con el teatro como escenario, deja algo de lado esa primera persona que imperaba en las viñetas de esas dos obras. Pero no totalmente, pues aunque ella no es la protagonista (sino Callie), al final de la obra nos confiesa que de joven asistió a clases de teatro y que en la narración ha usado algunos de los recuerdos y anécdotas que atesora de esa época.

Drama nos habla de amistad y amor. De ese agridulce despertar al sentimiento e intentar comprender la naturaleza del mismo, de esos primeros amores y de esas primeras desilusiones amorosas.

¡Ay! Los límites de la amistad: qué difusos son en ocasiones. Y en cuanto al amor, ¿en cuántos espejismos caemos? ¿llegamos a interpretar adecuadamente las señales? ¿existen realmente esas señales o es que las malinterpretamos sistemáticamente según nuestras necesidades?

Como los protagonistas de Drama, todos buscamos encontrar nuestro lugar en el mundo y una válvula de escape para nuestras preocupaciones. El teatro no solo es esa válvula en el caso de Callie, la protagonista, y de todo el elenco de estupendo secundarios, sino también el motor y el cuerpo de la trama.

Si queréis que os confiese algo, me he sorprendido a mí misma comparando este tebeo con la película Lady Bird. Pese a que el temperamento del personaje que interpreta Saoirse Ronan no tiene mucho que ver con la Callie de Drama, que la intensidad dramática es diametralmente opuesta en película y tebeo o que el condicionante familiar es parte indispensable en el film pero inexistente en Drama, ambas protagonistas tienen un despertar al amor bastante similar, sus respectivas parejas deben lidiar consigo mismos sobre la naturaleza de esos sentimientos y ambas tramas se articulan en torno a las artes escénicas.

Pero volvamos a Drama.

Las historias más personales son también las más universales. La vida en sí misma es una auténtica mina de oro que nos brinda mil historias que contar. La convivencia familiar, la relaciones que entablamos en nuestro entorno más cercano y las experiencias personales que cosechamos suponen las tres fuentes principales de las que beben los relatos de Raina Telgemeier. Y cierto es que, las más emociones más puras, las que irrumpen con más fuerza y que dejan huella inolvidable, se producen en la niñez y en la adolescencia. En sus viñetas se conjugan experiencias y emociones. Muy personales o prestadas, es inevitable sentirse identificado y empatizar con los cándidos personajes que pululan por sus páginas: protagonistas y muchos secundarios con edades muy similares a sus lectores (que se encuentran principalmente entre los 10 y los 14 años). Sin ahondar en demasía ni aleccionar, va sembrando reflexiones sobre temas tan variopintos como la familia, las relaciones entre hermanos, el entorno escolar, la autoestima, el bulling, la homosexualidad o los sentimientos, para que sean los propios chavales quienes extraigan sus propias conclusiones. Raina tiene la capacidad para capta el momento, tal cual lo siente y como lo siente. Su forma de narrar, llana y muy cercana, con el humor siempre presente, nada artificiosa ni espectacular, brilla por la vitalidad y el optimismo que derrocha. Sus tebeos rebosan de inocencia. Y no hay que olvidar ese estilo de líneas claras con colores vibrantes del que se sirve.

La vida es ese escenario donde se representa nuestra vida. A él suben a escena mil y un personajes, algunos secundarios y otros principales, en ese complejo argumento que se sucede acto tras acto y que supone nuestra existencia. Y queramos o no, las relaciones que establecemos con quienes nos rodean acaparan la práctica totalidad de las tramas. Originales no somos. Aunque cada uno las actualicemos de forma bien dispar.

Sigue a La Isla de las Cabezas Cortadas en Twitter y en Facebook.

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*