EL IMPERIO DE LOS MUERTOS, de George A. Romero y Alex Maleev.

Un cómic de zombis, sí. Pero este está perpetrado por el padre de los zombis clásicos. Una historia de terror que esconde una tremenda crítica social. Y con intro de Stan Lee.

Por Teresa Domingo.

Es prácticamente imposible ser ajeno a la invasión zombi en todos los formatos de entretenimiento. Hordas de zombis nos acosan en películas, series, mangas, cómics… Se han puesto de moda y ahora todo el mundo es un zombimaníaco. Quizá algunos no sepan que durante mucho tiempo George A. Romero prácticamente monopolizó la trayectoria de los muertos vivientes y ha ido viviendo su evolución. Si los zombis andan sueltos para todos los públicos, ¿por qué no iba Romero a aprovechar la ocasión para hacer saltar sus historias de la pantalla al papel y con sus propios monstruos de protagonistas?

La historia se desarrolla en una Nueva York postapocalíptica, una jungla de asfalto en la que, tras el Apocalipsis Zombi, la coexistencia entre humanos y zombis está totalmente normalizada, aunque nunca nadie dijo que fuera fácil resistir en un mundo en el que los vivos y los muertos se pasan el día sobreviviéndose los unos a los otros. Los humanos intentando sacar provecho de cada situación, como es habitual, y los zombis campando a sus anchas, repitiendo en bucle algunas de sus actividades cotidianas, por supuesto, algunos con mejores intenciones que otros, incluso tenemos ocasión de ver muertos vivientes buscando sitios seguros para vivir. Para morir. Bueno, para existir en general y pulular por ahí buscando cerebros. Y, por si todo esto fuera poco, una tercera especie de depredador milenario acecha en las sombras para hincarle el diente a la gran manzana, que se pudre por dentro.

Los zombis parecen evolucionar y la Doctora Jones, entre otros, quiere aprovecharlo en beneficio de los humanos y, no domesticar, sino usar a las criaturas como arma repetitiva para desempeñar trabajos concretos. Su primer intento es Xavier, una agente de los S.W.A.T a la que presenta en el Circo Romano de Central Park, una soldado letal que ni habiendo traspasado la barrera de la muerte dejará de cumplir su objetivo. Habéis leído bien hay un circo romano en el que los humanos disfrutan con peleas de zombis controladas. Mola ¿eh?

Sí, cuando vi en la contra cubierta “Zombis contra Humanos contra Vampiros” pensé que al entrañable abuelete se le había ido la olla, pero no, es abrirlo y empezar a encontrar cosas buenas. Me encontré con una historia de terror a la altura de las que me hicieron ser fan de Romero en particular y de los zombis en general. Una historia que además esconde toda una crítica a la sociedad actual, en la que los vampiros copan las altas esferas, chupando la sangre a los simples mortales, conspirando en sombra, cerrando tratos oscuros en oscuros callejones. Al final resulta que no es sólo un cómic de zombis, sino también una novela sobre el imperio capitalista, en el que la corrupción y la indecencia se mantienen en la cúspide, ocurra lo que ocurra, aunque sea el mismísimo apocalipsis. No es la primera vez que Romero aprovecha sus obras para hacer denuncias de la actualidad, de esta forma hizo que el héroe de The Night of the Lving Dead fuera negro, en un momento en el que aún no estaba muy bien visto.

No todo el mundo sabrá apreciarlo, pero encontrarse entre las páginas flashbacks que plasman fotogramas de las películas clásicas resulta emocionante. Y es que donde Marvel pone el ojo pone la bala, saben que el producto funciona, no son los primeros zombis que pasan por allí, así que, apuestan por lo seguro: que guión lo haga el mejor haciendo lo mejor que sabe hacer.

Si además cuenta con el dibujo de Alex Maleev, que ya demostró sus dotes con Daredevil, y que se ensaña a la hora de dibujar seres grotescos, vísceras, sangre y mordiscos, y el impecable trabajo en el color de Matt Hollingsworth, que sabe ensalzar el trabajo del dibujante con profundidad y dotarlo de un aura oscura y tenebrosa, tenemos delante una gran obra que no puede faltar en nuestras estanterías.

128 páginas, con una maravillosa portada estampada en tapa dura que comprenden el primero de tres tomos, de cinco capítulos cada uno. Una serie de 15 números en total que promete, y mucho. Hasta ahora cumple y con creces todas las expectativas que puede tener una fan del cine de terror.

Lo que está claro es que George A. Romero no sería el mismo sin los zombis y los zombis no serían lo mismo sin George A. Romero. Ni yo sin ninguno de ellos. Y menos mal.

Sigue a Teresa Domingo en Twitter: @Tuiteresita

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Si es creepy, es para mí.

1 comentario en EL IMPERIO DE LOS MUERTOS, de George A. Romero y Alex Maleev.

  1. Mira que estuve pensando en echarle un ojo solo porque George A. Romero estaba en el meollo pero si encima incluye crítica y vampiros… esto tengo que leerlo yo. Señorita, usted si que sabe vender zombies :)

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