El Rey Trasgo, el libro que no quería leer

Yo no quería leer “El Rey Trasgo”. No me llamaba nada. Os lo recomiendo a todos. Y no es porque sea un buen libro de fantasía. Es que es un buen libro.
Por Chema Mansilla. 

Cuando conocí a Alberto todavía no conocía “El Rey Trasgo“. Llevaba yo unos días en el Festival Celsius, rodeado de libros y de lectores (algunos disfrazados de personajes de Canción de Hielo y fuego, casi todos haciendo largas colas para conseguir que Martin les firmara alguno de los libros de esa misma saga) cuando asistí a una las conferencias más interesantes que organizó la Asturcon: «Evolución de las sagas de fantasía: de Cimmeria a Invernalia». Con ese título, no podía estar más interesado. Y evidentemente, una de esas actividades de las que no puedes hablar a tus compañeros de trabajo. La charla fue entretenida, y llena de hallazgos. Entre los ponente me llamó la tención la intensidad con la que un chico con gafas hablaba de Robert E. Howard, de bárbaros y de geografía de mundos fantásticos (con centauros venidos del este). “Qué tipo más simpático”, me dije.

Además, este tipo simpático había escrito un libro. Confieso que mi primera impresión, preconcebida e injusta, era que El Rey Trasgo se trataba de un ejemplo más de oportunista literatura juvenil. “Pasando”, me dije. Pero entre los asistentes al festival oía un comentario por aquí, otro por allá, sobre el libro. Vuelvo a confesarme, mi segunda opinión fue: “dragonada”. Y a pesar de que soy un lector confeso y voraz de literatura épica y fantástica, huyo todo lo que puedo de sagas como “Crónicas de la Dragonlance” o “Warhammer”. He leído varios títulos y la mayoría no me han gustado demasiado. No daré más detalles. A pesar de ello, decidí darle una oportunidad al libro de este tipo tan carismático. El caso es que me parecía interesante  reseñar una “dragonada” de un autor patrio de ese otro blog que llevo y que proporciona bastante visibilidad a los temas que trato. Así que el carisma de un autor al que no conocía de nada me hizo ponerme en contacto con su editorial (la amabilísima y sampatiquísima gente de Kelonia Editorial) de un libro que no estaba seguro de querer leer.
Y si he sido sincero y os he dicho que de este título no esperaba gran cosa, más allá de lo anecdótico y de que su simpático autor se dedicara a escribir temas fantásticos en España (con la que está cayendo, además), tenéis que creerme también cuando os digo que soy sincero al decir que El Rey Trasgo es uno de los mejores libros de fantasía que he leído últimamente. Y no han sido pocos.
El autor del libro, El Rey Trasgo, es Alberto Morán Roa. Y mi reseña del libro, de una manera más tradicional, podéis leerla aquí. Pero dado que este blog se caracteriza por abordar los temas desde un punto de vista lo más personal posible, os voy a hablar, brevemente, de El Rey Trasgo de la misma manera como se lo recomiendo a mis amigos:

El Rey Trasgo tiene un montón de cosas chulas. No es que sea muy original, no inventa nada nuevo. Pero tiene un montón de cosas que molan juntas. Eso en sí mismo no suele ser sinónimo de calidad, pero en este caso es que el libro está muy bien escrito. Es como si un colega te estuviera contando una historia con batallas, aventuras, peligros… Lo típico. Pero es que te lo lees de un tirón: entra bien fácil. Ni Alberto trata de lucirse ni falta que le hace. Cuenta lo que quiere, y lo hace muy bien, porque no puedes dejar de pasar páginas. Y te engancha porque las aventuras y peligros del libro son esos que te molan de cuando juegas un RPG o cuando fantaseas con todo este rollo de mundos fantásticos y épicos. Pruébalo tronco, verás como te mola, y además, te lo vas a terminar en unos días.

Y dicho esto, si tienes ganas de probarlo, en la web están los primeros capítulos. Si ya estás convencido, pues adelante, hazte con él. Si no te he convencido, pues nada, yo no gano dinero con este libro (aunque imagino que Alberto sí, y te lo agradecerá). Tú te lo pierdes.

Sigue a Chema Mansilla en Twitter: @ChemaMansilla

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