ENTREVISTA: AGUSTÍN FERRER CASAS

Aprovechamos las reciente nominaciones de Arde Cuba como “Mejor novela gráfica española” y Agustín Ferrer Casas como “Mejor autor español” en los I Premios José Sanchís Grau de la Heroes Con de Valencia para publicar la entrevista que pude hacerle a Agustín durante el pasado Salón del Cómic de Zaragoza.

Por Javier Marquina.

No voy a decir que la lectura de Arde Cuba haya sido una sorpresa, ya que conocía perfectamente la labor de Agustín Ferrer Casas después de leer su muy recomendable Cazador de Sonrisas. Tampoco voy a hacer una reseña de Arde Cuba, porque si queréis saber más cosas sobre el cómic en sí, os recomiendo la reseña que el Hermano Rojo Joe Runner hizo para web gemela Zona Zhero que podéis consultar aquí.

Solo unas pocas líneas antes de ir al meollo de la cuestión para agradecer a Agustín su generosidad y su disponibilidad para atenderme y contestar a mis preguntas.

ARDE CUBA

Recuerdo que la última vez que hablamos estabas metido en un proyecto sobre Mies van der Rohe, el célebre arquitecto. ¿Qué ocurrió para que Camilo Cienfuegos y Arde Cuba se colaran por el camino?

Mis cómics son algo que preparo sin prisa. No los entiendo como un proyecto que tenga una fecha de entrega, un plazo marcado de publicación. Tenía pensado tener acabado el tebeo sobre Mies en el 2019, pero mis editores Guillermo y Yolanda, de Grafito Editorial me dijeron o hacía algo antes o si dejaba pasar tanto tiempo (mi anterior cómic Cazador de Sonrisas lo había acabado en el 2014) los lectores se iban a olvidar de mí. Fue entonces cuando colaboré con el proyecto coral De Muerte, de GP Ediciones haciendo el prólogo y el epílogo con guiones de Ricardo Vilbor, pero la verdad es que eran pocas páginas y la necesidad de hacer un proyecto más largo para seguir con presencia en las estanterías seguía allí.

Fue entonces cuando yo mismo les sugerí que me propusieran un tema para atacar el proyecto con más velocidad, y una de esas ideas giraba en torno a Cuba, Camilo Cienfuegos y Errol Flynn. La verdad es que era una historia que yo no conocía, pero cuando empecé a investigar me pareció apasionante. Una estrella del viejo Hollywood entrevistando al líder guerrillero Fidel Castro en plena Revolución… Creo que está claro cuál es la opción que escogí.

¿Y cómo ha sido la experiencia de realizar un cómic “de encargo”?

La verdad es que ha sido un cómic “de discutir”. En principio querían ponerme un guionista para la historia y que yo dibujara el proyecto, pero la verdad es que opté por hacerlo solo. Yo tenía muy claras algunas cosas y creo que eso se nota en el libro. La primera parte, la que está más centrada en La Habana es muy mía. Quería mostrar todas las luchas de poder que se daban en la capital; los poderes fácticos tanto locales como extranjeros luchando por posicionarse ante el establecimiento de un nuevo poder de manera inminente. En la segunda parte, cuando llegan a Sierra Maestra, estaba claro que tenía que hacer algo mucho más dinámico, con más acción, y eso era un problema para mí porque nunca había tocado el tema bélico, pero estoy muy satisfecho con el resultado.

Si me permites decirlo, en tus cómics se nota la deformación profesional. Tu eres aparejador, y eso se nota mucho en el detalle que le pones a los fondos de tus tebeos y, sobre todo, la recreación casi milimétrica que haces de las ciudades y los edificios. Leer tus cómics es como pasearse por la ciudad en la que suceden…

Y por suerte hay una cantidad enorme de documentación gráfica sobre La Habana de aquellos años. Eso facilita mucho el trabajo. Aunque también es cierto que el paisaje de la ciudad en aquello años podía variar en meses. Se pasaba de solares vacíos a hoteles financiados con el dinero de la mafia de un día para otro. La verdad es que el trabajo documental ha sido enorme, porque me gusta ser fiel con la realidad y con la historia, y las imágenes y los colores de la actualidad no se corresponden con los de la época. Creo que si haces cómics de este tipo, debes ofrecerle un viaje al lector, que se sienta dentro de la ciudad. Hacer un trabajo de este tipo centrado en cabezas parlantes me parecía algo estúpido.

Para mí, uno de los aspectos más interesantes de Arde Cuba es la fabulación que construyes acerca alrededor del personaje de Camilo Cienfuegos, un personaje poco conocido de la Revolución Cubana que desapareció sin dejar rastro tras un supuesto accidente de avión. ¿Cómo llegaste a esa conclusión?

Estudiando un poco los años posteriores a la llegada de Fidel al poder, me pareció un desenlace más que posible. Teniendo en cuenta lo que pasó con el Che, no me parece algo descabellado lo que cuento sobre el final de Camilo Cienfuegos. Mi editor me dijo que Camilo fue uno de los personajes más queridos de la Revolución, y aunque yo soy de la opinión de que su muerte fue un accidente causado por una tormenta o algún fenómeno de este tipo, entiendo que se hayan formado muchas teorías de la conspiración ante la desaparición de uno de los personajes que estaba destinado a tener una posición privilegiada dentro del nuevo régimen. Como te he dicho, mi posición es más ortodoxa, menos fantasiosa, pero creo que al cómic le sentaba mucho mejor un final conspirativo que le diera a la muerte de Camilo una dimensión más política, más heroica, más acorde con la importancia del personaje histórico en sí.

¿Te has divertido haciendo Arde Cuba?

A pesar de ser un proyecto de encargo, como ya hemos dicho, la época y el lugar donde transcurre la trama me recordaban mucho a Cazador de Sonrisas, y por tanto me di cuenta de que podía dar mucho de mí al tratarse de elementos muy afines a mi trabajo. Ha sido un año y medio de trabajo, pero estoy muy contento con el resultado y se nota que he disfrutado haciéndolo. También es cierto que la profesionalidad te obliga a dar lo mejor de ti en cada trabajo, que pero hay un componente añadido que hace que los cómics sean mejores cuando disfrutas haciéndolos.

Aunque a nivel de guión y de narratividad sigo tocando los mismo palos y usando muchos de mis fetiches característicos, si que creo que Arde Cuba es un álbum en el que se aprecia una evolución gráfica en mi dibujo. Creo que el conjunto tiene más chicha…

A pesar de ser un cómic con una sólida base histórica, el personaje sobre el que gira la trama es totalmente ficticio. ¿Por qué no usaste al fotógrafo real que acompaño a Errol Flynn en su viaje?

Lo que tenía claro es que quería que el personaje del fotógrafo fuera el hilo conductor de la historia y para ello quería moldearlo a mi antojo. Darle un pasado, unas motivaciones, un trasfondo que sirviera de pegamento para todo lo que había a su alrededor. Hacerlo con un personaje real habría sido mucho más difícil, así que me tomé la licencia de inventarme a este personaje para facilitar el desarrollo de la historia y justificar muchas de sus decisiones ante las situaciones que se le plantean.

Fue divertido además convertirlo en alguien real, en hacer dudar al lector sobre la existencia o no de este personaje. Creo que incluso lo nombro en los agradecimientos por su colaboración en la realización del cómic…

Y entonces, ¿Mies van der Rohe para cuando?

Ahora mismo estoy bastante liado con presentaciones y festivales. Grafito está sacando cómics en Francia con la editorial Paquet y entre eso y las presentaciones de Arde Cuba mi tiempo de trabajo está muy limitado. Yo espero terminarlo para el 2019, coincidiendo con el 50 aniversario de su muerte, algo que es muy goloso a nivel editorial y de promoción. Sé que es un tema difícil porque puede parece poco interesante para los profanos al mundo de la arquitectura, pero Mies es un personaje apasionante, alguien que cambió el concepto arquitectónico de las ciudades y cuya influencia sigue siendo trascendental hoy en día. Pero además, tiene una vida muy interesante, con una vida poco correcta, podríamos decir. Su interés era construir edificios, y lo importaba poco a quien dejaba en el camino. Aunque a nivel narrativo parece poco interesante, alguien frío, esta visión algo más retorcida del personaje enmarcado en una época histórica apasionante creo que le da ese punto de interés que puede animar a todo el mundo a la lectura… ¡O eso espero!

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Acerca de Javier Marquina 225 Articles
Nací, crecí, vomité ácido blanco y lechoso sobre un donut y me lo comí.

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