Expocómic 2012

El mundillo del cómic se ha dado un garbeo este fin de semana por el Expocómic de Madrid, y las Cabezas Cortadas salimos de nuestra isla para marcarnos una visita.
Por las Cabezas Cortadas

Con seis Cabezas por barca, sin viento en popa ni de coña, no corta el mar  ni vuela nuestro barco cabezil. Con el sol en las nucas, nuestro navío en Callao, pusimos rumbo en metro; a Legazpi, aquí al ‘lao’.

Desde el jueves 29 de noviembre, hasta ayer día 2 de diciembre, tuvo lugar en El Matadero de Madrid la quinceava edición del Expocómic. Si bien es la primera vez que se realiza en este lugar, que suele ser centro de creaciones contemporáneas, fue casi por obligación.

Tras los nefastos hechos ocurridos en la noche del 31 de octubre en el Madrid Arena, limítrofe con el Pabellón de Cristal en la Casa de Campo (edificio en el que han tenido lugar Expocómic y Expomanga en los últimos años), fue el propio gobierno municipal quien decidió cerrar temporalmente varios de los “grandes pabellones de convenciones”, entre ellos los mencionados. Esto dejó en vilo a todos los comiqueros madrileños, que apoyaron al Expocómic con hashtags como #ApoyoAExpocómic, hasta que al final pudieron confirmar la nueva localización del evento.

Así pues, las Cabezas Cortadas nos dirigimos allí con intención de disfrutar, como siempre, de un día de cómics y frikadas (aunque muchos saben que fue una gran excusa para ir de bares después todos juntos. La policía sigue tomando declaración a los alterados transeúntes que vieron seis cabezas beber sin cuerpo). La tensión se palpaba un poco en el ambiente; “seguratas” contando a cada una de las personas que entraba al evento (aforo limitado de 2000 personas, cuando los Expos en Madrid acostumbran a recibir hasta casi 50.000 en todo el fin de semana), registrando mochilas (sí, no vaya a ser que alguien lleve una bengala) y obligando a la organización a colocar un encargado en, prácticamente, cada esquina.

Pero, ¡qué más da! ¿Qué importa si estamos apretados? ¿Qué importa si es un recinto más pequeño de lo normal? ¿Qué importa que el gobierno local solo tome medidas ante sucesos trágicos? Al final, lo único que importa es que los frikis que han querido visitar el Expo lo han hecho, pudieran entrar o no, tuvieran que esperar horas en colas eternas o caminaran un metro por minuto dentro del edificio. Los ánimos han seguido a tope y la gente ha disfrutado como siempre.

Todo ha estado como siempre, a pesar de las restricciones. Mogollón de tiendas, gran cantidad de novedades, merchandising súper chulo y, por supuesto, miles de cómics. Todo ello rodeado del stand de las chuches caras, el stand de la fondue de chocolate (este año también de color azul) y el stand para zampar ramen. Mención aparte merecen algunos fans de atuendos imposibles, como la Capitana América con capa o esa Pikachu de felpa ajustada más cercana al porno que a la Nintendo.

Ha sido un fin de semana completo, con grandes autores invitados, gran afluencia de masas y, por supuesto, mucha diversión. Un fin de semana rodeados de tebeos. Un fin de semana que podría haber sido caótico, pero se disfrutó como siempre gracias a los de siempre: nosotros.

Es por ello que las Cabezas Cortadas hemos decidido hacer de estos días una semana temática relativa al mundo del cómic, porque no todo debe quedarse en fines de semana.

Sigue a La Isla de las Cabezas Cortadas en Twitter: @CabezasCortadas

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