FIB 2015 (I): Florence + The Machine y The Prodigy.

Por tercer año consecutivo hemos asistido al Festival Internacional de Benicàssim y os contamos lo que se coció dentro del recinto.

Por Javi Jiménez

Desde el dieciséis, a la mañana del veinte de julio se ha celebrado como viene siendo costumbre el Festival Internacional de Benicàssim. Un festival con más de veinte años de historia en la que ha pasado de todo desde huracanes hasta grandes artistas de la talla de Bob Dylan o The Cure. Colonizado por los británicos, el lucrativo festival cambió de manos y en 2013 pasó por apuros económicos que casi obligan a cancelar el festival. Tras ese año, el festival ha tratado de recuperarse estos años arriesgando menos con carteles ya que la otrora increíble concurrencia de público cayó en picado. El festival no es lo que era y no sabe lo que va a ser.  Aunque relativamente fiel a sus principios, el FIB ahora mismo se encuentra en tierra de nadie. El público inglés (claramente mayoritario todavía) dicta el cartel, pero cada vez más grupos españoles entran en un intento de recuperar al público local y así poder suplir a esos británicos que cada vez  acuden en menor cuantía. Incluso se ha podido ver un cambio demográfico en estos: cada vez más jóvenes y cada vez menos indies y más cercanos al público de Magaluz.

Escenario Las Palmas en el Fib 2015

Si a esto le sumamos un desastre en la comunicación de cara a los asistentes del festival, podemos estar ante el principio del fin. Durante todo el año la política de comunicación, sobre todo en redes sociales, ha sido desconcertante. Solamente algunos posts debidamente programados sin ningún tipo de información y ocasionalmente y sin previo aviso las confirmaciones de las bandas. Y eso cuando se realizaban estas confirmaciones, pues la mitad de las veces no salían de la nota de prensa que enviaban por mail. Un tiro en el pie se mire por donde se mire, tanto para el festival que no promociona sus puntos fuertes como para las bandas que acaban pasando sin pena ni gloria por el festival. Si a esto le sumamos las muchas quejas por la filtración de horarios (terribles por cierto) y el cambio a DJ Set a Mark Ronson que también despertó una polémica que el FIB no supo gestionar correctamente.

Eso en el apartado extramusical. Mejor vayamos a lo que de verdad importa: los conciertos.

Jueves

El jueves es como viene siendo costumbre el día más flojo. Con solo dos escenarios disponibles y con los ánimos a medio gas, pero aún así la jornada la encabezaba Florence + The Machine y eso si que pintaba genial. Aunque ese día no había ninguna banda que me llamara la atención llegamos pronto al recinto a pegar una vuelta y ver que se tramaba. Visitamos a Trajano!, bailamos un poco con The Last Dandies y nos pasamos por las nuevas áreas del festival. Este año como novedad hubo un nuevo punto de música llamado South Beach. Bearded Kitten se encargó de realizar la decoración de esta pequeña discoteca dentro del festival ambientada en las playas de Venice. El reciento simulaba un motel americano con su arena, su habitación cutre e incluso sus piscinas, que se tornarían de todos los colores a lo largo del festival y que acogerían a lo mejorcito de cada casa. Techno, house, indietrónica e incluso drum & bass pasaron por la playa en una programación bastante completa que ocupaba prácticamente todas las horas del festival. Ningún gran nombre pero si gente con ganas de hacerlo bien y lo más importante, hacerte bailar. Un puntazo para la organización por la propuesta.

Vistas desde lo alto del hotel del South Beach

También dentro del recinto el patrocinador de una conocida marca de whiskey colocó su pequeña carpa en una zona de césped donde estar a cubierto del sol de la tarde y bailar a ritmo de house y techno, con una programación algo más limitada y sin el encanto del south beach quedó un poquito a parte aunque más de uno hizo de esa zona su casa.

Ya por la noche Crystal Fighters se encargaron de levantar a la gente con su folk electrónico. Un concierto correcto en el que el vocalista Sebastian Pringle se dedicó a animar al público durante todo el set. Cayeron todas las que tenían que caer para un festival de estas características con un público bien conocedor de sus hits. Cayó incluso una versión del popular Love Is All I Got en el que colaboraban con Feed Me. En estas condiciones era difícil no pasarlo bien y el ambiente invitaba a no prestar demasiada atención a la ejecución y concentrarse en  bailar cada una de las canciones.

Después de un concierto de tono tan animado daba un poco de miedo lo que pudiera hacer Florence, no sería la primera en marcarse unas baladitas (de las que no faltan en su repertorio) a la 1 de la madrugada donde el cuerpo ya está más preparado para algo más movidito. Los temores se disiparon en seguida. Cayó What the Water Gave Me que preparó el cuerpo para lo que estaba por venir. Una ola que acabó rompiendo en el hit de su último disco Ship To Wreck. A partir de ahí la artista llevó perfectamente bien los tiempos para no caer en ningún momento en el aburrimiento y poder disfrutar del chorro de voz que tiene. Uno que no es gran fan de la inglesa disfrutó como un campeón de todo el set y de la energía que ponía Florence en su actuación. Fue una grata sorpresa y dejó con un muy buen sabor de boca.

Florence + The Machine

Listos para continuar la fiesta, la organización lo puso difícil ya que después de la actuación del cabeza de cartel eran Él y Ella DJs los que cerraban (¡a esas horas!) el festival. Si frecuentáis cualquier garito de moderneo probablemente les coneceréis a ellos y a gran parte de su setlist. Temazos de Indie y electrónica (a mi se me aceleró el corazón cuando sonó Stamina de Vitalic) mezclados para disfrute festivalero del personal que se encontraba en el escenario principal.

Antes de que nos diéramos cuenta la primera jornada había concluido así que hubo que echar mano de una de las after-parties que había en la ciudad, donde nos encontramos por sorpresa a Swim Deep pinchando indie para cerrar una noche que se había hecho demasiado corta.

 Viernes

El viernes parecía que el personal había salido del curro de forma masiva y se había acercado al festival incrementando considerablemente la asistencia. Parece que el público español vuelve a colonizar Benicàssim, con una asistencia nacional muy por encima de muchos otros años llegando a un 45% del total (50% Británicos y 5% otros). Con el tiempo como siempre apretando para llegar a los primeros conciertos vivo,  llegué a escuchar los dos últimos temas de Holögrama. Los granadinos estaban dándole bien duro al Krautrock y me llenó dió pena no haber podido acercarme antes.  La escueta media hora de set daba muy poco margen de error. Si esos últimos diez minutos fueron indicativos de lo que fue el resto del concierto no puedo más que recomendaros que vayáis a verlos si tenéis ocasión. Tras ellos, en el escenario principal tocaban los franceses Moodoïd que salieron vestidos con traje de noche con lentejuelas por doquier y maquillaje a juego sin tener en cuenta el solazo que pegaba a las ocho de la tarde en Benicàssim. Con un estilo difícil de definir que va por los senderos del rock psicodélico en ocasiones con tintes de sonidos tropicales, hicieron una buena actuación ante el buen puñado de dementes que se había acercado a primera hora al festival. Un bocado rápido y llegamos a la mitad del concierto de Nudozurdo y hay que ver que bien suenan los temazos de esta banda en directo. Cumplieron por todo lo alto

Nudozurdo en el FIB2015
Nudozurdo

Llegó el momento del peor solape de la historia que me dejaba sin poder ver a Godspeed You! Black Emperor pero a cambio podría ver integros a The Prodigy y Vessels. No sé que queréis que os diga de The Prodigy, tras verlos en el SOS terriblemente hechos polvo, en Benicàssim contaban con mejor salud y fueron capaces de cambiar su espectáculo con la llegada de su nuevo disco. Sonó The Day Is My Enemy y el resto de sus temazos clásicos: Smack My Bitch Up, Firestarter, Voodoo People… Pero a no ser que estuvieras en primera fila probablemente los reconocerías por haberlos escuchado un millón de veces ya que el escenario principal del FIB se queda corto en potencia de sonido sobre todo cuando está muy abarrotado y a pesar de estar bastante cerca, no se escuchaba nada. Con deciros que podía hablar en tono normal con la gente de mi alrededor y ser capaz de enterme con ellos… Desde luego hace falta reforzar ese aspecto porque con The Prodigy en el escenario lo que quiero es que me retumbe el pecho de la potencia sonora. Tras el baño de multitudes, tocaba ver a los más minoritarios Vessels. Escenario Fiberfib desierto para estos chicos que tocaban post-rock y decidieron que lo de las guitarras estaba muy visto y las han decidido cambiar por sintes y cacharros consiguiendo una suerte de techno con estructura de tema de post-rock. Lo que viene a significar, que me la gocé muy fuerte en un concierto en el que cayeron sobre todo temas de su último álbum Dilate donde el cambio de estilo  era mucho más notable. Fue curioso ver como un bombo contundente acaba atrayendo a la gente a bailar magnetismo animal que conseguió que para el final hubieran llenado el recinto.

Con el ánimo por las nubes tocaba ver el set del jefazo de Bromance Records: Brodinski. Con Brava, su nuevo disco asomándole (metafóricamente) por debajo de la gorra, el francés llegó para darnos una escueta hora de techno y hip hop potente. Empezó muy fuerte en una sesión elegante y contundente en la que cayeron muchos de sus nuevos temas (y ninguno de su etapa más techno) ante un público (muy numeroso) que no sabía muy bien a qué atenerse. Poco tiempo para un set que acabo desinflado con cortes de hip hop y que hubiera tenido el final que se merece con tan solo media hora más con la que volvería el techno.

Después todavía podíamos cerrar con Evan Baggs y su house con basslines sugerentes, sin embargo no acabamos de entrar en la sesión de este muchacho al que le costó calentar el ambiente y decidimos que por ese día  ya era suficiente. Aún así, mírenlo de cerca que promete sacar temazos y si pasa por tu club no te lo pierdas porque entre cuatro paredes y en el humor apropiado puede ser brutal.

Holograma
Holögrama

Así concluyen los primeros dos días del festival, todavía quedan otros dos que te contaremos aquí próximamente. Mientras tanto, dinos ¿estuviste? ¿lo pasaste bien?¿quién fue tu preferido?

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Acerca de Javier Jimenez 177 Articles
Consumidor experto, reseñador amateur. Me gusta la música fuerte, la ciencia ficción, las series animadas y así os lo hago saber.

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