GOD BLESS AMERICA en general y a la telebasura en particular.

‘Armados y cabreados’ Una comedia negra, vestida de road movie, con una buena dosis de violencia y salpicaduras de sangre y que esconde un gran mensaje al que todo el mundo debería atender, antes de que nos perdamos.

Por Teresa Domingo.


Frank (Joel Murray) está asqueado de la vida. Como casi todos. Y se ha dado cuenta de que todo es por culpa de la televisión. Los vecinos la ponen muy alta para no oír los berridos de su propio bebé y no le dejan dormir. Los valores que ofrece, o mejor dicho, la falta de ellos, hace que todo lo que le rodea esté alienado por ella. Sus mensajes animan a la gente a ser superficial y materialista, incluyendo a su propia hija, que no quiere ni pasar unas horas con él si no es a cambio de algún regalo y le desprecia por ser un perdedor. Además, hace poco que su mujer le ha dejado por un gilipollas más joven, más alto y más guapo, le han echado del trabajo, y, para rematar, le diagnostican un cáncer cerebral que acabará con él en poco tiempo.  Frank no puede más con esta vida de mierda, en la que las personas ya no piensan en las personas, así que decide meterse una pistola en la boca y acabar su existencia en este mundo que odia. Pero ¿por qué dejar este mundo solo? Ya que vas a acabar con tu vida, qué menos que llevarte a unos cuantos “referentes” por delante. Por el camino se encontrará con una chavala de dieciséis años (Tara Lynne Barr), con más pasión por la violencia descontrolada contra los famositos de turno, también inculcada por la caja tonta, que por el mensaje en sí, pero que le ayudará a llevar a cabo su misión con todas las consecuencias.

El stress de ‘Un día de Furia’, la desconsideración de ‘León el Profesional’, la sátira de ‘Super’, la saña de ‘Taxi Driver’, el pensamiento de ‘Asesinos Natos’ y el espíritu de ‘Bonny y Clyde’. Todo es poco para tirar por tierra el gran sueño americano, que por desgracia se ha extendido, como una enorme plaga capitalista, hasta convertirse en el gran sueño global.

La prueba del delito.

Bobcat Goldthwait, responsable de ‘Los perros dormidos mienten’ o ‘El Show de Dave Chapelle’ (y del que hace muy poco he descubierto que es el intérprete de uno de los papeles más denigrantes de ‘Loca Academia de Policía’) dirigió en 2012 esta comedia negra, con alma y apariencia de road movie, con su viaje exterior y su viaje interior, que no tiene mucho para destacar, pero sí te hace pensar en qué coño estamos haciendo nos están haciendo hacer con la vida.

Nos adentramos en un guión alocado de asesinos en serie con los que empatizamos rápidamente, porque, no nos engañemos, que levante la mano el que no haya pensado nunca hacer lo mismo que Frank si no tuviera ya nada que perder. Al menos que sirva para algo. Si es que es poner la tele y que te entren ganas de llorar. Prácticamente nada aprovechable, sólo basura que nos hacen consumir para tenernos embobados, tranquilos, cual ovejas en el redil. Pocas opciones para las mentes tiernas y maleables que ven la “opción fácil” de salir en un reality o en un programa lamentable de citas entre analfabetos egocéntricos, vestidos o desnudos, “que les solucionará la vida”. Pobrecitos.

Pero lo peor no es eso, lo peor es que esas actitudes y comportamientos son aceptados, alabados y ensalzados por la sociedad actual. Programas y cadenas enteras que se lucran de la verborrea de personajes barriobajeros, que venderían a su madre por un minuto en prime time, mientras exponen su vida y despellejan la de los demás. Esos famosos de medio pelo, los mismos que tiene que soportar Frank en su tele, día tras día, que nos venden como semidioses y no son nada más que ratas televisivas. Esos son los mártires de Frank. Por culpa de esa gente estamos evolucionando en tediosos borregos sin aspiraciones personales, que no son capaces de ver más allá de la superficie. No os dejéis.

La triste consecuencia es tener que oír a chavalas de dieciocho años diciendo que para qué aprender nada, si la felicidad es salir de fiesta, ponerse guapa, tener extensiones y hacerse las  uñas. Manda cojones. ¿Cómo no vas a entender la historia de Frank? ¡Yo soy Frank! Ahora deberíais ir levantándoos uno a uno a lo Espartaco, porque todos somos Frank. Todos hemos soñado montones de veces ser justicieros y luchar contra el mal, y eso ha sido gracias a libros, cómics y pelis que aportan valores reales, despiertan la curiosidad y, en definitiva, culturizan.

Sí, os he soltado todo este rollo para deciros que la peli se deja ver, pero que leáis. No paréis de leer, de buscar, de ver cine y series, de compartir y de aprender, porque si no, el día que me dejen por una gilipollas más alta, más guapa y más joven que yo, me echen del trabajo y me diagnostiquen un cáncer cerebral incurable, caeréis junto a vuestros ídolos.

Sigue a Teresa Domingo en Twitter: @Tuiteresita

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Si es creepy, es para mí.

2 comentarios en GOD BLESS AMERICA en general y a la telebasura en particular.

  1. Genial resumen sobre el contenido de la pelicula, recien termine de verla.
    Los frases que escupe Frank son epicamente justicieras, muy recomendable.

    • Muchas gracias, Cristian. Yo me lo pasé genial viéndola. Mogollón de mensaje amenamente desarrollado. Me alegra que te haya gustado :)

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