HAKAIJU. Terror a la japonesa.

Cuando creía que no habría un manga de terror que me pudiese gustar, va Hakaiju y se cuela en mi vida como el que no quiere la cosa…

Por Joe Runner.

Si buscamos la definición de miedo en cualquier diccionario o wikipedia de andar por casa, reza así: “sensación de angustia provocada por la presencia de un peligro real o imaginario”. Me gustaría hacer hincapié en el tema de imaginario, ya que me parece un tanto singular que algo que realmente no existe pueda generar un tipo de sentimiento tan fuerte y crudo como el miedo en los seres vivos. Es más, si analizamos la mayoría de miedos que vivimos en el primer mundo podemos cercionarnos que casi todos éstos ni siquiera representan algún tipo mal real, o al menos tangible, que pueda significar la representación del horror de una forma propiamente dicha. Irónicamente, si a esa misma gente le hablas de un virus que fuese letal y convirtiese a las personas en muertos vivientes o que de la nada apareciesen monstruos y empezasen a cazarnos de manera salvaje, seguramente veas cierto brillo en sus ojos, como una filia morbosa que gira en torno a los clásicos videojuegos de survival horror, en el que nos toca sobrevivir a una situación totalmente descabellada y siniestra, en el que somos el último eslabón de la cadena alimentaria.

Pues, ¿qué sucedería si todo esto pasase de verdad? Imaginaos que de repente seres monstruosos de proporciones bíblicas (y otros más chiquitines) apareciesen de las profundidades de la tierra, dispuestos a acabar con todo ser vivo que pueble la superficie, ¿qué es lo que haríais? ¿Hacia dónde intentaríais escapar? Esa es la historia de nuestros dos protagonistas, Akira Takashiro y Nao Shirasaki, se ven sorprendidos por un fuerte seismo mientras estaban cada uno en una parte de su instituto. Pronto se darán cuenta de que todo esto es algo más serio que un terremoto, ya que no paran de encontrarse con cuerpos cercenados allá por donde miren. Bueno, eso y unos bichos con forma de ciempiés gigante que tiene más dientes de lo que debería ser legal tener en una boca. Lo que ellos en realidad no saben es que fuera las cosas no están mucho mejor, ya que unos kaijus de fisionomías extrañas y poco agradables a la vista, se dedican a destruir todo aquello que encuentran a su paso, con cierta debilidad a terminar engullendo a todo lo que se parezca o huela como un ser vivo. Menos mal que la situación la tiene el gobierno japonés bajo control, aislando la ciudad del resto del país. O al menos eso parece…

Para qué nos vamos a mentir, la historia en sí es bastante predecible. Al fin y al cabo no se trata más que de un survival horror llevado al noveno arte aunque, eso sí, con muy buen gusto. Si hay que reconocerle algo a Shingo Honda es que pese a la predecibilidad del tipo de historia que pretende contar, siempre logra mantenernos con los cinco sentidos en su obra. Claro está que no faltan ninguno de los topicazos del medio: el típico freak que se lo flipa ante una situación tan chunga, el mazao psicópata que da más miedo que los bichos en sí, la típica inútil que no sirve para nada, el militar chungo… ¡Si hasta cumple en el apartado de los monstruos! Aparte de eseñarnos a los gigantes, todo lo referente a símiles con insectos y muchos colmillos copan lo más top del bestiario de Honda, con unos toquecitos de mechas e híbridos que hará las delicias de los fans del medio. Coñas aparte, si hay algo que lo desmarca de cualquier manga del estilo es que huye completamente del fanservice (gracias, de verdad) y consigue que sus protagonistas y secundarios vayan evolucionando con el paso de los números, algo que también se agradece sobremanera.

En cuanto al apartado gráfico, el mangaka no es un novato y con Hakaiju deja claro que se trata de un pedazo de dibujante desde las primeras páginas. Se le ve cómodo y rodado durante toda la serie, y cuando parece que se puede estancar a la hora de buscar “asustar” al lector, siempre logra dar un giro de tuerca extra creando algún monstruo nuevo o dándole un toque más bizarro a la historia. Porque está claro que en este tipo de terror lo que premia son las situaciones gore, y cuanto más bestias y retorcidas, mejor. Una narración visual exquisita que le viene como anillo al dedo a un guión que suele dar giros inesperados en más de una ocasión. Además, se nota desde el principio que Honda se dedica a dibujar todo aquello que ha querido hacer desde que era un chaval, ya sean súper-soldados robots de siniestra apariencia o kaijus que harían que el mismísimo Gojira se lo pensara un par de veces antes de liarse a tortas con él. Cuando un autor se lo pasa bien con su trabajo se nota y en Hakaiju está más que claro.

La buena nueva es que la serie está siendo publicada en nuestro país por la Editorial Ivrea y va a estar íntegra de aquí a unos meses. Esa editorial empieza a ser mi favorita por la calidad de sus mangas (amo Jojo’s) y cada vez me convencen más a seguir viviendo en la pobreza dejándome mi sucio dinero en sus series. Si al igual que un servirdor, te atraen las historias de terror, más próximas a los videojuegos clásicos de survival horror, pero también te gusta que los personajes evolucionen y, por qué no, maldita sea, que haya kaijus, tengo un mensaje para ti: este es tu maldito manga. Déjate de tonterías y de posponer una lectura que te va a terminar gustando. No estamos hablando del cómic más profundo de la historia, pero es que te lo vas a gozar con cada muerte, giro de guión o carambola que te va a ofrecer Hakaiju. Ya sé que me estoy poniendo pesado con los mangas, pero es que ellos tienen la culpa. Y Honda más que nadie ahora mismo.

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Acerca de Joe Runner 29 Articles
Cuenta la leyenda que un zhéroe entró en una isla llena de cabezas cortadas...

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