HIDEOUT: la mentira está ahí dentro.

Uno de los mangas de terror más cinematográficos con los que me he encontrado en mucho tiempo. Sencillo, visual y traumático. Una genialidad de Masasumi Kakizaki.

Por Teresa Domingo.

Este es el último capítulo de la historia de Seiichi Kirishima, un escritor sin éxito que carga con una tremenda crisis matrimonial a las espaldas. Para intentar arreglar las cosas, se lleva a su mujer de viaje a una isla paradisíaca, pero sus verdaderos planes para empezar desde cero no son relajarse en la playa y beber piñas coladas, ni siquiera la incluyen a ella, que le culpa sin remedio de ser el detonante de que ya nunca vaya  a ser lo mismo. Así que con la excusa de una excursión recomendada la lleva al bosque y… ella se escapa antes de que la rematen y se esconde en una cueva. Mejor hubiera sido para Seiichi no seguirla y permanecer a la luz del día.

Dentro de la cueva, además del dueño de las garras y los ojos de sádico de la portada, reina una terrible oscuridad, una oscuridad que devora a todos los personajes que aparecen en el cómic, que son cinco, nada más. Y nada menos, porque son a cada cual más terrible. Un marido con apariencia de santurrón asesino, una esposa rencorosa y desagradable, un monstruo tarado y los dos que quedan os los dejo para vosotros. Suerte. Personajes con la mente devastada por sí mismos, incapaces de hacerle frente a la vida de fuera y que terminan por convertirse en lo que más odian.

El autor de esta historia es Masasumi Kakizaki, fan declarado de la obra de Stephen King, el prolífico maestro de la literatura de terror, y su influencia se nota en el tipo de la narración planteada en este manga. De la misma forma que King, habitualmente plantea un misterio en el presente que implica desentramar un misterio en el pasado, en Hideout encontraremos la misma estructura en el guión, en el que la historia del viaje paradisíaco truncado se desarrolla en el presente, y dentro de ella, se habla de una subtrama dramática que ocurrió en el pasado, que se irá planteando mediante flashbacks, intercalando las dos historias para ir descubriendo ambos misterios a la vez, y que es dónde se esconde el trauma o misterio primigenio por el que los personajes principales actúan cómo actúan: la una como una borde superficial a la que no le importa nada, y el otro como un auténtico psicópata asesino.

Si entras no sales.

Si bien es cierto que la historia no tiene todo el punch que se espera, es una historia entretenida y bien resuelta que el dibujo engrandece por completo. Desde las primeras páginas a color nos damos cuenta de que estamos ante algo tremendamente tétrico y sangriento: Un diario manuscrito tirado en el suelo, el que parece el dueño del diario, por lo poco que hemos podido averiguar en una página, atado de pies y manos y cubierto de sangre, y los ojos inquietantes de la portada fisgando a través de una mirilla… Imágenes de presentación impactantes, que nos hacen preguntarnos ¿qué ha podido pasar para que este hombre acabe así? ¿Qué más le va a pasar? ¿De quién son esos putos ojos? Pero es en el blanco y negro donde Kakizaki se luce y donde encontraremos respuesta a todas nuestras preguntas. Sangre chorreando, cientos de detalles macabros, monstruos, locos… una auténtica y macabra gozada para el disfrute del lector, que comprobará lo que el ser humano es capaz de hacer cuando es llevado al límite.

Olvida el pasado y no mires atrás.

Además del terror visual, Kakizaki consigue tenerte en tensión buena parte de la historia gracias a la sensación de claustrofobia que transmiten sus dibujos claroscuristas, de los que el terror aparece por la esquina que menos te esperas. De pronto una página realista que rompe la estética tenebrosa o un retrato grimoso, sólo comparable a un flamante cuñado dibujado por Pedro Vera, nos sorprenden en medio del relato. Dobles páginas en las que el autor se recrea, porque puede y nosotros nos podemos pasar un buen rato alucinando con cada trazo. De una historia sencilla, que incluso flaquea en algunos puntos, es capaz de firmar un manga de terror muy digno, con muy buen ritmo narrativo y que consigue atrapar al lector de principio a fin.

Hideout vio la luz en 2010 en la revista Big Comic Spirits, y se recopiló en un único tomo acotoconclusivo según finalizó la serie. La editorial Milky Way lo publicó en Noviembre de 2014 y, si no os habíais hecho con él, lo podéis hacer ahora que ha llegado la segunda edición por tan sólo ocho euritos. Creo que no pasará mucho tiempo hasta que tenga entre manos algo más de Kikakazi, pues, tanto Milky Way como yo nos hemos dado cuenta de que aquí hay tomate. Ellos ya han conseguido hacerse con  Bestiarius y Green Blood, otros títulos del mangaka. Hablaremos en cuanto lo consiga yo.

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Acerca de Teresa Domingo 151 Articles
Si es creepy, es para mí.

2 comentarios en HIDEOUT: la mentira está ahí dentro.

    • El claroscuro y yo siempre nos hemos llevado bien. No se si todo será tan tétrico, o es este en concreto porque va de la oscuridad, en cualquier caso ese nivel de detalle y esas composiciones abruman. Deseando estoy de hacerme con más ‘Kakizakis’.
      ¡Gracias por comentar! :)

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