Intelligence: Perdido en la red

Olvídate de las Google Glass. Lo último es que te metan un chip del gobierno en la sesera y te conviertas en un súperordenador con patas en lucha contra el terror.
Por Chema Mansilla

La idea no es nueva. Lo vimos en La Mujer Biónica y antes en el Hombre de los Seis Millones de Dólares. Pero la era del 4G y de internet en el bolsillo, 24 horas conectado, no podía dejar pasar la oportunidad de remozar esta idea del monstruo de Frankenstein de última tecnología al servicio del gobierno (norteamericano, se entiende).

Así que CBS recupera a Josh Holloway, perdido tras Perdidos, y sus tres famosas caras: de sufrimiento, intensidad y la patentada y nunca bien imitada “soy más listo que tú”. Y con él nos embarcamos en una de esas series de “un episodio, una amenza” que tanto me gustan. Por que sí, INTELLIGENCE es caspita, pero me gusta.
Holloway es Gabriel Vaughn, un ex-Delta Force al que, cosas del destino y la genética, le implantan un súperchip en la cabeza, ya que debido a una extraña mutación, es uno de los poquísimos humanos que puede tolerar la fusión. Y la fusión, además de acceso a internet, radio y despertador, le permite recrear, a partir de una base de datos infinita (por lo de internet), escenas virtuales 3D en su imaginación, lo que le convierte en algo así como el CSI del siglo XXI. Tampoco es que sea muy original, porque es lo que ya hacía el bueno de Deckard en su ordenador (“Quiero una copia impresa de eso”) y el gran sherlock Holmes durante todas sus encarnaciones, especialmente las recientes y mediáticas, pero aquí aparece en plan realidad aumentada. De propina, el chip permite hackear todo lo hackeable.
Vaughh trabaja para una agencia secreta en guerra contra el terror, como siempre, que lo mismo se encarga de la vigilancia, que de los crímenes digitales, que del contrabando. En general, si eres de los malos, están vigilando. Y de ahí vendrán los argumentos de los episodios de esta serie.
Pero hay más, tenemos una subtrama importante, que es al de la ex del prota, otra ex-Perdida, Zuleikha Robinson. Esta señora era una agente de la CIA que estaba casada con el prota y a la que mandan infiltrarse en una célula terrorista islámica y que tras desaparecer, regresa para protagonizar un terrible atentado que le cuesta la vida a muchos inocentes. ¿Dónde está?, ¿por qué ha cambiado de bando? Cuántas preguntas…

Y todavía hay más: El caso es que a este tiarrón de dos metros, experto en combate y supervivencia le ponen una niñera, porque claro, hay que cuidar de la propiedad del gobierno. Y en lugar de asignarle un equipo de asalto, le asignan de guardaespaldas a una chica muy guapa de unos 55 kilos. Y ahí ya tenemos la tensión sexual recurrente y suplementaria para la de la ex. De propina, pues que por ahí anda una misteriosa agente china con otro chip más moderno, que lo de la mujer va a traer cola… Y en general, como os decía, caspita (que no “cáspita”). Pero como en otras series que son casposas, como Sleepy Hollow, Drácula o mi amigo Arrow, la serie tiene cierto encanto. La verdad es que más allá del ligero elemento de Sci-Fi, no me había prendado de la serie hasta que mi subsconciente pop me dijo: -”tíoooo, esta serie es como El Hombre de Seis Millones de Dólares, pero con Wi-Fi. Y quieres pizza.” y mi subsconciente, como siempre, tenía razón, quería pizza, y el hecho de que me recordase a aquella otra vetusta serie le regaló cierto relumbrón a esta serie, que dentro de lo malo, no está tan mal, y que se puede disfrutar tranquilamente cenando pizza. No es que requiera toda nuestra atención, y explotan cosas y hay disparos, es algo así como la síntesis del entretenimiento televisivo actual.O los informativos de TVE.

¿Era necesaria esta serie? Viendo que la parrilla televisiva mundial se está llenado de series de TV de ciencia ficción, CBS no ha querido perder el tren. Y aunque lo de la ciencia-ficción aquí es bastante anecdótico (lo mismo daría que el chip esté en el cerebro de este pájaro que si el protagonista usara un ordenador en su oficina) tiene su encanto, siempre que uno no sea demasiado exigente. Además eso de las agencias secretas de inteligencia también es interesante. Lo malo, es que con toda la oferta de series, algunas tan interesantísimas como ALMOST HUMAN, creo que Intelligence no aguantará demasiados asaltos en pantalla.

Sigue a Chema Mansilla en Twitter: @ChemaMansilla

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¡Oh, mírame, estoy haciendo feliz a mucha gente! ¡Qué bien! ¡Soy un hombre mágico! ¡Del pais feliz! ¡De la casa de gominolas de la calle de la piruleta!

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