LA BROMA ASESINA: Nunca es tarde para los clásicos.

Aprovecho que ECC reedita de forma brillante y barata uno de los clásicos más clásicos de la historia de los superhéroes para divagar (con spoilers) sobre cómics, superhéroes y la sensación de desapego creciente que están consiguiendo hacer surgir en mis entrañas. A mí, que parecía que mi fiebre iba a ser eterna.

Por Javier Marquina.

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Mi primer ejemplar de La Broma Asesina.

Compré mi primer ejemplar de “La Broma Asesina” hace más de 22 años. En Londres. En una de las primeras librerías especializadas que visité en mi vida. Una enorme además. Uno de esos lugares que te dejan marcado de por vida y se convierten en algo casi mítico en tu recuerdo. No es de extrañar que para alguien acostumbrado a cazar cómics en quioscos de ciudad diminuta, aquel sitio fuera el paraíso, un templo maravilloso en el que perderse durante horas buscando todo aquello que de otra manera sólo podría haber soñado encontrar. Aquel ejemplar de la obra inmortal de Moore y Bolland era una primera edición en tapa blanda, con el Joker sonriente lanzándonos una foto adornado por esa sonrisa con la que parece capaz de comerse el mundo. O de volverlo loco. Ni siquiera dudé. No miré el precio. Lo cogí a sabiendas de que estaba ante una joya y lo abracé, seguro de que aquel cómic pasaría a formar parte de mi vida de manera absoluta, definitiva y eterna.

Y no me equivocaba.bromaasesinafinal

Muchos consideran a este trabajo de Moore como algo alimenticio y menor y, probablemente, no andarán muy desencaminados. Pero para mí, La Broma Asesina representa en 48 páginas todo aquello que los cómics deberían ser y haber sido y, con toda probabilidad, todo aquello que han dejado de ser. Además de tener uno de los mejores finales de la historia., todo en este número es perfecto: los diálogos, la planificación, el soberbio dibujo de Brian Bolland. Nada aquí está dejado al azar. Todo funciona como siempre que hablamos de Moore, como un reloj bien engrasado en el que todas las piezas tienen sentido, en el que todo está perfectamente pensado y nada se deja al azar. Desde el minuto uno. Desde ese inicio colosal, ese “tenemos que hablar”, esa declaración de principios en el que el mismo Batman deja claro que lo suyo con el Joker es una relación sentimental en toda regla, una relación de amantes, de dos caras de la misma moneda. Así hasta esas últimas páginas de camaradería y risas en las que los dos monstruos se abrazan. Todo es sublime en su planteamiento, en su resolución, en su idea.

Todas esas cosas que antes parecían indispensables e inexcusables y que son precisamente de las que parecen carecer los cómics de superhéroes actuales.

Yo ante los nuevos cómics de superhéroes.
Yo ante los nuevos cómics de superhéroes.

Reconozco que tengo algo de culpa al respecto. Me siento cansado. Saturado. Creo que mi cerebro ha llegado a ese punto de no retorno en el que ya no puede asumir que cada colección de La Patrulla X va a dividirse en 5 o 10 más, y a cada cual peor. No puedo soportar otro reboot en el que se ignore toda la historia que yo mismo he vivido y forma parte de mis recuerdos y de mí. Soy incapaz de digerir otro crossover en el que al final no pase nada, en el que no se diga nada, en el que todo sea lo de siempre contado de la misma manera improvisada, a salto de mata, considerando que el lector es idiota. Sí. Yo, que sobreviví a los 90, creo que he llegado a ese punto en el que puedo decir que ya no puedo más.

No estoy diciendo que esto se haya acabado para mí. No digo que jamás volveré a leer un cómic de superhéroes. Eso es imposible y lo sé. La fuerza es poderosa en mí y son demasiados años de droga en mi cuerpo como para dejarla de manera definitiva. Ni siquiera de intentarlo. Pero me han derrotado. Lo han conseguido. Han logrado que lea apenas una decena de colecciones con ilusión, mientras el resto desfila ante mis ojos dejándome como estaba, sin ensuciarme, sin dejar apenas un recuerdo de lo que me cuentan, porque lo que cuentan no importa nada. Atrás quedan los recuerdos de aquellas cuatro colecciones gloriosas que marcaron mi vida durante los 80. Adiós al Daredevil de Miller. A los 4 Fantásticos de Byrne. Al Thor de Walter Simonson. A la Patrulla X de Claremont. Adiós a todos esos cómics que cazaba con ansia adolescente en los quioscos de Huesca. Adiós a mi fe en que todavía quedan cosas por contar en los tebeos de superhéroes, aunque de vez en cuando algún valiente me de alguna alegría.

Adiós a todo esto.

Quizás por eso esta revisitación a La Broma Asesina me haya hecho ponerme así de trágico y melancólico. Sé que en nada saldrá alguna colección sobre los vengadores escrita por Remender o Hickman que me haga mojar los calzoncillos otra vez, pero hasta entonces, la historia de cómo el Joker le contó un mal chiste a Batman y le hizo reír a carcajadas, permanecerá en mi memoria como lo que es: uno de los mejores cómics de superhéroes que he leído en mi vida, por mucho que ahora esté de moda denostarlo y considerarlo menor. O decir que The Sandman, en toda su grandeza indiscutible y hipster, es ‘mucho mejor’. Una oportunidad de oro que ECC Ediciones nos trae al increíble precio de 7,95€, en cartoné y con una historia extra escrita y dibujada por el mítico Brian Bolland. Para neófitos y nostálgicos. Para el recuerdo y la iniciación. Totalmente indispensable. Seas quién seas.

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Nací, crecí, vomité ácido blanco y lechoso sobre un donut y me lo comí.

2 comentarios en LA BROMA ASESINA: Nunca es tarde para los clásicos.

  1. Yo soy de esos amantes de “La Broma Asesina”, aunque la descubrí un tiempo después de que saliera “El Caballero Oscuro” en los cines, ahí fue cuando me fascino Batman y me convertí en un fanático del personaje. Y tengo con mucho cariño, la edición Absolute de Planeta. Aunque es verdad que los comic superheroicos no son todas obras maestras, no comparto tanto tu punto de vista del comic de superhéroes de la actualidad. Yo opino que como todo, el comic de superhéroes tuvo su auge con grandes obras maestras en los 80, pero no todo de los 80 era así, seguro que también sacaron mucha mierda (yo por ejemplo me resulta imposible leer nada de los 60 de Marvel o DC, será que soy joven, pero no aguanto leer esos guiones tan simples).

    Y no todo de superhéroes en la actualidad es malo ahora, hay tienes el Batman de Snyder, Wonder Woman de Azzarello, el Capi de Brubaker, incluso (aunque haya gente que se me tire al cuello) el “Antes de Watchmen” es y no hay duda de ello, entretenimiento del bueno. Pero parece ser que los superhéroes no son los que llevan el cotarro ahora en el mundo de comic, también las series como 100 Balas, Fabulas, y muchísimas series de Image y Dark Horse, que está haciendo frente a DC o Marvel o la industrio del superhéroe en general. Puede que la gente se haya cansado un poco de superhéroes, lo bueno es que ahora tenemos para todos lso gustos.

    • Desde luego ( y lo he dejado caer en el texto aunque de manera muy tangencial) no creo que todo lo que se haga ahora sea malo, pero la inmensa mayoría sí. El 99%. Desde luego en los 80 se hizo muchísima bazofia, y en los 90 ni te digo, pero para leer los cómics de este siglo tú cuentas con una grandísima ventaja de la cual yo, por desgracia, carezco. Tu juventud. En cierta forma te envidio y lo único que puedo decirte es que disfrutes de esos cómics buenos como si no hubiera otros, porque esos momentos son irrepetibles.

      Gracias, como siempre, por comentar.

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