Le informamos de que su videojuego ha sido secuestrado

Reflexiones sobre el modelo de negocio videojueguil que se nos viene encima y del que ya hay llamativas muestras

Por Patri Tezanos

Este post nace a partir de una bilis provocada por la salida al mercado del esperadísimo Titanfall. No es que yo odie Titanfall. No es que sea el primero en hacer esto de lo que voy a hablar. No es que yo me haya comprado el juego. Ni siquiera soy propietaria de una XBOX One. No es que no haya posts y posts en la red advirtiendo sobre este pequeño detalle que me disgusta. No es que yo viva dentro de un zulo. Pero he presenciado una curiosa situación: he visto cómo un ser querido metía su Titanfall en la consola y, simple y llanamente, no podía jugar.

No, no es que el juego o la consola estuviese estropeado. Como ya sabréis, Titanfall requiere para ser jugado una suscripción a XBOX Live Gold, “sold separately”, como indica el ridículo sello (la letra pequeña llega a los videojuegos, ¡el horror!) en la caja del producto. REQUIERE. Erre, e, cu, u, i, e, erre, e. Del verbo requerir. Del latín requirĕre, que etimológicamente significa “putadita que te hago”. Requerir. No otro verbo. No es algo novedoso que un videojuego necesite una suscripción a un servicio para poder disfrutado, pero nunca me había pasado esto en persona. Y me ha chocado. Me ha dado así, de sopetón. Como una colleja de madre, inesperada, siempre dolorosa. Por eso he querido expresarlo, para reflexionar sobre ello.

A mí todo esto de suscribirse me parecería estupendo si el juego no costase sus 59,99€ (precio de la Microsoft Store). Pensemos. ¿Qué es lo que compras exactamente por 59,99€? Pues a efectos prácticos, compras poder acceder a un insípido menú de opciones. Porque no hay ni un triste modo de prueba o de entrenamiento o de tutorial que sea offline. Sin suscripción a Xbox Live no hay juego, ergo por 59,99€ no has comprado el juego. Para poder meter el juego y jugar necesitas estar subscrito a XBOX Live. Pongamos el caso más barato: pongamos que dispones de una suscripción anual, la que cuesta 59,99€, precio Microsoft Store (sí, sí, como el juego). Es decir, para poder jugar durante un año a Titanfall necesitas pagar 121,98€. Tocotó.

Echemos cuentas. Pongamos que eres un acérrimo fan de los mechs y te compras la XBOX One por y para jugar a Titanfall (estas cosas pasan). 500€ de consola + 59,99€ el juego + 59,99€ suscripción por un año = 619,98€ sólo el primer año. Pongamos que esta generación de consolas va a durar unos 8 años. Pongamos que tienes la idea de jugar durante todo ese tiempo a Titanfall. Resultado: el juego Titanfall te cuesta 1039,91€. Los contenidos extra que saquen no los contamos.

También debemos considerar que la XBOX One será sustituida por una nueva generación de consolas y que dentro de 10-12 años, quizás, Microsoft decida sustituir su servicio por uno mejor, lo declare obsoleto y que el servicio y la infraestructura que soporta Titanfall deje de funcionar. Esto significa que te cuesta 1039,91€ o más alquilar el juego. Alquilarlo, no tenerlo. En cambio, si yo enchufo mi querida Gamecube a la tele, puedo jugar a cualquiera de sus títulos por el precio que pagara por ellos otrora, sin edulcorantes, aromatizantes ni letras pequeñas. No voy a ser tan inepta como para decir que mi Gamecube no se quedará obsoleta en cualquier momento porque dejen de ser fabricados televisores con sus conectores o porque ningún fabricante de cables se preocupe por fabricar adaptadores, pero al menos con aquellos cacharros eras dueño de los juegos y no dependía de la compañía poder disfrutarlo. Comparabas la consola, comprabas el juego, enchufabas y jugabas y jugarás hasta que la consola decida arder o las televisiones decidan que ya no hay lugar para euroconectores y estas cosas. Nintendo, EA, Sony, Sega, etc. Todos ellos te vendían productos terminados. No te vendían productos a medias, inacabados. Ni mucho menos te los alquilaban a precios tan disparatados.

Estas de Titanfall son las nuevas formas. El “modern warfare”. Un warfare que no dudo terminaremos aceptando como lo normal, y esto que acabo de escribir no será más que la voz de una vieja. Me fascina que el disco en sí cueste 59,99€ cuando no has comprado el juego. Creo sinceramente que en estas circustancias el juego, el disco, debería ser gratis o con un precio reducido. Ya sé que EA no se lleva los beneficios de XBOX Live. Sé que eso va al bolsillo de Bill Gates. Pero sé que las empresas hacen acuerdos: XBOX Live se beneficia de que exista Titanfall y EA debería beneficiarse de que exista XBOX Live. Pero ni EA ni Microsoft deberían permitir que un jugador pague 121,98€ por tener, perdón, alquilar un juego durante un año. Pero lo aceptaremos. No tengo la menor duda.

Sigue a Patri Tezanos en Twitter: @PatriTezanos

4 comentarios en Le informamos de que su videojuego ha sido secuestrado

  1. El post debería llamarse “Mátame camión” o “Me dejas muerta, maricón”.

    Osea, ya me parecía un auténtico robo pagar por una consola nueva la cual trae juegos de no-nueva generación, con gráficos terribles en algunos casos. Xbox Juan en ningún caso sería mi elección de tener que elegir. Estaba la mierda de precio, la mierda del kinect “porloscojones”, pero es que si me dices esto ya es un “hasta el infierno, dulcesss… chicossss”. Esperemos que en PC no sigan estas técnicas de mierda. El PC está muerto, decían. Cómprate una Xbox, decían.

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