Lo mejor de 2015 en La Isla de las Cabezas Cortadas

Las cabezas de La Isla de las Cabezas Cortadas seleccionan lo mejor y más trotón de 2015

Cabezas Cortadas – ¡Hemos vuelto!

¡Hola, cabezas! ¿Nos habéis echado de menos? Nosotros a vosotros un montón, pero por fin estamos de vuelta con una nueva imagen, nuevas ideas y nuevos contenidos. Han sido unos meses de duro trabajo, pero nuestros queridos monos, siempre tan eficaces, nos han dejado la Isla preparada para destripar y compartir todas las novedades, estrenos y cosas interesantes que van cayendo en nuestras manos. ¡Y nos encanta!

No se nos ocurre mejor manera de arrancar que haciendo un breve repaso a todo lo bueno, bonito y no tan barato que nos dejó el 2015. Cada una de las Cabezas Cortadas os hemos hecho un resumen de lo que hemos sacado en claro de este año que nos acaba de dejar.

Bienvenidos de nuevo a La Isla de las Cabezas Cortadas…

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Chema Mansilla: ¡Ha sido una guerra!

Hace mucho tiempo que no recuerdo un año tan estupendo para el friki como 2015. Han sido 12 meses de duro combate. Batallas épicas en distintos frentes…Para empezar, no todos los años se estrena una peli de Star Wars, una frase manida que a partir de estas navidades carecerá de sentido. Y a pesar de que Star Wars El Despertar de la Fuerza me ha gustado mucho, y me gusta más cada vez que la veo, mi entusiasmo tiene más que ver con el fenómeno que con la peli en sí. Si me pongo serio, cultureta, me subo las gafas de pasta con el dedo medio (o corazón) y me pinto la boca con un spray de pintura metalizada mientras espero que se me abran las puertas del Valhalla (sed testigos), tengo que decir que objetivamente la mejor película de 2015 ha sido Mad Max: Furia en la Carretera. No porque Charlize Theron salga con la cabeza rapada, una recortada, una brazo robótico y conduciendo un camión de nueve ejes por el desierto mientras trata de sobrevivir al ataque de un ejército de punkis fanáticos. Eso también, pero principalmente se trata del discurso que hay detrás y del que tanto se ha hablado, y de la clase magistral de estética y estilo que da con ella George Miller.

Pero como decía antes, el fenómeno de Star Wars parece eclipsarlo todo. Sólo Marvel puede rivalizar, aunque no demasiado con la franquicia de Lucasfilm, aunque tampoco demasiado. Sus dos películas de este año, aunque molonas y trotonas, no han llegado a la altura del hype generado. Vengadores: La Era de Ultrón tenía todos los ingredientes correctos, pero el peso de la continuidad tal vez llegó a ser excesivo. Hombre Hormiga podría haber sido grandiosa, pero se quedó en “simpática”. Esperemos que el hype que ya llevamos acumulado para 2016 no nos vuelva a jugar una mala pasada… El caso es que a nivel editorial Marvel también ha tenido un año atropellado. Con la nueva Secret Wars y que si reinicio que si no mi continuidad, pues nos han presentado un par de serie muy interesantes durante estos 12 meses, acompañadas de basura mental de tan baja calidad que incluso resulta de mala educación leerlas. Quiero decir que mientras puedes disfrutar como un enano gozón con cosas tan interesantes como Chica Ardilla, The Vision o incluso la nueva etapa de Amazing Spider-Man o Doctor Extraño (por ponernos púramente pijameros), tenemos auténticos tropezones de caca con Extraordinary X-Men, Silk, o lo pesaditos que estamos con Masacre. Y permitidme que vuelva con Star Wars, porque sus nuevos cómics dentro de la editorial destacan por méritos propios…

Con las posiciones más o menos establecidas pasamos a otro frente donde la lucha es encarnizada.  Hay que luchar cada capítulo como si fuera un valioso metro de tierra. Las series de TV no dan tregua. Star Wars y Marvel siguen ahí. Me gusta  Star Wars Rebels y sigo enganchado a Agentes de SHIELD. Ya no digo nada de esas maravillas que son Daredevil y Jessica Jones en Netflix. Pero es que lo de las series es, en general, una locura. No sólo sigo flipando con The Strain o Penny Dreadful, también hay un puñado de estrenos (la mayoría apadrinados por una renovada SyFy) con sabor a ciencia-ficción. Desde  Killjoys y Dark Matter a Into The Badlands, El Hombre en el Castillo, el Fin de la Infancia, Mr. Robot, The Expanse y ese delicia trotona llena de casquería y mal gusto que es Ash Vs. The Evil Dead. Incluso el anime, del que ando algo desenganchado, me ha pegado fuerte con One Punch Man, tan delirante como adictiva. Lástima que algunas de la series que ya eran de mis imprescindibles, como Doctor Who pincharan un poco, o que simplemente The Walking Dead consiguiera por fin desengancharme del todo… Por lo menos hasta estos últimos capítulo.

Dos territorios en los que ni Star Wars ni Marvel llegan a plantar su bandera de territorio conquistado son la literatura y los videojuegos. Dentro de los libros, y mientras al bueno de Martin le da por terminar su próximo libro, tenemos cosas tan jugosas como Justicia Auxiliar de Ann Leckie, o la nueva edición de esa saga de enormes tochacos firmados por el bueno de Brandon Sanderson, El Archivo de las Tormentas.

Lo de los videojuegos, como lo de las series de Tv, ha sido de locura. Este año 2015 ha sido un bombardeo constante de novedades jugosas. Incluso aquellos lanzamientos más polémicos, como pueden ser el nuevo Call of Duty, Star Wars Battlefront o Fallout 4, son juegos muy potentes, no digo ya nada de maravillas como Rise of the Tomb Raider, Metal Gear Solid V y el maravillosamente fantásticos y bestial The Witcher 3. Ahí es nada…

Yo no sé si ha vosotros os ha cundido el 2015. Yo necesito una prórroga. Se me acumula el ocio, la pila de libros y cómics son ya columnas sobre las que edificar un templo dedicado a Chronos. Las misiones secundarias abandonas acechan desde las sombras… Y 2016 no va a darnos tregua. Las fuerzas enemigas se repliegan y se hacen fuertes, llegan refuerzos: Star Wars Rogue One, Capitán América: Civil War, Batman Vs. Superman, Uncharted 4, Mass Effect Andromeda… Pero somos valientes en La Isla de Cabezas Cortadas. Lo daremos todo: El hombre que va delante lleva el fusil y dispara, cuando el hombre de delante cae, el que va detrás levanta recoge el fusil y dispara.

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Javi Jiménez – Este año he visto COSAS que no creeríais.

Soy incapaz de estar al día con el año en el que vivo así que soy una nulidad para hacer listas en estas fechas. Esto tiene que cambiar, como propósito para el año nuevo: vivir en 2016 más que en el pasado. Seguro que no lo cumplo pero en fin…

A pesar de todo ello, ha sido un año estupendo para todas las cosas molonas que puedes encontrar en la Isla. Un año de esos que se recordarán en el futuro como uno de esos que marcan una época. Solamente entraría en esta categoría con el reciente estreno de la nueva triología de Star Wars con El Despertar de la Fuerza que no sé a vosotros pero a mi me ha encantado y ya estoy deseando ver como continúa la historia de Rey. Si a eso le sumamos que también tuvimos a Mad Max: Furía en la Carretera reventando las listas cinéfilas de 2015 y todo Tumblr con gente gritando ¡Sed testigos!, pues ya sería para enmarcar. Pero seguro que esas no os las habéis perdido, recordad que aunque ahora nos parezca lejano también hubo película de Los Vengadores, otras de las más esperadas del año a pesar de que para muchos no cumpliera las expectativas. En lo personal poder disfrutar en el cine de una maratón de la primera y de La Era de Ultrón unas horas antes del estreno oficial fue de lo mejor de este año. Incluido que la peli no me disgustó para nada gracias a que este año he sabido controlar el hype
Sin embargo, estaría feo acordarse solo de las grandes en un año que hemos tenido muy buen cine. La gloriosa Ex-Machina, que ahora está teniendo alguna distribución en nuestro país, trayendo lo mejor del género de la Ciencia Ficción más pureta a nuestras pantallas. También la pequeña pero divertidísima Ant-Man demostrando que los personajes menores pueden hacer películas muy dignas sin grandes pretensiones. E incluso Kingsman esa película de espías tan refrescante que nos encantó a principios de año y que al final ha sido injustamente olvidada.

Ex-Machina-CabezasCortadas

No sólo de cine vive el hombre, y sobre todo si este quiere ver superhéroes este año se ha podido hartar (y además con muy buena calidad) de series. Hemos tenido el estreno de la primera serie de Netflix para Marvel: Daredevil, que nadie se ha permitido no ver (¿no serás tu la excepción?) que presenta una nueva era para el superhéroe en la pequeña pantalla, más duro, más serio y de autor. También cayó Jessica Jones, sacando el otro lado de los superhéroes que los amantes de los tebeos sabíamos que existía pero que todavía no había llegado al gran público,salvo honrosas excepciones como la adaptación de Watchmen, y confirmando lo que todo sabíamos: los personajes femeninos fuertes molan y tienen tirón.

Gran año también para las segundas temporadas de las series de animación, he disfrutado como un enano con la acojonante Bojack Horseman conociendo al caballo más popular de los 90 y su intento de volver a tener una vida que se pueda considerar como tal. Rick & Morty casi hacen que te olvides de que Futurama sigue cancelada. Tremenda segunda temporada en la cual han vuelto a jugar con la ciencia ficción más hardcore y el humor más crudo. No contentos con ello han incluído en el menú el cliffhanger más doloroso que he visto en todo el año.

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Este año hay un acontencimiento que ha marcado el mundo de las series en España ha sido el desembarco de Netflix que ha revuelto por completo el panorama del pago por visión en nuestro país. En lo personal, haciéndome ver más series y películas que cualquier otro año y en un panorama más amplio, esperemos que mejorando los catálogos y servicios de toda la competencia.

No estaría completo 2015 sin unos pocos cómics y aunque este año yo haya tirado más por el fondo de catálogo he tenido el placer de ponerme al día con The Wicked and The Divine la pedazo de serie que están publicando Kieron Gillen y Jamie McKelvie en Image Comics. A mi me ha parecido que es el digno sucesor de Saga este año y que todavía tiene tiempo para copar listas, premios y estanterías tanto de los fans del género como de aquellos que apenas leen un par de colecciones al año. Guión fresco y brillante y un dibujo que le va a la par han creado una historia de personajes carismáticos y completamente absorbente . Por favor, leedla.

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Y no podía faltar una mención a la música de este año plagadita de discazos para todos los gustos. Desde el Born In the Echoes que traían de vuelta a The Chemical Brothers, al debut de Jamie XX con ese tremendo In Colour. Otro de los que copan las listas y con razón, Kendrick Lamar con su To Pimp a Butterfly o el álbum e hitazo homónimo de What Went Down de Foals. Más cerquita nos ha pillado lo nuevo de Toundra: IV que lo disfrutamos en directo y en casa y que ha remarcado el estatus de la banda;  también nos gustó mucho lo último de Cora Novoa, la artista electrónica nos trajo sonoridades que no solemos escuchar por estas tierras en un auténtico trabajazo que ha sido Fight Love Faith. Muy buen año en general incluso en el panorama más mainstream donde tuvimos la canción del año que para mi es Lean On de Major Lazer y MØ y cosas como Justin Bieber y Skrillex y Diplo uniendo fuerzas para que cambiara por completo nuestra imagen del pequeño Justin. En ese Sorry que quién me diría a mi que estaría tarareando a estas alturas.

Lo dejamos aquí aunque podríamos seguir, ha sido un año fantástico para la producción cultura, pero no hay que olvidar que llega otro que probablemente gastaré en repasar todo lo genial que me he perdido de 2015 y que seguro que deparará muchas cosas buenas que según aparezcan os contaremos por aquí.

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Teresa Domingo – Me lo envuelva, por favor.

Pues ha llegado el día. 2015 se ha acabado y da comienzo un nuevo año en el que todos expresamos nuestras ilusiones y deseos de paz, amor y fraternidad… Y que lluevan las novedades molonas y sangrientas. Las editoriales, distribuidoras, productoras y discográficas son los Reyes Magos del friki, y los regalos, en los que nos dejamos ingentes cantidades de dinero e incalculables horas de nuestra vida, se alargan durante todo el año. Como los niños cuando regresan al cole después de las vacaciones, procedo a enumerar mis presentes:

El Rey Melchor se ha encargado de dejarme a lo largo de 2015 algunas series, dignas de ser recordadas por siempre. Ash. vs Evil Dead ha sido el mejor regalo del año. La esencia de la saga antigua, de la que hablaremos muy pronto, volcada en una primera temporada que ha tirado la casa por la ventana. Larga vida a Sam Raimi y a Bruce Campbell. Narcos ha sido otro bombazo digno de recordar del 2015, que culminará este 2016 con la caída de Pablo Escobar, el narcotraficante colombiano más famoso de la historia. Las segundas temporadas pueden hacer de una serie algo épico, y eso ha pasado con Fargo, que nos ha dejado una second season maravillosa, de morderse las uñas hasta los codos y que insto a todo el mundo que vea sin dudar. Y mi última mención va para Mr. Robot, una serie diferente y original, de hackeos informáticos a grandes empresas y usuarios con hobbys poco lícitos. Quizá con un lenguaje demasiado técnico para alguien que no sepa de DNS y máquinas virtuales, pero que en el fondo no es necesario para seguir la trama que es de aúpa.

El Rey Gaspar me ha traído un saco lleno de pelis, en el que se coló algo de carbón. Y es que no, a mí no me ha gustado Star Wars: el despertar de la Fuerza. Qué le vamos a hacer. En cambio el resurgir de Mad Max me ha llevado de vuelta a los diez años y ha sido fantástico. Kung Fury hizo su golpe de efecto reventando las redes y el descubrimiento de Ant-Man, que sorprendentemente me ha acercado al cómic, en el que era una completa inculta.

Pero no nos adelantemos a los regalos del Rey Baltasar: Los cómics. Lo mejor de lo mejor ha sido la versión punk de Pinocchio, de Winshluss, puro amor siniestro. Seguido muy de cerca por los Wrenchies, de Farel Dalrymple. Tan parecidos y tan diferentes. Y no nos olvidemos de la llegada de La Marcha Zombi, de Max Brooks al mundo del cómic. El manga tampoco se ha quedado cojo. Ichi, the Killer y Tokio Ghoul comenzaron a formar parte de mi estantería desde su lanzamiento hasta hoy, así como cada nuevo título que, tan amablemanete, ECC está editando del maestro del terror Junji Ito. Y la llegada del evento Marvel del año, las Secrets Wars y el lanzamiento de un sinfín de números uno me ha hecho descubrir a Moon Girl y su Evil Dinosaur.

Una Navidad no es Navidad sin el Grinch, que nos quita lo que más queremos, y esta no iba a ser menos. Aprovecho este peqeño espacio para despedirme de los grandes que nos han dejado este año. Me resulta triste escribir estos nombres, pero si despedimos el año, tenemos que despedirlos a ellos:
Gracias a Sam Simmons por tantas horas gratis de diversión continua de Los Simpsons. Gracias a Wes Craven por Halloween y la revolución que supuso para el género slasher. Gracias a Terry Pratchett por legarnos Mundodisco, sus habitantes y sus descacharrantes aventuras. Gracias a Cristopher Lee por hacer tan grandes a Drácula, al conde Dooku y a Saruman. Gracias a Lemmy Kilmister, a su bajo y a su voz. Y gracias a Pedro Reyes y a Alberto Schommer, por enseñarme a vivir.

Dentro de unos días Melchor, Gaspar y Baltasar bajarán de sus camellos y empezaremos a abrir todos nuestros regalos de este año. ¡Feliz 2016 a todos!

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Javier Marquina – Sobrevivo, luego existo.

Por dónde empezar.

Cuando te quieres dar cuenta, se acaba uno de esos años en los que parece que no lo vas a conseguir. Enfermedades familiares, mudanzas, cambios radicales de vida, crisis laborales, informáticas… todo parece que se conjura para crear una especie de tormenta perfecta que se centra en tu cabeza y no deja de lanzarte rayos mortales. Mortales de muerte absoluta.

Pero oye, al final llega el 31 de diciembre y sigues ahí, resistente como una buena almorrana. El problema es que cuando quieres escribir un texto recopilando lo mejor que has leído, visto o escuchado durante el nefasto y aciago 2015, te das cuenta de que o bien no recuerdas gran cosa, o bien no has tenido todo el tiempo que hubieras deseado para dedicarte a lo que más te gusta. Por si fuera poco, esta falta literal y material de horas me ha obligado a centrar todas mis filias en una única afición, dejando aparcadas todas las demás. Es decir, he dejado en una segunda fila casi inexistente libros, música, videojuegos y cine para centrarme de forma exclusiva en los cómics. Y ahora que repaso mentalmente estos 365 días al comenzar a escribir esta entrada, tengo la creciente sensación de que ni siquiera para eso me ha dado mucho de sí.

Qué le vamos a hacer. Año nuevo, recuperación de vicios olvidados obligada. O eso espero.

Y ahora al grano, o lo que pueda hacer con mi achacosa memoria.

Como decía antes, mi experiencia con los videojuegos se ha centrado en mirar mi flamante y nueva PS4 y jugar unas cuantas horas al Witcher 3. He cortado cabezas, hecho algunas misiones y ya. Supongo que me quedan unas 2.000 horas de juego, pero prefiero no pensarlo para no echarme a llorar. Un desastre total. Del nuevo de Metal Gear Solid poco puedo decir. Que me alucinó su primera hora y que está criando polvo en mi estantería. Para mi total desgracia. Porque lo que vi me pareció sublime. No jugarlo está siendo un prurito que no puedo rascar, aunque me encantaría.

De música coincido con mi compañero Javi Jiménez. El último disco de Foals tiene temazos supremos. Y hasta ahí puedo leer. Lo sé es un desastre absoluto, pero no doy para más. Es lo que hay.

Si hemos de hablar de libros me quedo con El Cártel, el último libro de Dan Winslow, uno de esos best-seller sobre el mundo de la droga que te atrapa de principio a fin con una historia bien documentada que a veces te revuelve las tripas por lo terrible de los hechos que lees y que sabes que son reales. Si vais a por el, empezad por El Poder del Perro, ya que los dos libros forman un tándem de los de quitarse el sombrero.

En cine tengo un ganador absoluto: Mad Max Fury Road. Ni Vengadores hipetrofiados y confusos, ni Guerras Galácticas que recuerdan demasiado a lo que ya se hizo hace 40 años y no lo mejoran ni de lejos. Ni desde una galaxia muy muy lejana. El hijo pródigo de George Miller gana por goleada en lo que a cine espectacular, divertido, intenso y bien hecho se refiere. Es lo que tiene salir del cine con una sonrisa de oreja a oreja y satisfecho por haber comprado tu entrada. Aunque sean 9 pavos. Peliculón del 2015.

Os tengo que decir que no todo ha sido una mierda estas 52 últimas semanas en lo que a esparcimiento se refiere. Por suerte, cuando uno llega a casa y se sienta en el sofá a ver la televisión, tiene la opción de pasar de Gran Hermano y divertirse con series que parecen cine y que, en ocasiones, son mucho mejor que el cine. Este año me quedo con los dos gloriosos primeros episodios de la primera temporada de Daredevil, con la indescriptible y sensacional segunda temporada de Fargo y con la sorprendente, solida y brillante Fortitude, una producción inglesa llena de hielo, osos polares, mamuts y gente muy rara que haces cosas muy lógicas para sus desequilibrios emocionales extremos.

Y ahora, para acabar, vamos con el grueso de mi consumo: los cómics. Aquí hay mucho y bueno donde elegir. Desde las series marginales de Marvel como Ms Marvel, Estela Plateada, Caballero Luna o el final del Ojo de Halcón de Fracción y Aja, hasta la muy soprendente Hombre Hormiga de Nick Spencer y Ramón Rosanas, que complementa la no menos sorprendente (por resultona y divertida) película del Hombre Hormiga. Image sigue siendo mi editorial americana preferida, con grandes colecciones como Clase Letal, en la que Rick Remender da lo mejor de sí. Aunque, sin duda, si he de hablar de una editorial que ha conseguido robarme el corazón con dos cómics que solo puedo calificar de magistrales y gigantescos, esa ha sido la española La Cúpula Editorial. Por un lado, coincido con mi compañera Teresa en el indescriptible y magnífico Pinocchio de Winshluss, una obra casi muda que da una lección de narración, frescura y doctrina para creadores fracasados. Por el otro, y alzándose supremo como mejor cómic del año, Chapuzas de Amor de Jaime Hernandez, una obra que es una demostración aplastante y sencilla de lo que es la vida y la forma en que la niñez nos marca y nos consume para siempre.

En cuanto a los autores españoles, creo que nos encontramos en los mejores años creativos nunca vividos, con un aluvión de obras que nos producen una y otra vez un exacerbado afán masturbatorio cultural. Me quedaré con cuatro. Primero está ¡Garcia! de Santiago García y Luis Bustos, una revisión de Roberto Alcázar y Pedrín mezclada con el Capitán América, Miracleman y la realidad sociopolíticoa de la España actual; seguimos con Rituales, nueva obra del zaragozano Álvaro Ortiz en la que no deja de crear un estilo propio y que cada vez se disfruta más; en tercer lugar tenemos Carroñero, trabajo de los valencianos Ricardo Vilbor y Vicente Montalbá que revisita el mito de bárbaro ladrón al estilo de Robert E. Howard y aprovecha para hacer una feroz crítica de la sociedad en la que vivimos hoy; por último, recomendar La Casa, una demoledora obra de Paco Roca, en apariencia sencilla que te machaca con una visión cercana, real y muy crítica de las relaciones que los hijos tenemos con nuestros padres.

Mirándolo con cierta perspectiva ahora que he acabado, yo diría que no está nada mal. Para alguien con poco tiempo para el ocio, yo diría que ha sido un año bastante provechoso dadas las circunstancias. Lo único que deseo para este 2016 es que las cosas nos vayan mucho mejor que en este 2015 y que la vida nos deje tiempo para disfrutar de todas las cosas que nos gustan.

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Agradecidos y emocionados, sólamente podemos decir… ¡Hemos vuelto!
(y gracias por venir).

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