Looper, crítica a contracorriente y con spoilers

A lo mejor es que no la he entendido. Pero la que me han prometido que sería la película de ciencia-ficción de la temporada y no me lo ha parecido…
Por Chema Mansilla

Viajes en el tiempo, acción, estética modernita e incluso, un Bruce Willis. ¡Esta peli lo tiene todo! Pues no, a pesar de ello, no me ha gustado. ¿Cómo puede ser, si es la peli que está gustando a todo el mundo, sesudos críticos, y frikis mofetas por igual? Voy a meditar sobre ello…

Cuando apareció la primera imagen de Lopper, con Bruce Willis disparando dos ametralladoras a la vez, imaginé que sería una de esas pelis de ciencia-ficción, más centradas en la acción y el despiporre visual que en algo que tuviera de verdad que ver con la ciencia-ficción. Y eso que Bruce Willis tiene pelis de ciencia-ficción para todos los gustos, desde Armageddon a Los Sustitutos, 12 Monos o El Quinto Elemento. Y que en general, a los frikis, Bruce Willis nos pone palotes. Pero según iba sabiendo más de la trama, más me parecía que la idea de la peli estaba muy bien: un grupo de asesinos que se encarga de hacer desaparecer cuerpos y evidencias de crímenes del futuro en el pasado. Mola. Y cuando ves el primer tráiler y demás material promocional, ya te emocionas del todo, porque ves que hay paradojas temporales, acción, buenos actores y una producción cuidada.

Tus compañeros críticos llegan a la redacción de la revista emocionados. Los blogs disparan salvas de honor. La película les encanta. Joder, y que sale Bruce Willis, carajo. Así que te vas al cine, dispuesto a ver esa peli que es «el Blade Runner del Siglo XXI», o «la película de ciencia-ficción más influyente desde Matrix». Joder, uno lee esas cosas y… Bueno, pues no hay que creerse nada de lo que se lee por ahí que a saber quién lo ha escrito (y eso también va por este texto).

El arranque de la película es abrumador. Te mete en situación con naturalidad. Gordon-Levitt vuelve a demostrar que es uno de los mejores talentos jóvenes de la actuación. El elemento de ciencia-ficción, como en las buenas historias de ciencia ficción es simplemente el McGuffin, no el protagonista. Y así, pegado a la butaca, paso emocionado el primer tercio de la película… Y de repente…

De repente me encuentro en medio de un sembrado, en una casa rural, con una madre postiza sujetando una escopeta que pesa más que ella, y un niño con poderes, que salen de la nada y que sin verlo venir, se convierten en el eje sobre el que se vertebra la película. Una película, que por arte de magia, ha dejado de ser una cinta de ciencia-ficción para convertirse en una película sobre un niño con poderes telequinéticos y problemas de gestión de la ira al que el bueno de Bruce quiere quiere matar y que, personalmente, no me interesa en absoluto. Quiero ver la peli de ciencia-ficción que me prometieron, no otra de niño con poderes. Más allá de La Profecía, y de El Sexto Sentido, las pelis de niños con poderes deberían estar prohibidas: ni un niño más con Satán el cuerpo, ni que vea fantasmas, ni poderes que nadie sabe de dónde vienen, ni amigo de otro planeta, ni experimentos del gobierno. No más, por favor, salvemos el cine.

A estas alturas de película, aburrido por la trama y descolgado tras el abrupto descenso de ritmo narrativo (el mismo fenómeno de bajona que producen los anuncios del Spotify), totalmente ajeno a los personajes, me encontraba mirando a la chica guapa que se sentaba en la butaca a mi lado, meditando sobre por qué las luces de emergencias estaban puestas justo en los sitios donde más deslumbran y tratando de despegar disimulandamente mis pies del pegajoso suelo de la sala. En los cines no se debería comer ni beber… así se va a ver películas, no a merendar.
Sólo la aparición de Bruce willis podía salvar aquella experiencia de la etiqueta mental de «bodrio». Y aparece Bruce Willis. Vamos Bruce, tú siempre bien. Vamos ahí, Bruce. Y joder, de repente Bruce Willis corría por un pasillo atestado de enemigos, disparando una ametralladora en cada mano mientras grita «tragad plomo». ¿Me he quedado dormido en el cine y la siguiente sesión era los Mercernarios 2? Pues no, la solución final del problema es: Bruce Willis los mata a todos.
Así que ahí estaba yo, viendo el final de una peli de ciencia-ficción con Bruce Willis que en realidad, era una mezcla de La Noche del Cazador, El Pueblo de los Malditos y Un Mundo Perfecto, pero todo mal mezclado. Todo mal.

Looper es el el timo de la estampita de las pelis con viaje en el tiempo. Es como si a media película alguien hubiera dicho: «muchachos, no queda dinero en la caja, así que nos vamos a terminar el reodaje al chalet de mi primo, que por cierto, ha reescrito el guión y ahora va de un niño con poderes».

Me han robado la cartera, se la han llevado al futuro y la han perdido allí.

P.D. si quieres ver una buena peli buena, buena de viajes en el tiempo, y recientita, no te pierdas Código Fuente, de Duncan Jones.

Sigue a Chema Mansilla en Twitter: @ChemaMansilla

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¡Oh, mírame, estoy haciendo feliz a mucha gente! ¡Qué bien! ¡Soy un hombre mágico! ¡Del pais feliz! ¡De la casa de gominolas de la calle de la piruleta!

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