Love: Cuidado con el buen tío

Netflix continúa produciendo series con pinta de comedia que con tus existencias de pañuelos.

Por Javi Jiménez.

Una comedia romántica llamada Love podría ser la maniobra más perezosa de branding de la historia. . Desde la parrilla de Netflix Love(2016, creada por Judd Apatow) rezuma comedia indie por los cuatro costados, género quemado y requemado: ¿qué puede ofrecernos que no hayamos visto ya?

Las víctimas. Estoooo… La pareja protagonista.

La clásica historia chico conoce chica en un momento complicado de sus vidas. Chico algo goofy, el prototipo de friki que apenas es capaz de encajar cuatro palabras con sentido en una frase, patoso, con cara de haberlo pasado mal en el instituto. Este es nuestro Gus(Paul Rust), quien acaba de cerrar un último capítulo de su vida: su novia le ha engañado y él decide dejarla. Ahora la chica, nuestra Mickey(Gillian Jacobs), típica chica guay, siempre rodeada de la gente molona, desinhibida, con desparpajo y tendencia para romper las reglas. Ella tiene una vida sentimental desastrosa, siempre elige a los más capullos y ahora se encuentra en un momento de su vida con el que no sabe que hacer, trata de ser mejor persona, abandonar su alcoholismo, comprenderse a sí misma y desarrollar una relación no tóxica.

¿A que sería bonito que ambos se encontraran?

Claro, esa sería el meollo de la típica comedia romántica: El pobre chico buenazo que complementa a la perfección a la chica guay pero que siempre se ha rodeado de capullos. Solo hay un problema, esto no es The Big Bang Theory.

Love no idealiza el amor, ni a participantes de él. Su título podría llevarnos a error, aquí hay de todo menos amor. Love es la historia de tus relaciones fracasadas y de por qué si no estás en paz contigo mismo no podrás estarlo con otra persona. Love le da la vuelta a la historia romántica indie donde el “buen tío” debe conseguir a la chica demostrando que tener pocas habilidades sociales, una colección de Blu Rays de dudosa calidad y creerte uno de los “buenos” no te hace serlo. Esta es la historia de como el buen tío se desenmascara como un completo gilipollas. Básicamente porque en la vida puede pasar.

Sí, tú también puedes ser un mal tío.

Hasta los protagonistas de una comedia romántica indie son humanos y tienen derecho a ser gente despreciable.

Parece que el sello de las comedias de Netflix se haya convertido en envolverte dramas con tono de comedia. No puedes bajar la guardia ni un momento porque te acaban haciendo una dobladita. Love es otra de esas series que evoluciona en tono a lo largo de la temporada, como ya lo hizo la enorme Bojack Horseman. Los primeros dos episodios no son del todo representativos

Es amor.

de lo que se convertirá en los últimos. Love manteniendo un tono ligero constante durante toda la serie, lo que la hace terriblemente adictiva, te conduce desde el humor hasta bucear por la misería humana en un viaje en que conocerás y llegarás a odiar a alguno de los protagonistas.Y siendo justo a amar a alguno de sus secundarios, como la simpática chica Australania Bertie (Claudia O’Doherty), compañera de piso de Mickey.

No mintamos, también te da tiempo a soltar alguna media sonrisa porque a pesar de lo que pueda parecer, esto es una comedia. Una que te exasperará, sí, pero una al fin y al cabo. Yo ya tengo ganas de una segunda temporada ya que el final de la primera, entre anticlimático y momento, me tiene en ascuas. De verdad, quiero que todo salga bien y los personajes superen sus mierdas. Vaya, creo que al final creo que me he enganchado a Love…

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Consumidor experto, reseñador amateur. Me gusta la música fuerte, la ciencia ficción, las series animadas y así os lo hago saber.

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