MALVIVIENDO. El tebeo.

Malviviendo es un estilo de vida, una filosofía y una forma de supervivencia. Ah, y un tebeo cojonudo. Eso también.

Por Joe Runner.

Más vale tarde que nunca. Si el refranero español fuese una guía para poder subsistir en la sociedad actual, entonces nos encontramos ante la excusa más fácil de utilizar cuando nuestra propia pereza intrínseca nos ha vetado una acción durante mucho tiempo. Para que nos entendamos, si no llega a ser porque este verano no tenía nada a mano para leer que no fuese el tebeo de Malviviendo, puede que nunca hubiese descubierto esta auténtica maravilla comiquera y mucho menos la serie de televisión. O digital. O como queráis verla. Sea como fuere, soy un sucio bastardo al que llevan años recomendándole esta serie y yo he ignorado esas alabanzas de la forma más ruin y pordiosera. Porque puedo y porque soy idiota. En ese orden. Pero como no podía ser de otra forma, he tenido que leerme un cómic y quedar totalmente enamorado de un producto que ya estaba ahí desde hace años y que ahora estoy disfrutando como un enano. Esos capítulos que cada noche me evaden y divierten por partes iguales, al igual que aquella persona que se fuma algo para poder dormir tranquilo….

El tebeo es la continuación perfecta de aquella serie que tanto gustó a la gente (y gusta, he de aclarar). La crisis ha llegado al barrio de Los Banderilleros y nuestros protagonistas, acostumbrados a vivir en esta situación económica desde el día en el que nacieron, han sabido sacarle tajada a todo esto. El Negro ahora aparca coches en una avenida principal, ganando más dinero que nunca; el Postilla vio en los grupos de indignados la forma perfecta de tener compañía, comida y un lugar gratis en el que dormir, librándose de las cargas policiales gracias a su oportuna narcolepsia; el Kaki se sacaba un dinero extra haciendo de recoge-pelotas a las afueras de una pista de pádel, obviamente no de manera oficial y el Zurdo, siempre con su pésimo gusto para las mujeres, se buscó una novia fea como siempre, pero rica como nunca. Pero la vida de estos supervivientes nunca es “tan sencilla” y pronto se verán envueltos en cantidad de locas y estúpidas aventuras que no dejarán al lector indiferente, asegurándonos unas carcajadas sanas y enriqueciendo todavía más el universo de Malviviendo, si es que se puede.

El formato tomado por David Sainz de hacer historias autoconclusivas, al igual que en la serie de televisión, es un acierto en todos los sentidos. Principalmente porque es una manera mucho más atractiva para el lector a la hora de seguir las aventuras de los protagonistas de Malviviendo, pero sobre todo porque gracias a que nos encontramos en un medio en el que los límites los pone la imaginación, Sainz puede dar rienda suelta a su imaginación y llenar todo de referencias geniales a películas, libros o cómics, pudiendo desbarrar tanto como él quiera. Después de verme las dos primeras temporadas de la serie, no me cabe ninguna duda de que Sainz es un pedazo de guionista de los pies a la cabeza, pero comprended mi asombro cuando leí por primera vez estos cómics sin tener ni idea de qué narices iba Malviviendo. Quedé totalmente impresionado cuando me vi terminar las cinco grapas y tenía ganas de más. De mucho más. Creo que el tebeo debería continuar, ofrece algo que no está en el mercado español, o que al menos no prolifera en la parrilla de cómics nacionales. No me refiero al humor o a las referencias en sí, sino a lo bien que se le da a David Sainz contar historias disparatadas que calan en el lector, en este caso. Soy fan de la serie porque soy fan del cómic. Creo que con eso ya lo digo todo.

También hay que admitir que sin el dibujo de José Fonollosa la cosa no habría sido igual. Soy un seguidor silencioso del autor valenciano y no hay nada que haya hecho que no me guste. Si destacaba del guión que la profundidad de los personajes está muy lograda, la narración visual de Fonollosa ayuda a que devoremos cada página de Malviviendo como si se tratara de pipas. Una auténtica gozada ver esos dibujos tan característicos, tan representativos del tebeo español clásico que tanto gusta y con un toque personal que lo desmarca de todos los demás. Junto con Jan es mi dibujante favorito del medio, capaces de expresar tanto y con tanto nivel de detalle usando un arte que tira más hacia lo caricaturesco. Es más, su dibujo al natural es tan bueno que no necesita de coloreado para ser atractivo a la vista. Cuando uno es bueno en lo suyo y disfruta con lo que hace, eso se nota mucho. Y con Fonollosa yo me lo paso genial leyendo cómics, siempre.

El tebeo de Malviviendo lo publicó hace unos años la editorial valenciana de Khalada Comics. Sinceramente, desconozco si la editorial sigue en activo, pero si es así que contraten a esta dupla de nuevo y vuelvan a contar historias juntos. Sería una lástima que un producto nacional tan bueno se quede en sólo cinco grapas y que pueda pasar al olvido con el paso de los años. Si continúan con el cómic de Malviviendo, que cuenten con mi dinero. Y aprovechando que me pongo a pedir cosas, por favor Fonollosa, continúa con Los Otros Superhéroes. Haríais muy feliz a este pelirrojo gruñón. De paso os invito a todos a que le echéis un ojo a la serie de Malviviendo o a cualquiera en las que esté implicado el bueno de David Sainz, que seguro que os gustará. Actualmente se encuentra con la serie de Bambo, que también tiene una pinta interesante. Recordad que nunca es tarde si la dicha es buena. Joder, como mola el refranero español…

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Acerca de Joe Runner 29 Articles
Cuenta la leyenda que un zhéroe entró en una isla llena de cabezas cortadas...

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