¿Quién diablos es Max Landis?

Max Landis posando

Hemos tenido a Max Landis hasta en la sopa. El guionista ha pasado de debutar en Hollywood a vender guiones como churros. Te contamos sus aciertos y sus fallos en su corta carrera, desde Chronicle a Dirk Gently.

Por Andrés R. Paredes.

Imagina que eres el Elegido. Con mayúsculas. Que por algún extraño capricho del destino, el universo y todo lo demás, te toca a ti, y sólo a ti acabar con el mal, proteger a tus amigos y salvar a la humanidad. Quizá lo aceptes de buen grado, quizá huyas de la llamada a la aventura en un principio para después de una epifanía terminar rindiéndote a tu destino. Pero antes de cabalgar hacia la aventura, tienes que desatar el potencial escondido en ti. Debes desbloquear una parte de tu cerebro atrofiada por un trauma del pasado, probablemente provocado por tus padres, un hermano, una experiencia cercana a la muerte. Cuando por fin logres aceptar que no era culpa tuya, o que debes mejorar, o que debes aceptar las cosas como son, tu poder no conocerá límites. Podrás volar, tener una puntería fuera de lo normal, tendrás memoria fotográfica y recordarás movimientos de kárate que no sabías que conocías. Desarrollarás instantáneamente habilidades por encima de lo humano que te permitirán vencer al mal. Resulta extraño que una idea tan sencilla que nos ha atraído tantas veces en una película o una serie le funcione tan mal a Max landis.

Chronicle- Max landis

El guionista estadounidense hace su debut en Hollywood con Chronicle, una película que se sostenía sobre tres pilares maravillosos: la interpretación impecable de Dane Dehaan, la dirección de Josh Trank en formato Found Footage y un guión que trataba sobre el nacimiento (realista) de un supervillano. La película se convierte en un éxito de taquilla y supone el estrellato para los tres implicados: la carrera de Dehaan despega y se convierte en uno de los actores más valorados del año. Josh Trank se convierte en el director de F4antastic y a Max Landis la suerte le sonríe y comienza a vender sus guiones.

Pero por el camino, Landis comienza a hacer enemigos. Especialmente a través de su cuenta de Twitter (@Uptomyknees) en la que comienza a atacar indiscriminadamente las creaciones de otros guionistas. Landis se convierte en apenas un año en lo que fue Kevin Smith en su día: la voz a la que escuchar a la hora de juzgar el cine de superhéroes y los cómics en general. Todos parecían embelesados con cada palabra que decía, su luz y su sabiduría bañaban Internet. Pero eso era antes del 2015.

Max Landis-Twitter
Max Landis, liándola parda.

Y todo parecía empezar bien: Landis consigue que cuatro proyectos suyos salgan a la luz: Me Him Her, una comedia dirigida por él mismo sobre un actor que sale del armario; American Ultra, una historia sobre un “agente durmiente” del gobierno estadounidense enamorado de Kristen Stewart; Mr. Right, sobre un asesino a sueldo con conciencia que hace “despertar” las habilidades de su novia; y Victor Frankenstein, en la que el afamado doctor “cura” a Igor y lo convierte en partícipe de sus experimentos.

Los cuatro fueron fracasos de taquilla. Hay quien los calificó de desastres financieros. Hay quien culpó del descalabro a la dirección de Paco Cabezas, Nima Nourizadeh o Paul McGuigan. Pero el único elemento en común en cuatro de los mayores fracasos de los últimos años es Landis. Lo que para cualquier otro guionista supondría el ostracismo a Landis ni lo despeina. Continúa siendo invitado a fiestas, podcasts, sus seguidores en Twitter suben, y sus guiones e ideas continúan interesando y vendiendo. Cuando dentro de diez años se analice la primera fase de la recuperación de Star Wars seguro que al menos una línea se dedicará a la teoría de Mary Rey Sue, aplicada por el guionista en su Twitter y que recibió represalias incluso de Guillermo del Toro.

Viktor Frankenstein- Max Landis

El hijo de John Landis tampoco se libró de la polémica en 2016. A las quejas de blogs feministas a raíz de una serie de entrevistas, hay que añadirle su salida forzada de la producción de la película de Power Rangers, (con pataleta incluida) después de que su guión fuera rechazado. Al parecer, Landis no entregó lo que los productores buscaban (una copia descarada de Chronicle al parecer). O quizá a Landis no se le da tan bien escribir. Quizá es menos imaginativo de lo que cree.

Sus cinco películas producidas hasta la fecha tratan sobre personajes despreciados por la sociedad que desatan todo su potencial hacia el final para salvar su vida o la de sus amigos. Una y otra vez nos encontramos con el mismo paradigma: personaje que comienza en lo más bajo (novia despechada en Mr. Right, un fumeta sin futuro en American Ultra o un bufón en Victor Frankenstein) que gracias a su fuerza de voluntad o una ayuda externa consigue más de lo que habría imaginado. Suele haber una organización secreta a la caza del protagonista y un personaje femenino que aunque esté bastante bien construido, apenas tiene peso en la trama. En todas ellas hay un mentor que ayuda (o ha traicionado) al protagonista. La construcción de sus productos está clarísima y es repetitiva, y quizá por ello no funcionan, porque en el fondo son la misma película bajo diferentes disfraces: una comedia romántica con asesinos, una de aventuras Steampunk, una de acción y conspiraciones.

Pero algo raro ha ocurrido este año: Landis parece haber mejorado. No sólo ha producido y diseñado las líneas generales de una de las mejores series de terror del lustro, Channel Zero (Candle Cove) sino que ha escrito el último éxito de Netflix basado en una obra de Douglas Adams, Dirk Gently Holistic Detective Agency. Si bien apenas se nota su mano en Channel Zero, Dirk Gently tiene todos los defectos de Max Landis. Eso sí, han sido pulidos y tratados de tal manera que se han convertido en virtudes. El protagonista acabado (Elijah Wood) resulta encantador, Dirk Gently es un personaje insoportable pero al que se le coge cariño, Farrah y la hermana de Todd son buenos personajes femeninos, bien construidos aunque tan sólo sirvan para ser rescatadas y que salven el día en ciertos momentos puntuales. Los diálogos son tan extraños y rocambolescos que no resultan estúpidos, las motivaciones de los personajes resultan creíbles, y el misterio central es interesante.

Dirk Gently-Max Landis

Por supuesto la serie sigue teniendo defectos. Es un pálido reflejo de la obra original, escrita por Douglas Adams (el autor de La guia del Autoestopista Galáctico) y un fallo que se viene dando cada día más en series: un Deus Ex Machina como una catedral. Bart, una asesina holística que no pinta absolutamente nada en la trama principal hasta el último segundo en el que salva la vida a Dirk y sus colegas. En resumen, la serie continúa teniendo grandes defectos, pero cada vez se nota menos y menos Landis. Y eso quizá sea bueno.

De acuerdo a IMDB este año se estrenará Bright, una película de David Ayer y Will Smith escrita por Landis, y hace poco se anunció que se encargaría del remake de An american Werewolf in London de su padre. ¿Qué le depara a Landis? Espero, con todas mis fuerzas, que seguir mejorando. Evitar que su ego influencie en sus producciones. Dejar de utilizar los mismos personajes una y otra vez. Quizá cuando esto ocurra, tendremos entre manos a un guionista más que bueno.

Sigue a La Isla de las Cabezas Cortadas en Twitter y en Facebook.

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*