Mindhunter. El viaje a la mente del asesino es una de las series del año.

Desde las profundidades del ser humano emerge Mindhunter, la serie de Netflix que nos lleva al primer intento del FBI por comprender qué hay detrás de esos a los que más tarde llamaríamos asesinos en serie.

Por Javi Jiménez.

Hay rincones en la mente humana en los que no nos queremos asomar. A todos nos pasa, tenemos un lado oscuro que como personas mentalmente sanas conseguimos mantener a raya y no llega a salir del pensamiento para convertirse en realidad. Sin embargo hay gente que en ese rincón alberga cosas mucho más horribles y es incapaz de mantenerlas en la imaginación. Poco a poco esas ideas comienzan a filtrarse en el mundo real. Hasta llegar al límite en el que solamente un acto verdaderamente perverso podría servir para rascar ese picor en el cerebro. Así su comportamiento comienza a escalar… hasta que tenemos a un Charles Manson entre nosotros. En los setenta ni siquiera tenían un nombre para estos tipos que no mataban porque estaban furiosos, por venganza o por codicia. Esta gente había sido “normal” hasta que un mal día todos los botones adecuados fueron pulsados en el orden correcto. No hay móvil solo la parte más terrible del ser humano al desnudo y una pregunta ¿cómo evitar a un criminal así? Para comprender a un loco hay que comprender la locura en palabras del agente Bill Tench “How can we get ahead of crazy, if we don’t know how crazy thinks?”. Él y el agente Holden Ford  está a punto de iniciar en Mindhunter un viaje a la mente de los asesinos más retorcidos.

Mindhunter (Creada por Joe Penhall para Netflix, 2017) es una serie que desde el primer minuto te hace sentir que estás viendo realmente algo  especial. No es para menos cuando el mismísimo David Fincher dirige los dos primeros capítulos, que vistos en retrospectiva son probablemente el mejor inicio que esta serie pudiera haber tenido. Joe Penhall adapta el libro de John E. Douglas sobre la unidad del FBI encargada de investigar a este tipo particular de criminales. El agente Holden Ford (Jonathan Groff) y Bill Tench (Holt McCallany) darán vida a dos agentes del FBI sin miedo a mirar hacia el vacío del alma humana cara a cara en entrevistas con algunos de los asesinos más perturbados de su tiempo para tratar de comprenderlos. Conversaciones en coches, cantinas, cárceles y despachos nos devuelven a la mejor faceta de True Detective aunque esta vez el morbo es menos explícito y más intelectual.

 

A pesar de breves momentos del buen y viejo trabajo policial se podría resumir Mindhunter en un conjunto de gente conversaciones y probablemente por ello sea tan maravillosa. Nos dejamos toda la agobiante sensación de opresión de la primera temporada de True Detective para observar como estos dos detectives van asistiendo a las entrevistas con tipos que han hecho cosas que su sola mención haría santiguarse a una monja. Testimonios de extremada dureza y en ocasiones estremecedores que se suceden en la normalidad de una conversación que funciona a la perfección en la pantalla gracias a la magistralidad de las interpretaciones, tanto por el lado del FBI y muy especialmente por el lado de los entrevistados y la calidad de los diálogos. Mindhunter consigue mantener el interés y crear tensión manejando de manera integral el medio desde el guión a las interpretaciones pasando por la dirección, la fotografía y la música.

Poco a poco la serie incorpora otros elementos nuevos miembros del equipo como la investigadora Wendy Carr (Anna Torv), los líos políticos del FBI, o como estar expuesto a estos testimonios afecta las relaciones sentimentales de los investigadores como por ejemplo en la relación Debora Mittford (Hanna Gross) con el agente Holden. Como la mente de los asesinos que entrevistan Mindhunter tiene distintas capas de complejidad que hacen que se convierta en una serie que se debe paladear y digerir de forma tranquila para absorber con paciencia si no eres una persona de estómago de acero. Sin embargo cuando el universo crece y vemos que esta serie no es solo una excusa para hablar de la psicología de los asesinos tenemos otros elementos que si nos invitan a seguir hasta llegar al último episodio lo antes posible. Cuidado porque el final de la serie nos deja con la espalda empapada de sudor frío y ganas de que salga la ya confirmada segunda temporada.

Los méritos de la serie brillan con luz propia en cada uno de los episodios, técnicamente impecable cuando David Fincher maneja los mandos (en 4 episodios de los 10 disponibles) y muy cercana a la perfección en el resto y extremadamente visceral en su contenido.  Si necesitabais que alguien os animara a ver Mindhunter, señoría, aquí está mi testimonio. Mientras yo la voy añadiendo a mi TOP de este año.

 

Cuando la veas, solo recuerda esta cara.

 

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Acerca de Javier Jimenez 212 Articles
Consumidor experto, reseñador amateur. Me gusta la música fuerte, la ciencia ficción, las series animadas y así os lo hago saber.

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