MUNDO EXTRAÑO

Coge el mando de tu consola, enciende el aparato, acomódate en tu silla ergonómica de jugón y prepárate para meterte en un sandbox en el que cualquier cosa es posible. Hasta que en lugar de estar hablando de un videojuego, lo que venga a continuación sea la reseña de un tebeo.

Por Javier Marquina.

MUNDO EXTRAÑONada.

Que no hay manera.

Ciento ochenta y siete intentos después, decido desistir.

El jodido jefe de nivel tiene un patrón de ataque tan variado que parece aleatorio, y algunos de sus golpes son de los que queman la placa base del aparato. Su lanzamiento atómico de escroto te jode la barra entera de vida. El aliento miasmático no se puede esquivar. Su gargajo meteórico es demasiado rápido y letal. Es un cabrón imposible. Antes de que me de un infarto de pura ansiedad o de que incruste algún elemento sin anclajes de mi salón en la pantalla de la televisión en un arranque incontrolable de furia, lo mejor es que que lo apague todo, coja un buen cómic y me siente un rato a leer y a respirar.

Anda.

Qué casualidad.

La portada de este tebeo parece la carátula de un juego de la PS4

Y así, de manera fortuita, tal y como abres la página, estás atrapado.

Me reconozco fan confeso del arte de Vicente Montalbá desde que lo descubrí en la enorme novela gráfica Carroñero (La Cúpula, 2015), esa parodia ácida y cruel que bailaba entre Groo y Conan escrita por Ricardo Villbor. Allí, Montalbá ya ponía toda la carne en un asador que olía a incorrección, underground y marcada personalidad. Un cóctel que, para mí, es infalible e irresistible.

Me gustan de manera especial los dibujos que caminan  por la línea roja; esas pinceladas al borde del precipicio que anuncian que la escatología, el destape de gasolinera o el gore nos esperan a la vuelta de la esquina. Son retos que te enfrentan a lo desagradable, pero siempre acaban contenidos por la propia caricatura que los trivializa y los convierte en escenas divertidas y digeribles. La incorrección y la mala baba, el pezón gratuito, el pene erecto y luminoso, la bala en el entrecejo, el tajo que te trincha como a un pavo, cualquier excusa es buena para convertir en hilarante todo tipo de incomodidad.

En este caso, además, el guión de Montalbá, autor completo de las 230 páginas que componen Mundo Extraño, es una alegoría continua a los elementos más reconocibles de todas esas aventuras gráficas que llenaron (y llenan) nuestro tiempo; esos videojuegos de mundo abierto e infinitas posibilidades en los que el objetivo es acumular posesiones, blandir espadas cada vez más grandes y salvar a la dama en peligro. El ritmo de la historia es frenético, un crescendo continuo que te va guiando de manera lineal a través de las andanzas de un héroe en permanente mutación; un gorila hormonado y de volumen craneal precario; un idiota digno heredero de los héroes forjados en clembuterol de Richard Corben; un memo capaz de cualquier cosa, siempre y cuando su obsesión monotemática por acostarse con la princesa de turno se lo permitan.

Los continuarás, las partidas guardadas en los puntos de salvado, las mochilas-teseracto en las que cabe cualquier cosa, las armas ganadas tras la eliminación de gigantescos jefes finales… Todos los elementos característicos de históricos RPG como Zelda, The Witcher o Skyrim están presentes, combinados con acierto junto a grandes dosis de humor negro y macarra, elementos eroticofestivos y acción desenfrenada. Cubierto todo con un contundente blanco y negro, la líneas nos sitúan en el conflicto de la limpieza clásica de la tinta manejada por un excepcional dibujante y el demencial caos de lo que vemos. El trazo firme combatiendo sin pausa contra el terremoto conceptual de un mundo carente de  sentido y  lleno de muerte, destrucción y lagartos recién salidos de la “ruta del bacalao”.

Nada como el propio autor para explicarte de qué va su cómic…

Mundo Extraño es el ejemplo perfecto de libertad, creatividad y posibilidades que ofrece la disciplina del cómic a aquellos que saben manejarla. No hay nada que no se pueda hacer. Cualquier idea, por disparatada que parezca en un mundo anquilosado de realidad, puede convertirse en algo tangible en las manos adecuadas. Aunque el papel lo aguanta todo, solo realza lo bueno. Este es el caso. Reconozco que siento debilidad por los autores nacionales que se decantan por géneros fantásticos, heroicos, imposibles y cafres, quizá porque siempre he sido algo ajeno a obras mas apegadas al costumbrismo, al “slice of life”, a ese día a día mundano que, en general y salvo magistrales excepciones, de tan cercano y posible me resulta diáfano, predecible y bastante marciano. Obras como esta me parecen una reivindicación necesaria de la escasa, a veces lamentable y en ocasiones brillante ciencia ficción patria, un eslabón en coma a nivel cinematográfico y que sobrevive a trompicones gracias a genialidades y golpes de buena voluntad en las páginas del tebeo.

MUNDO EXTRAÑO ha sido editado por  GP EDICIONES.

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Acerca de Javier Marquina 206 Articles
Nací, crecí, vomité ácido blanco y lechoso sobre un donut y me lo comí.

1 comentario en MUNDO EXTRAÑO

  1. Me encanta la sensación que se te queda al acabar el cómic de que el autor, después de miles de influencias que reconoces, ha hecho lo que le ha salido de la polla erecta y luminosa, algo que creo que es uno de los grandes y principales atractivos del cómic: que los únicos límites solo están en los márgenes del papel.

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  1. ¿MOLA O NO MOLA? Vol. LVI - La Isla de las Cabezas Cortadas

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