My Stuff: Las cosas se nos van de las manos.

Algunos dicen que somos máquinas de amar. No estoy de acuerdo. Si algo nos representa como raza es nuestra habilidad de acumular mierda. Petri está dispuesto a cambiar. Para ello tratará de vivir un año sin todas sus cosas. My Stuff es el resultado.

Por Javi Jiménez.

Desde los egipcios y sus ajuares funerarios hasta la mucho menos ostentosa realidad capitalista. Ni el desapego de lo material de religiones como la cristiana y la budista han hecho mella en esta habilidad. Acumulamos mierda en tales cantidades que la podemos categorizar. Por ejemplo la mierda sentimental: una postal de cuando tu ex-ex-ex novia y tu os fuisteis a Valdepinto un fin de semana, la entrada del concierto de Estopa de las fiestas de tu pueblo de hace 10 años… O simplemente mierda genérica como la manía de acumular el catálogo de Ikea del año pasado, unas páginas amarillas, la carta de los 37 restaurantes chinos más cercanos que envían a domicilio o esa camiseta de Caja Rural heredada y que tiene agujeros en los sobacos.

My Stuff - Cartel - Película DocumentalSin embargo hay otras cosas mucho peores esas que tratan de llenar vacíos más abstractos que un hueco en la estantería. Esa colección de libros independientes que todavía no has leído pero que muestran a las visitas que eres un tipo culto y que sabe lo que se hace. Esos muebles del ikea estilo nórdico (pobre pero elegante),  una pizarra luminosa con una frase a lo Mr Wonderfull como “Todos los días Besayuno” o ese cortador de huevos cocidos. Un buen montón de mierda que verdaderamente no necesitas para nada. Accesorios que ocupan espacio físico y mental. El desván de la vida. Todas esas cosas que crees que crean la imagen de ti mismo que quieres mostrar al exterior. Ante todo esto, Palahniuk ponía el manifiesto definitivo primero en su libro y luego en la boca de Brad Pitt: “no sois vuestra cuenta corriente, no sois el coche que tenéis, no sois el contenido de vuestra cartera, no sois vuestros pantalones, sois la mierda cantante y danzante del mundo”

Parece que Petri Lukkainen, un finlandés de 26 años se puso otra vez la película de El club de la Lucha justo después de dejarlo con su novia. Al terminarla, con los ojos húmedos por la emoción de escuchar a los Pixies por enésima vez le pegó un ojo a la cantidad de mierda que se amontonaba por su piso y pensó, ¿qué es lo que verdad necesito para vivir?
Cualquier persona medio normal hubiera iniciado una purga de las gilipolleces varias que hay en casa pero Petri decidió hacer un experimento algo más extremo. Cogió todas las cosas que poseía (TODAS) y las guardó en un almacén (convirtiéndolo en un sueño húmedo de los participantes de Storage Wars). Quería saber cuántas cosas necesitaba para ser feliz y cuáles. Para comprobarlo, cada día del próximo año podría coger una cosa. No podrá comprar nada nuevo.  Así que así le vemos comenzar este documental de 2013: en pelota picada y corriendo a por un abrigo, el que será su primer objeto.

My Stuff - Película Documental - hombre sin cosas

Ciertamente la película tiene poco interés más allá de una tesis ampliamente conocida y el morbo de ver qué objetos utilizará y cómo pasará las penurias de las primeras semanas de su vida viviendo por debajo de los mínimos de confort. No hay grandes momentos épicos, simplemente un tipo normal aprendiendo por las malas que las cosas no le hacen feliz. El máximo momento de dramatismo de la película se produce cuando tiene una cita con una chica para ir en bici y justo se la han robado. ¡Vaya por dios! Sin embargo es una película efectiva. A nivel visual saca partido de los parajes de Finlandia y consigue imágenes impactantes. Su narrativa es sencilla pero consigue que el planteamiento sea entretenido, escapando de relatar los pasajes más aburridos y rescatando algunas de las interacciones más interesantes con los familiares y amigos de Petri.

No deja de ser anecdotica, pero aún así la película nos puede ayudar en nuestro proceso mental de purga de todo aquello superfluo. Nos recuerda que “La publicidad nos hace desear coches y ropas, tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos.”. Una lección que está bien tener clara en la cabeza en todo momento, o de un día para el otro tienes que comprar más Billys para guardar tus mierdas, mudarte a casas mayores y abarrotar altillos mientras que tu vida interior es un erial. My Stuff es una invitación a atarnos de nuevo los pies a la tierra, a tener claras las prioridades y no sucumbir ante la amenaza consumista. A todos nos hace falta un poco de limpieza de vez en cuando.

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Acerca de Javier Jimenez 190 Articles
Consumidor experto, reseñador amateur. Me gusta la música fuerte, la ciencia ficción, las series animadas y así os lo hago saber.

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