Ni No Kuni: La Ira de la Bruja blanca. Fantasías animadas de ayer y hoy.

ni no kuni (6)

La línea que separa las industrias de cine y videojuegos es cada vez más delgada y difusa.El mayor reclamo de este juego es la intervención de los Estudios Ghibli en su desarrollo. El poder protagonizar una aventura mágica diseñada por el equipo del genial Miyazaki. Un juego de rol lleno de aventuras y con todos los detalles de los grande clásicos del género ¿Es esto suficiente para emprender esta aventura?
Por Chema Mansilla

Pues como fans de Ghibli tenemos que decir que sí. Reconocemos que no es exactamente lo mismo que ver una de sus pelis, pero «el toque» está ahí. Echamos de menos muchas más cinemáticas desarrolladas por Ghibli y no creadas con el motor del juego. Y aunque mucho de los diseños de este título son tan geniales como lo son los de las películas del estudio, no todos los que aparecen en él lo son. Pero sí, la magia Ghibli está ahí. Con sólo visitar una, cualquiera, de las ciudades del juego sabes que ahí han metido mano los de Miyazaki.

¿Y la historia? Algo fundamental en un RPG (y en cualquier juego, carajo). Sólo los Street Fighter podrían permitirse un mal guión. Y aquí tenemos otra vez ese toque Ghibli mágico. Y literalmente, por que la historia va de eso: de un niño que pierde a su madre y ha de viajar a un mundo paralelo para convertirse en mago, derrotar a un gran mal y tratar de salvar allí a su madre. Ahí tienes muchos elementos propios del estudio: un joven protagonista, un trauma infantil, un mundo mágico e irreal, personajes muy locos y una gran aventura de superación vital. Durante muchos momentos pensé que si Harry Potter hubiera sido desarrollado por un japonés y no por una británica, hubiera sido algo así. Y no estoy seguro de cuánto le debe Ni No Kuni a Potter, pero sospecho que bastante.

¿Y el juego? Pues me ha encantado, pero reconozco que es algo muy personal. ¿Por qué? Porque Ni no Kuni es un RPG de la vieja escuela: No tiene nada que ver con Skyrim. Tiene mucho de de los Final Fantasy clásicos. Y de Dragon Quest. Y de Pokémon incluso.
El juego tiene un parte de exploración, con una clásica vista aérea, en la que nuestros protagonistas se moverán de un lado a otro de este mundo fantástico, visitando ciudades y diferentes zonas muy bien personalizadas. Otro tipo de aventura, el que visualmente es más deslumbrante, es el que visitamos cada una de las principales localizaciones. Podremos recorrer las calles de la ciudad, visitar tiendas y realizar misiones secundarias. Ahí es cuando los diseños de Ghibli gozan de mayor vistosidad. Para terminar, tenemos una parte de gestión, ya sabéis, donde tendremos que desarrollar las habilidades de nuestros personajes y su equipo, y la de combate. Esos combates no serán por turnos, pero casi, el ejemplo más parecido es el de los últimos Final Fantasy.
Una mezcla de buenas ideas que han funcionado en otros juegos, y que Ni no Kuni los integra estupendamente bien. Sinceramente, nada nuevo. Solo lo bueno y viejo conocido. Personalmente, el juego al que más me ha recordado es el Secret of Mana de Super NES, pero porque yo ya soy un viejo carroza.

Jugar a ni no Kuni requiere paciencia. Para empezar, el juego tarda su buena media hora (larga) en arrancar. Y llevarás una cuantas horas y todavía el juego estará ofreciéndote tutoriales sobre cómo hacer tal y cual cosa. El desarrollo, además, es lento, con interminables ventanas de conversación de esas que tienes que ir saltando pulsando un botón. Una vez metido en la historia, y ya a tu aire, el juego engancha mucho. Pero requiere un importante esfuerzo por parte del jugador. Y esto tal vez sea un gran handicup para los jugadores más jóvenes e impacientes, que quieran acción y la quieran ya. Paradójicamente, el juego está dirigido a un público mayoritariamente infantil. La historia funciona para todo tipo de jugadores, pero tanto el diseño como la historia, es evidentemente, muy infantil. Imagino que si tienes más de doce años lo que de verdad te apetece es cazar dragones y arrancarte flechas de la rodilla. Imagino que a estas alturas, introducir este tipo de juego supone un reto, y esto no es Japón, donde este género de RPG sigue teniendo legiones de fans…

A pesar de todo ello, Ni no Kuni es un juego grandioso. Diré incluso que imprescindible en estos últimos meses de vida de PS3. Cuando en el futuro los jóvenes jugadores pregunten cómo eran antaño los RPG, podremos señalar orgullosos a Ni No Kuni y decir: «así».
Y es que este título es el mejor ejemplo de cómo han sido hasta el momento los RPG. Es el mejor resumen que se puede hacer de una manera de hacer juegos que está desapareciendo.

Sigue a Chema Mansilla en Twitter: @ChemaMansilla

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¡Oh, mírame, estoy haciendo feliz a mucha gente! ¡Qué bien! ¡Soy un hombre mágico! ¡Del pais feliz! ¡De la casa de gominolas de la calle de la piruleta!

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