NIDOS / HABIAK de Maite Gurrutxaga

¿Habéis soñado alguna vez con volar? ¿Y si ese volar fuera forzado, lejos de los vuestros y con miedo a no saber como será el aterrizaje? Esta obra de la genial Maite Gurrutxaga nos abre los ojos ante una realidad que nos envuelve. La emigración y las raíces, que a través de nidos, construimos a lo largo de nuestras vidas.

Por Ramonet Daví.

Sin que me etiquetéis de viejuno, voy a empezar esta reseña contando una batallita. Bien, no es una ‘batallita’ entendida como tal, pero si una conversación que más adelante entenderéis su intríngulis.

El caso es que discutiendo tan (f)ricamente de cómics con unos colegas, uno puso una polémica sobre la mesa. La siguiente: ¿puede ser que el cómic como medio se esté quedando obsoleto y cada vez cueste más encontrar una obra que sorprenda por la originalidad en su temática?

Hay muchas formas de disfrutar el medio. Puedes leer solo un tipo de cómics, pongamos por ejemplo Marvel o DC. Ahí tienes muchas probabilidades de que como a mi colega, te parezca que el medio no da más de sí después de 80 años contando historias de estructura similar. Pero, ¡hey!… y si abrimos el abanico de posibilidades de lectura, ¿qué sucede? Pues lo mismo que con cualquier tipo de arte. El infinito a nuestro alcance.

Cierto es que hablemos de pijameo, cómic europeo o el underground más ‘under’ de todos, vamos a encontrarnos unos cánones o cierto tipo de modas u arquetipos recurrentes, pero como me dijo un buen profesor en la universidad: ‘niño, todos los ingredientes están ya en la mesa, pero la forma en como los combinemos, es lo que va a diferenciar a un chef mediocre de un estrella Michelín’

Bien pues, hecha la explicación, y con el delantal de escribir reseñas puesto, hoy vamos a utilizar algunos de los ingredientes que más me gustan a la hora de degustar un cómic. Tenemos una pizca de drama y una pizca de historia cercana, ya que sucede en el País Vasco. Tenemos un dibujo artístico que huye de los cánones tradicionales del dibujo comiquero. Tenemos varios idiomas en el mismo texto (¡viva la riqueza lingüística!). Y tenemos quizás uno de esos ingredientes causantes de que este medio pueda ser infinito. La actualidad. Efectiviwonder amigos, hablar de temas candentes, que están en primera línea por lo que a importancia periodística o social se refiere, es un punto que, en cualquier tipo de arte, nos sirve para que más adelante podamos mirar atrás y hacer un esquema claro de cómo era nuestra sociedad y a los problemas a los que se enfrentaba en un determinado momento.

Nidos (o Habiak en euskera) es el exquisito plato que Maite Gurrutxaga (‘Alex nire laguna’, ‘Alderik alde’) nos sirve de la mano de la editorial vasca Txalaparta.  Basado en la obra de teatro titulada ‘El hombre no es un pájaro’ (Covec nije ptica / Gizona ez da txoria), del grupo Dejabu panpin laborategia.

Esta obra nos presenta a dos protagonistas. Por un lado tenemos a Simón, un anciano que se ha sido expropiado de su caserío porque por allí van a construir una vía de tren (primer tema de actualidad social), y por otro tenemos a  Selma, una joven bosnia que dejando a su espalda la guerra de los Balcanes, viaja desde su país al nuestro para cuidar de Simón. A través de la relación entre los dos protagonistas vamos a ver qué tan difícil puede ser ese éxodo hacia la soledad que conlleva viajar a un país nuevo, o el dejar la casa donde se encuentran tu vida y tus recuerdos. Esa soledad que puede llevar a la desconfianza y que, sumada a la vejez, puede resultar un gran obstáculo para volver a empezar de nuevo. Veremos también como a priori dos vidas tan distintas, pueden llegar a tener un punto en común muy importante a través de la amistad, casi silenciosa que se va tejiendo entre ellos. La obligación de, cual pájaro desterrado, construirse un nuevo nido en el que vivir y no solo sobrevivir.

Simón, un pájaro que vive dentro de la jaula que supone su nuevo hogar, y Selma, una pajarita que ha tenido que volar un largo camino huyendo de la barbarie y que busca un nido en el que sentirse a salvo. Ahora os toca a vosotr@s descubrir qué cielo y qué nubes les deparan a estos dos humanos alados.

Nidos es uno de esos tebeos que se pueden leer rápido, pues el poco diálogo y la misma narrativa de la obra, que Maite consigue de forma magistral, nos hace avanzar a través de sus páginas de forma ágil. Pero no os confundáis, no os estoy hablando de un comic fast food. Yo os recomiendo que lo hagáis detenidamente. Intentando llevar al paladar bocado a bocado, viñeta a viñeta. Y sobretodo disfrutad la digestión de este, que es cuando más se disfruta. Cerrar la última página y ponerse a pensar en todas esas metáforas llenas de realidad que la autora nos dibuja son su trazo delicado y sutil.

Entender el porqué Txalaparta decide apostar por esta historia y ver que, como os empezaba diciendo al principio de esta reseña, la infinidad del medio se sostiene por tebeos como este, que se nutren de la realidad y que gracias a ellos, en este caso, podemos darnos cuenta de los miles y miles de pájaros que se ven forzados a volar de sus nidos diariamente.

¿No es pues deber de cada uno y de la sociedad, procurarles al menos un aterrizaje suave, o ayudar a generaciones futuras a que si se emprende ese vuelo sea al menos voluntario y no por motivos tan tristemente reales como los que conciernen a esta historia?

Pensemos en ello.

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