¿Puede el ciborg ser humano? En ‘Ghost in the Shell: Stand Alone Complex’ sí

Ghost in the Shell: Stand Alone Complex

‘Ghost in the Shell’ es una de las películas de anime más laureadas, exitosas, aclamadas e incomprensibles que han existido nunca. A caballo entre la acción y la filosofía de la existencia del “yo” en los ciborgs y la evolución humana, este filme animado ha calado hondo en gran cantidad de otakus.

Por Álex Sánchez.

Ghost in the Shell: Stand Alone Complex

Precisamente por su popularidad, y sobre todo por su éxito, la emoción y la desconfianza surgieron por igual en los pequeños corazoncitos de los fans cuando se anunció, a principios de los 2000, el spin-off ‘Ghost in the Shell: Stand Alone Complex‘.

Basada en el manga original, ‘Ghost in the Shell: Stand Alone Complex’ es una serie que consta, por el momento, de dos temporadas de 26 episodios y una OVA, y se centra en las actividades del grupo de fuerzas especiales de Seguridad Pública especializado en terrorismo cibernético conocido como Sección 9. La serie está ambientada en el año 2030, por lo que todo está rodeado de una atmósfera futurista y de ciencia ficción, aunque tampoco de forma exagerada como si todo lo que conocemos hubiese cambiado hasta quedar irreconocible.

En ambas temporadas, cada capítulo puede ser de dos tipos, siendo uno el de los episodios totalmente independientes y autoconclusivos, y siendo el otro el que avanza la trama pricipal de la temporada. Yendo un poco a lo básico y sencillo de explicar, vendría a ser algo así como una especie de ‘C.S.I.’ mezclado con ‘Hawaii 5.0’, una serie policíaca de resolver casos y crímenes. Eso sí, mucho, muchísimo más elaborados.

Ghost in the Shell: Stand Alone Complex

Los capítulos autoconclusivos, además de la acción y la resolución del caso, siempre plantean alguna incógnita o alguna premisa que busca darnos qué pensar, intentando no dejarnos indiferentes. Sin embargo, lo gordo está en las tramas principales, historias muy elaboradas que abordan varios campos de nuestra sociedad a través de un futuro pseudo-inmediato en el que se podría convertir. No faltan alusiones ni críticas a la política, el espionaje industrial, la censura, el terrorismo tradicional y digital, el drama y las clases sociales, el poder de las multinacionales y las guerras, todo ello siempre con el desarrollo personal de los protagonistas como trasfondo.

Y cuando digo que las tramas principales son muy elaboradas, es que son de tal calidad y magnitud que están, tranquilamente, a la altura de cualquier serie, película o novela Top 5. Esta será una de esas series en las que no podrás dejar de avanzar debido al ansia provocada por querer saber más sobre lo que va a pasar, como si tuviese droga.

Ghost in the Shell: Stand Alone Complex

Pero a pesar de ser una serie llena de acción, la esencia global gira, como en la película, en torno a la figura del ciborg, y si estas entidades dotadas de cerebros cibernéticos y miembros prostéticos son capaces de desarrollar sentimientos propios y recuerdos, y si es posible trasladar el “alma” de una persona a un nuevo cuerpo cibernético.

Y aunque este planteamiento ya es complicado de por sí, la idea va incluso más allá. Esta serie se basa principalmente en un concepto inventado por su autor, Masamune Shirow, que es el que da nombre a la serie: El Complejo de Autosuficiencia. Según la Wikipedia, y dejo el tocho porque lo explica perfectamente:

Se describe como un fenómeno patológico paranoide, por el cual una persona se aleja de los parámetros sociales comunes produciendo una confrontación entre la percepción de sí mismo como “individuo” y el resto de la sociedad, que lo lleva a vivir una realidad paralela. En su plan de fortalecer su individualidad, la persona que se retira de la sociedad no puede, aun así, desarrollar una individualidad completa, debido a las limitaciones que le ha provocado este mismo entorno social. Frustrado por el sinsentido de su vida, adquiere para sí un propósito salvador que lo lleva a verse a sí mismo como héroe solitario (contra alguna razón particular), en favor de otros sujetos/víctimas de un poder oculto (que persigue sus objetivos de una manera igualmente disimulado) que él haría fracasar con sus actos de rebeldía que los develan. En su soledad paranoica rechaza o minimiza cualquier ayuda. Para su elaboración, esta teoría, toma el concepto de meme como gen de pensamiento que se transmite entre individuos de una sociedad“.

Ghost in the Shell Stand Alone Complex 1st GIG

Un ejemplo claro de todo esto son los Tachikomas, unos tanques robóticos de asalto dotados de inteligencia artificial que hacen acto de presencia durante la serie propiamente dicha, durante interludios y durante pequeños miniepisodios de apenas unos segundos protagonizados exclusivamente por ellos al final de cada episodio. En los primeros compases de la serie, los Tachikomas muestran un comportamiento rudo, infantil, propio de una máquina inteligente, pero una máquina al fin y al cabo. De hecho, la mayor parte del tiempo, son tratados como mascotas. Sin embargo, a medida que va avanzando la serie, la I.A. de estos pequeños tanques va evolucionando. Los Tachikomas van cobrando consciencia de sí mismos, planteándose preguntas, experimentando sentimientos e, incluso, cuestionándose su propia existencia, todo de una forma bastante racional y como mero ejemplo sencillo y directo de lo que realmente se quiere transmitir con todo la serie en general.

Como podéis comprobar por lo todo lo que he comentado, ‘Ghost in the Shell: Stand Alone Complex’ es una serie madura, adulta, elaborada y que hace pensar.  Pero, a la vez, es una serie accesible y apta para todos los fans del anime de acción y ciencia ficción. Por tanto, es también completa, tratando la acción, la emotividad, el drama, el thriller y la filosofía a partes iguales, tanto en la historia como en el trasfondo de los personajes. La serie no solo está a la altura de la película, sino que para mi gusto la supera con una primera temporada impecable y una segunda temporada quizás algo inferior, pero también a la altura.

Seguramente, muchos ya la habréis visto, pero si sois fans del anime y no es el caso, creo que podría hablar incluso de insulto a la industria. Por otro lado, si no os va el anime, os va a echar para atrás, pero deberíais darle una oportunidad. Estoy completamente convencido de que si esta serie fuese tal cual pero de imagen real, estaría considerada como una de las mejores series hechas jamás. Ahí queda eso.

Sigue a Álex Sánchez en Twitter: @Zarten.

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