ROSA Y JAVIER. Historia de una adicción.

“Esta historia trata sobre una enfermedad. Sobre buenas personas y malas decisiones. Donde es importante el camino que escoges y quien te acompaña. Es una historia de amor entre una madre y un hijo”.

Por Teresa Domingo.

 

Portada RJ
Portada del cómic

 

Me enteré de la publicación de Rosa y Javier a través de la simpática campaña que se autogestionó su dibujante, José Ángel Ares, en Twitter, donde hacía tiempo que le seguía por su divertida y adictiva tira cómica “No eres tú soy yo” y, al poquito de salir la novela a la venta, la vi en la tienda y me la compré.

A simple vista puede parecer una historia más sobre la adicción a las drogas, pero es tal el realismo con el que han sabido plasmar la evolución de este problema en el entorno familiar y los diferentes sentimientos que van surgiendo ante él, que han sabido llegar incluso a personas que no son frecuentes en el mundo del cómic.

Javier es un joven de 23 años cualquiera al que ingresan en el hospital con un cuadro de sobredosis de cocaína. Su madre, Rosa, es una madre coraje que tiene que mantener ella sola a sus dos hijos y a su marido en paro, al que la crisis y  la situación laboral le han arrastrado al alcoholismo.

Según vamos avanzando páginas asistimos a la evolución natural del posicionamiento de cada miembro de la familia ante el problema que se plantea: Su madre lo niega, su padre lo ignora, su hermano se asusta y su tío lo repudia.

Al principio Rosa no cree que pueda ser cierto, pues, para ella, es suficiente la palabra de su hijo, pero ya lo dice el refrán, “cuando el río suena, agua lleva”, y Rosa va descubriendo en los cambios de actitud de su hijo, que fuera del entorno familiar ocurren cosas que, en casa, se intentan ocultar con mentiras egoístas, siempre a punto para conseguir algo de dinero y salir del paso.

Rosa sigue pensando que su hijo no es adicto hasta que, por ella misma, comprueba que las deudas y los problemas son una realidad que no es capaz de asumir.

En ella vemos como se van experimentando todos los cambios posibles ante una situación traumática. Tras la negación, llega la frustración que se torna en ira primero, resignación después y depresión al final. Finalmente llega ese punto de no retorno, la aceptación por ambas partes y, ante la petición de ayuda tardía, surge la indiferencia que a veces desemboca en el perdón y a veces no.

Echando un ojo a la portada ya podemos vislumbrar el fondo de la historia. El dolor de una madre que ve que su hijo se ha convertido en un reflejo de lo que fue, que ya no atiende a razones y por el que poco más puede hacer que ingresarle en un centro de desintoxicación.rosayjavier (1)

El dibujo de José Ángel acompaña perfectamente los sentimientos que Paco Hernández pretende transmitir en su guión, con un buen número de expresiones faciales que apenas necesitan ser acompañadas de algo escrito para ser comprendidas.

Personalmente me gusta la idea de utilizar el color único como elemento narrativo, cambiando el color de las viñetas para situarnos en el tiempo de la historia. Mientras el presente se cuenta con sombreados azules, los flashbacks, que nos adentran en los recuerdos de Rosa y de Javier, lo hacen con sombras verdes. Un buen trabajo que ha visto su recompensa en la nominación al mejor dibujante revelación de Expocómic 2013.

En definitiva, Rosa y Javier es una historia real, contada con precisión. Una historia triste pero con atisbos de esperanza.

Sigue a Teresa Domingo en Twitter: @Tuiteresita

Acerca de Teresa Domingo 151 Articles
Si es creepy, es para mí.

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