SHOKUGEKI NO SOMA: Food Wars.

Consumir preferentemente con el estómago lleno y la cabeza vacía. Porno gastronómico no apto para comedores compulsivos ni para personas a dieta. Ni siquiera la del cucurucho.

Por Teresa Domingo.


Tenía curiosidad por ver el resultado de la versión anime de Food Wars. El manga original de Yuto Tsukuda y Shun Saeki, con la colaboración de las recetas de Yuki Mirosaki, reputado cosplayer, modelo y chef, se publicó por primera vez en la revista Shonen Jump en Noviembre de 2012 y se recopiló en 12 tomos a partir de Abril de 2013, cosechando tal éxito que el estreno del anime se esperaba con bastante revuelo, desde que los estudios J.C.Staff anunciaron que se encargarían del proyecto con Yoshitomo Yonenati dirigiendo el cotarro.

La historia comienza en el restaurante Yukihira, donde el joven Soma aprende minuciosamente las exquisitas preparaciones de los platillos* de su padre, Jouichirou, con el único  deseo de superarle (*los platillos son platos pequeños, para probar, también conocidos como tapas, pero me hace mucha gracia la traducción así que los llamaremos así, platillos). Pues bien, cada vez que alguien prueba uno de los platillos ideados por el dueño del Yukihira moja las bragas, pero literalmente. Un orgasmo explícito invade al comensal que lo prueba. El restaurante debe cerrar y el padre de Soma le envía a la Tootsuki Academy, la escuela culinaria más prestigiosa, exigente y elitista del mundo mundial, donde sólo el 10% de los alumnos se gradúan. Un lugar donde la naturalidad, que ralla el pasotismo, del joven cocinero no encaja, aparentemente, con el nivel y la clase de los alumnos. Si además de raro es buen cocinero sólo puede despertar envidias, rencores y maquiavélicos planes para estropear sus platillos.

Con tres capítulos basta para darte cuenta de que los comentarios eran merecidos y que cumple las expectativas al máximo. Tres capítulos perfectamente planteados: el primero para presentar al protagonista y la situación, el segundo para la escuela y la profesora sin cuyo beneplácito no podrá aprobar, nieta del líder de la mafia culinaria y que posee ‘paladar exquisito’, Erina Nakiri, y a partir del tercer capítulo empieza el curso y comenzamos a conocer más personajes y las tramas en las que se ven envueltos.


El dibujo es pulcro y detallado, de trazos limpios y muy, muy realista con la comida. Por favor, ¡qué comida! Haciendo chup chup en la olla, o chorreando salsita, mmmm… y es que la animación es preciosa y precisa, vamos, que se te cae la baba… y no sólo en la comida. Las escenas orgásmicas, con caras y expresiones de placer de los que prueban los platos de Soma son dignas del mejor hentai. Pero por lo visto el dibujante está acostumbrado a este tipo de trabajos, así que juega con ventaja, sólo tiene que mantener la ropa, o casi toda ella, sobre los extasiados catadores y sus fantasías evocadoras, y listo.

Dejando de lado el evidente fanservice, en el límite tolerable para que el público que no buscamos ver tetas ondeantes y colegialas extasiadas apretando los muslos, salga espantado, hay que reconocer que mola, y se hace entretenido de ver porque tiene buen ritmo narrativo, planteado como un anime de deportes, en el que cada capítulo hay un reto mayor hasta llegar a “la pantalla final”.

El opening es divertido y pegadizo, interpretado por Ultratower, a todo color y con los personajes rodeados de comida. En cambio el ending es una pastelada supercuqui con dibujitos de estilo Moé de los protagonistas desnuditos, flotando, abrazados a ingedientes gigantes y cositas moñísimas por el estilo. Encantador todo, y, curiosamente también te los quieres comer.

Acción, comedia y ecchi, perfecta combinación y justa dosis de entretenimiento ligero, con el que no tienes que pensar nada, excepto qué es lo que te vas a preparar de comer según termine el capítulo. Venga va, lo confieso, la gula me posee cuando veo Food Wars y sólo pienso preparar cada uno de los platillos que tan detalladamente va describiendo Soma según los cocina. Y es que estoy convencida de que el fin oculto de este anime es que todos seamos obesos mórbidos, no podamos movernos del sofá y nos manipulen para controlar el mundo. Seguro que no han llamado Soma (experimento) al protagonista por nada… pero bueno, hasta que llegue ese día, que sigan emitiendo la serie y que os aproveche.

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