SICARIOS: COLGADOS EN EL DESIERTO.

En el cómic escrito por Roberto Corroto y dibujado por Ertito Montana, la clave está en ofrecer un batido con todas las que nos hacen tilín: matones, superpoderes, demonios, cadáveres o asesinos en serie. De lo de sobrevivir para contarlo, ya hablaremos en otro momento.

Por Javier Marquina.

Hay algo en esa América profunda y paleta que resulta aterrador. Es algo tan reconocible, tan cierto, que ni siquiera necesitas un localizador o que nadie ponga un letrero frente a tus ojos para saber que estás ahí. No tiene que ver con el paisaje. Ni siquiera con la profunda cerrazón pseudoreligiosa, esa que justifica a los habitantes de la profunda estepa agrícola  o del desierto atravesado por una mítica carretera en sus actos más disparatados. Tiene que ver con el latido que subyace como algo vivo enterrado bajo tus pies. El aire huele a ignorancia y a miedo y, a pesar de estar en uno de los países más avanzados del mundo, en el centro de esa inmensa y desértica nada tienes la sensación de que todo es posible. Es una mezcla de magia y horror que llama a lo más profundo de nuestros instintos, y nos coloca en ese estado de ánimo propicio que nos ayuda a disfrutar de historias que siempre deseamos que le pasen a otro.

Del mismo modo, ese concepto magnético nos atrae como si fuéramos polillas deseando masticar una tonelada de bombillas. Cualquier historia emplazada en una de esas localizaciones en medio dela nada en las que todo puede ocurrir, capta de inmediato nuestra atención. Si al cóctel le añades elementos sobrenaturales, cazadores de demonios, sangre y un ser con reminiscencias de algo que se lo comerá todo cuando despierte, tienes una formula contra el aburrimiento ganadora. El mayor acierto de Roberto Corroto como guionista es dar al lector justo lo que espera leer. Sin complicaciones. Nada de metafísicas aplicadas al concepto. Solo acción pura y dura y sin dosificar, entregada a discreción, de forma frenética. Las andanzas de dos asesinos a sueldo que se quedan sin gasolina en medio de ningún sitio, evoca a tantos relatos parecidos que todos conocemos sin esconderse. El cómic recuerda de forma poderosa a la mítica Abierto hasta el amanecer y a la un poco menos mítica Jeepers Creepers, pasando por una especie de La Matanza de Texas vs Hellboy. Como no podría ser de otra manera, es un ejemplo perfecto de una dosis concentrada de entretenimiento puro.

El dibujo de Ertito Montana se ajusta a la historia y cuenta con exactitud lo que se  requiere. A veces algo apresurado, a veces algo feista, siempre fiel a un estilo, su sentido de la narración es impecable e implacable, y consigue que te bebas el cómic en un suspiro mientras los protagonistas desfilan a la carrera por toda una galería de atrocidades primigenias. No da respiro, pero tampoco sientes la necesidad de pedirlo. Todo fluye como untado en la melaza sureña del algún bayou olvidado.

Desde luego, un proyecto más que interesante al que apoyar por la módica cantidad de 3€, que se plantea como una saga de aventuras en la que todo es posible, por muy rojo, alado, babeante, atávico, primordial o lleno de colmillos que seas.

Podéis comprarlo en la web de Zona 00 Cómics.

Sigue a La Isla de las Cabezas Cortadas en Twitter y en Facebook.

Acerca de Javier Marquina 196 Articles
Nací, crecí, vomité ácido blanco y lechoso sobre un donut y me lo comí.

2 comentarios en SICARIOS: COLGADOS EN EL DESIERTO.

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*