Spaceman: Azzarello y Risso vuelven a Vertigo

Así me sentí yo

La miniserie del equipo de Cien Balas aterrizó en nuestras librerías en diciembre. ¿ Fue un aterrizaje limpio o tuvieron que entonar el ‘mayday’?

Por Javi Jiménez.

Brian Azzarello y Eduardo Risso,  una pareja de autores que cualquiera diría que son sinónimo de calidad .  Desde que sacaran su 100 Balas (una auténtica delicia) el dúo ha  entrado en el pabellón de estrellas del medio. Aunque todo el mundo sabe, a la hora de la verdad esto no significa nada pues en la dilatada carrera de un autor “estrella” siempre hay obras buenas y otras… no tanto (Mark Millar te estoy mirando a ti).

Portada del tomo editado en España
Portada del tomo editado en España

Cuando de repente veo publicado por ECC un tomo con una miniserie para Vertigo que me había pasado desapercibida, me picó la curiosidad, mucho. La portada de la edición es una auténtica pasada, y el tomo en sí está muy cuidado, muy apetecible. Aún encima me prometía a un Azzarello embarcado en una aventura de Ciencia Ficción pero con su toque especial. Género negro (la especialidad de Azzarello/Riso) + Ciencia Ficción (mi género predilecto) ¿qué podía salir mal?

Entremos en el meollo.

Spaceman nos sitúa en un futuro no demasiado lejano,  en el que la raza humana ha roto la barrera de salir de la orbita terrestre y  está tratando de terraformizar Marte. Para ello emplea a humanos modificados genéticamente para resistir las  duras condiciones del planeta rojo. Estas modificaciones crean a unos seres de aspecto simiesco, de inusitada fuerza y  de gran tamaño pero  que al parecer carecen del intelecto equivalente al ser humano medio (¿quién dijo que para viajar al espacio hubiera que ser un genio?). Azzarello nos pone en la piel de uno de ellos , ya de vuelta en la tierra, condenado a la marginación ,  retirado a los suburbios donde las personas pudientes no puedan cuchichear a su costa . También nos presenta un ser frustrado, al no poder ejercer el fin para  el cual había sido creado, así pues nuestro hombre del espacio sobrevive en los suburbios más sucios de la ciudad, malviviendo como chatarrero y juntándose con la gente de la más baja calaña. Entramos ya en un terreno en el que Azzarello se mueve como pez en el agua, los bajos fondos. Así pues  Orson ,  el protagonista, ve interrumpida su apacible vida cuando una popular estrella de un reality es secuestrada y sus caminos se entrecruzan.

Pinta interesante, ¿verdad? Cuando leí la sinopsis, me gustó. Me parece guay, así que cedí el mando a Azzarello y le dí via libre: quiero que me cuentes más, que profundices en estas relaciones, pues me interesan.

¿Cómo? ¿Qué solo es eso?

Así me sentí yo
Así me sentí yo

La historia que escribe Azzarello en este tomo es bastante banal. Una historia de secuestro bastante stándar. Tipo bueno encuentra señorita secuestrada, el tipo bueno da miedo, pero es bueno, aunque le confundan con el malo, pero es porque no lo conocen.Malentendidos, un pasado traumático…  Todo termina felizmente tras mucho lío. Una peli perfecta para una tarde de domingo en Antena 3.

Como habréis podido imaginar, este cómic no me ha terminado de convencer. Brian nos presenta un personaje con potencial, pero que no acaba de desarrollarse bien y termina siendo bastante plano y soso.  La trama  por su parte es sencillita, no tiene sesudas complicaciones o giros inesperados,  así que por esta parte tampoco tiene nada que aportar. El dibujo es el de Risso, así que si te gusta, está muy bien como siempre. Incluso tiene unas muy buenas páginas y sobre todo  las portadas me parecen increíbles.  Por el contrario el mundo que crean, es el típico barrio bajero de chanchullos y mafias, que visto uno, vistos todos, no es nada especial a excepción de algún detalle como esos niños-camellos (valga la ironía). La parte que debería darle el toque Sci-Fi interesante que es la de los astronautas mutantes está en general bastante desaprovechada e incluso en algún momento me ha sobrado. Parece que la intención de Azzarello no haya  sido la de contarnos la historia de estos hombres del espacio, sino de un ser marginal que ha sido excluido de la sociedad por ese trasfondo espacial, aunque en la ejecución la idea no acabe de cuajar tan bien como lo hace en la teoría.

Spaceman-splash
El futuro se parece a Waterworld

Para mi, Brian ha puesto el piloto automático en esta historia que gasta muchas páginas para no contar nada especialmente bueno. Pero ¡ojo! tampoco nada especialmente malo, Azzarello con el piloto automático aún hace cosas mejores que la media de lo que se  publica en grandes editoriales. Este trabajo no me ha parecido ni de lejos imprescindible, pero si entretenido y con algún buen momento pero que en general es bastante olvidable. Pasaba las páginas y esperaba que la cosa remontara, esperaba el giro, la vuelta de tuerca, ese toque de genio que distingue la obra mediocre de la buena obra. Pero no estaba allí.

Quizás si hubieran sido otros autores hubiera disfrutado más, pero es lo que ocurre con los grandes nombres, la sombra de sus obras anteriores es alargada y a veces no están a la altura de su propio nombre, o a la altura a la que el fan les ha situado previamente.  El precio del poder   de la fama.

 

Sigue a Javi Jiménez en Twitter en @Teren25

Acerca de Javier Jimenez 174 Articles
Consumidor experto, reseñador amateur. Me gusta la música fuerte, la ciencia ficción, las series animadas y así os lo hago saber.

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