THE DISASTROUS LIFE OF SAIKI K. Jolgorio animado.

Ahora que está finalizando la segunda temporada de Saiki K en su país de origen, llega la primera al nuestro. Netflix, ¿quién si no?

Por Teresa Domingo.

 

Yo cuando vi que habían subido esta serie.

Si llevas una vida medianamente normal, de esas que implican relaciones sociales y familiares, resulta complicado seguir las series de anime conforme se van emitiendo. Es tal la cantidad de géneros y títulos por temporada que es literalmente imposible seguir todo lo que sale. En mi caso es más fácil porque no me voy a poner a ver un shojo o un yuri pero, aun así, ahorrándome todo eso, no me da la vida para verlo todo. Y en ocasiones hay que elegir y dejar que la lista de pendientes siga creciendo sin parar. ¿Cuántos animes empezamos y jamás acabamos por falta de tiempo?

Saiki K fue para mí una de esas series a las que te enganchas irremediablemente, a pesar de su terrible absurdez, pero que, precisamente por eso no echas de menos cuando falta y que quedó en un “la semana que viene me veo también el capítulo de esta”. Nunca más se supo. Hasta la semana pasada, que nuestra plataforma favorita tuvo a bien subir la primera temporada completa de La desastrosa vida de Saiki K. Alabado sea Netflix, que por fin he conseguido acabarla. ¡Y del tirón!

Kusuo Saiki es un estudiante de 16 años de pelo rosa que se esfuerza por ocultar al mundo los poderes psíquicos con los que nació. Telekinesis, pirokinesis, telepatía, teletransporte, fuerza sobrehumana, clarividencia… Para controlarlos, cuenta con unas antenas y unas gafas inhibidoras de poderes y un elenco de personajes secundarios tan imbéciles como graciosos. Kusuo vive con sus padres, un lamedor de zapatos profesional que llega a editor (ahora os cuento por qué) y una happy ama de casa que adora a su familia. El vivo ejemplo de la despreocupación (ya lo arreglará el niño) que no se pueden creer que su hijo rarito pueda tener amigos en clase.

¡Qué útil esto del crío!

Los que creen que son amigos de Kusuo, pues él no siente ningún tipo de sentimiento hacia nada ni hacia nadie, son los típicos personajes de distintos géneros de anime, llevados a tal extremo que se vuelven ridículos. Riki Nendo, el amigo gigantón e infantiloide que no se entera de nada, pero daría la vida por su colega. Kineshi Hairo, el entusiasta y deportista delegado de la clase. Kokomi Teruhasi, la aspirante a idol perfecta que no descansará hasta que el prota se fije en ella. Shun Kaido, un perturbado del manga y el anime que se cree que tiene poderes y alianzas secretas planean destruirle. Uno que ve fantasmas, una que no para de comer, un delincuente juvenil, un gato…

En todos y cada uno de ellos se esconde el secreto cómico de Saiki K, pues se usa la narrativa, fondos, expresiones y bandas sonoras habituales de cada tipo de anime para cada personaje en exclusiva, haciendo de estos cánones el ridículo y arrancando carcajada tras carcajada. De este modo, cada vez que aparece Hairo lo hará en tono de manga/anime deportivo, donde todo es una competición y nada es imposible de lograr si te esfuerzas lo suficiente. O las secuencias de Kaido, en las que tras cada acontecimiento se encuentra una peligrosa organización que está a punto de descubrir que es un superhéroe. Pero las mejores son las de Teruhasi, la idol, consistentes en esos eternos monólogos internos en los que recuerda una y otra vez lo perfecta que es y lo mucho que la aman todos, y sobre todo, por qué Kusuo Saiki es el único chico del instituto que no suspira por ella, monólogos que Kusuo puede oír y dan lugar a los zascas más terribles que una persona así puede recibir.

El otro puntazo a favor de la comicidad descacharrante es que pone en evidencia todos esos tópicos típicos de la sociedad japonesa sin dejar títere con cabeza. Desde el inherente fanservice hasta el sistema de publicación (para el que se aprovecha el cambio de trabajo del padre de Kusuo que antes os he mencionado) del que forma parte la propia obra, la revista en la que se publica o el propio manga y el anime, son objeto de burla y recochineo.

Toda esta locura psicolisérgica, aunque haya salido (y siga saliendo, que el manga continúa en publicación) de la mente absurda, pero genial, de Suichi Aso, llegó a esta parte del mundo en forma de videojuego (efectivamente, el juego también se ridiculiza en la historia) y también cuenta con una peli de acción real, pero creo que la versión anime, gracias al doblaje, logra sacar el verdadero jugo de la comedia y el sarcasmo tras cada contestación. La dirección de Hiroaki Sakurai (UFO Baby) también suma puntos, claro.

Como decía al principio, en enero de este año comenzó la emisión de la segunda temporada de Saiki Kusuo no Psi-Nan en Japón, así que (alabado sea Netflix, voy a poder verla también en modo maratón), no creo que tardemos mucho en seguir disfrutando de la desastrosa vida de Saiki K.

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Acerca de Teresa Domingo 174 Articles
Si es creepy, es para mí.

1 comentario en THE DISASTROUS LIFE OF SAIKI K. Jolgorio animado.

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