THE INVITATION. Déjame que te cuente

Vamos a hablar de una película de la que no se puede hablar.

Por Teresa Domingo.

 

Ante el inminente arranque del Festival de Terror y Ciencia Ficción de Sitges, y para ir metiéndonos en harina, decidí hacer una reseña de la ganadora del premio a la mejor película de la edición pasada, pero la verdad es que a la hora de sentarme a hablar de cualquier cosa referente a ella, me he dado cuenta de que no puedo contar nada más allá de que, tras dos años de no tener contacto, el protagonista, Will, recibe una invitación de su ex mujer, Eden, para una cena con todos sus amigos incluidas sus nuevas parejas en su ex casa. Para Will resulta difícil volver tras lo sucedido. Pero lo sucedido no es lo importante, sino lo que sucederá.

Sí puedo decir que es una hora y media de thriller muy resultón, de ambiente realista e iluminación clásica que cumple lo que promete. Tampoco incurro en delito de spoiler si digo que gran parte de la atmósfera agobiante y opresiva que requiere una película de este género viene dada por la decisión de rodarla casi al completo en los interiores de una casa apartada, de noche y con luz artificial. El guión está plagado de pistas, algunas reales y algunas falsas, con las que trampear el desenlace, que si, como ya he dicho, fue la elegida como mejor película del año pasado, podéis imaginar que acaba como el rosario de la aurora.

Para quien no la haya visto, creo que esta recomendación es suficiente. Es una película muy entretenida, bien hilada, con momentos de tensión para recordar y con algunos giros interesantes que te mantienen atento hasta el final. Además se toca un tema poco común en películas de este corte. Fin. Sigue a Cabezas Cortadas en Facebook y tuiter, y todo eso.

Para todos los demás, voy a colocar el cartelito de rigor y a destriparla un poco toda, porque aunque el guión está preparado de forma inteligente…

… el hecho de querer tapar algunas evidencias con trampas argumentales no resulta del todo eficaz.

Empezaré desde el principio.

El cartel de esta película no es la mejor elección si lo que quieres es mantener el secreto de lo que va a ocurrir. ¿Demasiadas menciones al vino quizá? Antes de empezar a verla, una gran copa rota de vino te induce a estar más pendiente de lo necesario de las botellas que no paran de correr durante la cena. Sabes que algo va a pasar con ellas, pero no sabes qué, ni cuándo. Lo que en un principio puede resultar bueno para mantener el juego con el espectador, también puede volverse en tu contra y resultar contraproducente a la hora de dar el giro final a la trama. Personalmente es algo que me ha tenido todo el rato fuera de la película esperando el momento para decir “lo sabía”.

Al poco tiempo de empezar la trama comienzan los engaños, los personajes que desaparecen y las farsas intencionadas que te van llevando de un lado a otro. Algunas funcionan y otras no, pero todas ayudan a que la trama vaya avanzando en la dirección que se requiere.

Lo que sí me ha parecido acertado es que todo gire en torno a las sectas, así como que las diferentes posturas ante, sobre y bajo ellas se vean personificadas en los diferentes invitados y anfitriones. De nuevo, se plantea un poco pronto para mi gusto, que no precipitado, pero tengo que reconocer que convertir un intento de suicidio colectivo truncado en una masacre de la que no se libra ni el vendimiador de las botellas de la cena, es, cuanto menos, curioso y digno de mención. Las escenas de carnicería y muertes salvajes están bien cubiertas, así que, como producto de terror y suspense funciona a la perfección y te mantiene entretenido hasta el final. Vale que el cómo y el por qué lo descubrimos muy pronto y no nos queda más remedio que quedarnos con la intriga del cuándo, pero, si realmente esa era la intención del juego, está conseguida al cien por cien.

Todo este entramado de sangre y vino no es gratuito, claro. Lo que realmente encierra es una crítica al engaño al que se someten los que buscan superar los malos tragos que nos tiene preparada la vida, adentrándose en las tortuosas y estafadoras agrupaciones sectarias. Esas sociedades con ánimo de lucro lideradas por auténticos estafadores sin escrúpulos que convencen a sus débiles adeptos con malas artes.

Promesas vacías, bolsillos llenos. Y al final, decepción.

Sigue a La Isla de las Cabezas Cortadas en Twitter y en Facebook.

Acerca de Teresa Domingo 146 Articles
Si es creepy, es para mí.

1 Trackbacks y Pingbacks

  1. GRAVE (Crudo). Los apetitos de la carne. | La Isla de las Cabezas Cortadas

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*