The Leftovers: Aquí tirados.

Damon Lindelof vuelve por la puerta grande a la HBO con The Leftovers, una serie que recuerda a su LOST. Esta muletilla a mi más bien me hacía querer huir pero después de que sus tres temporadas lo hayan petado por lo bajini, había que probar.

Por Javi Jiménez.

The Leftovers es la típica serie que su premisa no me atrae en absoluto. El 2% de los habitantes de la tierra se han esfumado sin dejar rastro. De repente, sin más explicación han desaparecido de la faz de la tierra. Las series de Gran Misterio Que Te Vamos A Ir Explicando me parecen un tostón, y esta parece una de ellas. Ni siquiera el nombre de Damon Lindelof asociado a la creación de la serie me decía nada. No he visto Lost, es más me da bastante pereza. En general,  cuando se hace una serie de misterio me parece muy cansino el rumbo que suele tomar: alargar el chicle del misterio dándole mil vueltas. Trucos de prestidigitador, humo y espejos que cuanto más grande es el misterio más decepcionante es la gran revelación final. Aún así, los compañeros de Fuera de Series la recomendaban sin cesar y había que aprovechar la suscripción a HBO para ver alguna cosa interesante.

Fue comenzar y engancharme inmediatamente.

Los Simpson ya pronosticaron The Leftovers.

La historia de Kevin Garney (Justin Theroux) y el resto de habitantes de Mapleton, adaptada de la novela de Tom Perrotta, me enganchó desde el principio. Kevin es el jefe de policía de una pequeña ciudad de Estados Unidos al que no le puede ir peor la cosa. Su matrimonio (ya bastante tocado) se rompe tras el incidente, su hija (Margaret Qualley) está completamente fuera de control en plena edad del pavo, su mujer (Amy Brenneman) se une a una secta que no para de calentar el ambiente de la ciudad… Es difícil no perder la cabeza en estas condiciones y Kevin está border del vacío.

Esta serie hay que tomarla con perspectiva. Llevando ya un par de episodios escuché una entrevista a Damon dónde él mismo definía lo que quería hacer con The Leftovers. Quería darle la vuelta a las series de misterio y hacer que el misterio fuera una excusa para crear un drama de personajes. The Leftovers es una serie muy cruda que nada envidia a The Handmaids Tale como tuerceculos. No es una serie para dejar de fondo mientras haces cosas, es una serie para sufrir… y para flipar con cada uno de sus personajes.

Porque es lo que vas a hacer en cada episodio. The Leftovers tiene dos modos de flipar. El más evidente, flipar con las bombas que va soltando la serie en cada episodio en forma de eventos extraños, el lado fantástico de la serie, de los que mejor no esperes explicación, porque quizás se olviden de darte una. O el otro modo, mucho más efectivo en mi opinión: con capítulos que son para echarse a aplaudir pero que no reciben ni una palmada porque te dejan con el culo completamente torcido. Estos son los capítulos que más he disfrutado. Habitualmente se centran en un solo personaje o un par a los que involucran en una historia casi autoconclusiva como puede ser 1×06 Guest el 2×05 No room at the inn. Capítulos tremendamente sólidos en los que el reparto brilla con luz propia dejando momentos tremendamente memorables. Puedes elegir con qué quedarte con la mierda jodidamente extraña, no te faltará,  o con simplemente el magnífico drama de personajes que es.

The Leftovers se mide en WTF? por minuto.

No es de extrañar que todo el elenco liderado por  Kevin esté completamente trastornado en un mundo que ha terminado pero que por alguna extraña razón les ha dejado tirados. El esfuerzo de todos ellos por olvidar el fatídico día que se llevó a muchos de sus amigos y familia contrasta con el esfuerzo de la secta por hacer que todo el mundo recuerde. Vemos como un montón de gente normal trata de seguir comportándose como si tal cosa cuando algo incognoscible ha ocurrido. The Leftovers es esto, es el vano intento de la gente de prosperar en un mundo que carece de sentido. Es la pastilla azul y la roja, otra vez, pero sin karate y tiempo bala.  Es fácil sentirse identificado, es fácil sentirse atraído, es fácil quedarse absorto. Y más cuando Lindelof ejerce de maestro hipnotizador en una serie que este año terminó con su tercera temporada. Nada de chicles estirados, simplemente un gran viaje del que solo me queda una temporada. ¿Me acompañas?

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Acerca de Javier Jimenez 190 Articles
Consumidor experto, reseñador amateur. Me gusta la música fuerte, la ciencia ficción, las series animadas y así os lo hago saber.

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