THE PURGE: haciendo honor a su nombre

Ponerle nombre a las cosas es complicado. Debe ser un conjunto de letras que, de algún modo, logre contener de manera efectiva un concepto. Es un proceso difícil, pero a veces se encuentra la palabra exacta.

Por Patri Tezanos

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Como en el comienzo de Cien Años de Soledad, en el mundo las cosas, al principio, no tenían nombre. Recordemos aquellas hermosas palabras: “Macondo era entonces una aldea de veinte casas de barro y cañabrava construidas a la orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistóricos. El mundo era tan reciente, que muchas cosas carecían de nombre, y para mencionarlas había que señalarlas con el dedo”.

Muy bien lo dijo el señor Márquez. Nombrar es difícil y hay algunas cosas que cuesta bautizar. Pero después de ver The Purge puedo estar segura de una cosa: de que los habitantes de Macondo, si se hubieran cruzado en aquellos días de aldea y veinte casas de barro y cañabrava con un cine y hubiesen visto esta película, no habrían tenido que señalar con el dedo. No habrían tardado en decir la palabra: purga.

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Una purga que sí ha sido un éxito

Si uno piensa en el por qué de ciertos nombres puede llegar a conclusiones muy locas, pero es un proceso divertido. Pienso en los hombres que decidieron que ese proceso por el que un animal ingiere cierta cantidad de fibra con la intención de, hablando en plata, cagar a gusto porque algo se pudre en su interior debía llamarse purga. Entonces imagino que quizás eligieron llamarlo “purga” porque purga es una palabra bastante petardeante, y encaja muy bien con las sinfonías del momento All-Bran de la naturaleza. “Pur-” es revoltijo, movimientos peristálticos, agua resbalando por el duodeno; “-ga” es una sílaba que suena a liberación. “Purrrrrrrrr” (recarga), “gaaaaa” (libera). “Purrrrrrrrr” (recarga), “gaaaaa” (libera). “Purrrrrrrrr” (recarga), “gaaaaa” (libera). Inspira, respira. Genera, caga.

Después de toda esta perorata sobre los nombres y el proceso de nomenclatura habréis deducido que The Purge es una soberana mierda. No erráis. Ahora bien, como en las cagadas, en las críticas uno quiere quedarse a gusto, que es cuando son buenas. Quedarse a gusto, importando el término del retrete a las teclas del ordenador, significa, al menos, justificar las hediondas palabras que me han brotado.

The Purge hace honor a su nombre. Es un proceso que acaba en mierda. Es mierda. Es doble mierda, de hecho. Doble porque se trata de una idea interesante muy mal desarrollada. Es decir, has hecho una película de mierda y encima has traicionado a una idea de la que alguien podía haber sacado buen provecho. En el terreno del comer y del descomer da igual que comas un McMenú que una merluza al horno: todo acaba en el fondo del váter con igual textura; ahora bien, en el cine, comer merluza (una buena idea) y cagar negro zahíno (hacer una vergüenza) debería pagarse con una fiebre intestinal que te haga, cada día, después de cada comida, hacer honor a eso que has creado. Quizás así nuestros guionistas y directores se lo pensaran dos veces antes de sacar al mercado tales expósitos.

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Guionista de The Purge

The Purge tiene una premisa muy interesante: Estados Unidos ha conseguido convertirse en una nación sobresaliente, sin paro ni apenas delincuencia a cambio de dejar al año una noche para la justicia haga un aparte. Oir, ver, callar. Es difícil que la imaginación no se ponga en marcha para localizar aquellas cosas que sería interesante contar de una sociedad así: ¿qué haría la gran mayoría? ¿qué haría yo? ¿cómo sería la convivencia con los vecinos que en la noche de la purga trataron de sacarte los higadillos con el cuchillo de trinchar el pavo? ¿cómo te defenderías esa noche? ¿qué sectores de la sociedad serían los más atacados en esta catarsis? ¿uno iría de cabeza a matar o se inclinaría por el robo o por las violaciones? ¿cuáles son las consecuencias de un día de justicia ciega?

Pues no. A pesar de que el comienzo con imágenes de ultraviolencia y música de Debussy insinuaba algo, al menos, divertido, la película se limita a chapotear en la mierda: nos cuenta la misma historia de siempre sobre el amor y la familia y los valores cristianos, encima, estúpidamente explícitos. Nos pone delante a una familia tipo que parece organizada por un publicista y un guionista de anuncios de Lidl. Tan plana e insípida como una oblea puesta en sal a secar al sol. La historia concreta que cuenta trata de ser lacrimógena: el niño, puro y moral, no puede dejar morir al negro pobre que es perseguido por la turba enloquecida, y los padres, inspirados por una instantánea ética brotada de un incomprensible momento de iluminación y autrocrítica en pleno éxtasis de adrenalina y violencia, deciden que tampoco pueden dejar morir al negro desconocido aunque este haya tratado de matarles unas cuantas veces y se les vaya a colar en casa una banda armada con armas pesadas y machetes que harían suspirar a las guerrillas africanas. Pon la otra mejilla, por enésima vez. Y el final, además, pésimo. Ni siquiera el giro de guión al que acostumbran estas películas logra mover algo en el interior, aparte del sistema digestivo y las ganas de salir ya del cine.

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Yo comprando la entrada para ver La Purga.

Basta ya de disfrazar mojones con buenas premisas. ¿Por qué lo visten de helado y te invitan a darle un bocado cuando se trata de un mojón grumoso producido por un animalillo infecto?

Pero, eh, luego la piratería es lo que está matando a la industria.

Sigue a Patri Tezanos en Twitter: @PatriTezanos

3 comentarios en THE PURGE: haciendo honor a su nombre

  1. Sin haberla visto, diría que los de arriba imitan a ‘Gótico Americano’ y si la familia protagonista es tan repipi y tan recurrente podría tratarse de una excusa para volar por los aires un estereotipo… Tienes razón, la idea mola. Sin haberla visto. Claro, que en las maneras se va todo. Si se rueda como cualquier otra película de Hollywood, el resultado será cualquier otra película de Hollywood, otra vez.

  2. Mira que el trailer me picó la curiosidad, la idea es interesante… Craso error! Nos la metieron otra vez!!

    Gracias Patri por esta magnífica reseña! Me ha parecido muy divertida, al menos The Purge ha servido para pasar un rato divertido contigo!

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