‘The SCP Foundation’: El corazón de las tinieblas digitales

En algún lugar, nadie sabe dónde, hay un corazón con patas de araña que recita poesía mientras devora a sus víctimas. Hay un chico que hace milagros vendido por su propio hermano, y una chica que debe ser violada de las formas más horripilantes, todos los días, para evitar el fin del universo. 

Por Yago García.

En algún lugar, nadie sabe dónde, un equipo de científicos locos, psicópatas con placa y sádicos ex convictos se ejercitan en actos de una crueldad inmencionable con el pretexto del bien común, disfrutando de cada minuto. Ese lugar es la Fundación SCP, y conocerlo puede arruinar tu vida.
Pero, ¿qué es la Fundación SCP? La respuesta fácil: es una wiki, originada a partir de un conjunto de bromas en 4Chan (dónde si no) en la cual un grupo de colaboradores anónimos publican descripciones de objetos, criaturas o gente extraña y peligrosa. Muy peligrosa. Tanto, que debe ser mantenida en un aislamiento total para que el mundo tal y como lo conocemos no corra peligro, mientras se la estudia mediante experimentos que GladOS encontraría excesivos. La respuesta compleja: es un pozo sin fondo que haría las delicias de Lovecraft, Ballard, Jorge Luis Borges y Stanislaw Lem, juntos o por separado.
Por supuesto, la riqueza de información imaginaria contenida en este sitio ha generado todo un universo metaficcional, en forma de relatos (perdón, “informes”), e incluso existe un videojuego (aún en fase beta) ambientado en sus instalaciones. No obstante, tan sólo las fichas que describen a sus capturas resultan lo bastante inmersivas como para perder en ellas una tarde. O un día entero. O varios. En sus mejores ejemplos, los autores se las apañan para compaginar el espanto esencial de las historias con un tono de frialdad burocrática más escalofriante aún: no olvidemos que todas estas aberraciones se realizan en nombre de la ciencia.
Esa es la esencia de la Fundación SCP: más allá de lo terribles que puedan ser sus presas, y vaya si lo son, estas no son capturadas y sometidas sólo por su peligrosidad. Es más, por cada criatura primigenia y metamórfica contenida en sus celdas hallamos otras tantas entidades inofensivas que sólo desean la paz, o una muerte piadosa. El criterio por el cual opera la Fundación es la preservación de la normalidad. Garantizar que la Tierra no perezca de forma horrible es un objetivo secundario. Su finalidad primordial es procurar que todo siga siendo como es hasta ahora. Predecible. Controlable. Obediente.
Según uno de sus creadores, el objetivo de esta web no es sólo reunir pesadillas al por mayor. La meta de The SCP Foundation es lograr que el lector se pregunte: “¿Justifica el fin los medios?” y que, acto seguido, se responda a sí mismo, “no lo sé”. Si te recuerda al planteamiento de Dollhouse o de La cabaña en el bosque, no te culpamos: aunque sin noticias al respecto (aún), es fácil sospechar que entre los fans del sitio se cuenta un tal Joss Whedon. Como en la serie y en la película, el material constitutivo de la Fundación SCP es la certeza de que, para llevar a cabo atrocidades sin cuento, no es necesario contar con el Doctor Muerte, sino con tu vecino de al lado o con tu mejor amigo. O contigo mismo. Sólo hace falta que los ejecutores se persuadan a sí mismos de que sus actos son necesarios. De que, en el fondo, perpetrarlos es sólo parte de su trabajo.

Ahora ya lo sabes: dulces sueños.

Sigue a Yago García en Twitter: @solo_en_saigon

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Nací, crecí, vomité ácido blanco y lechoso sobre un donut y me lo comí.

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